Sacarse el carnet de conducir rápido a 330 kilómetros de casa: la experiencia de un joven que se saltó la larga espera para examinarse en Madrid
Tres semanas en Almansa
La falta de examinadores y el retraso en los exámenes de conducir hace que algunas personas decidan hacer intensivos en ciudades con menos habitantes por su rapidez y su supuesta mayor facilidad

Domingo García es un joven madrileño se sacó el carnet de conducir en Almansa, Albacete

Domingo García es un joven madrileño que no quería esperar meses para poder sacarse el carnet de conducir en su ciudad. Le urgía tener la licencia para poder viajar con su propio coche, pero los plazos que le daban para subir a examen eran demasiado largos y buscó un plan B. Mientras que algunos en su misma situación deciden ir a Cuenca, él optó por otro destino, un poco más lejano, aunque también manchego. “Una amiga me comentó que ella se lo estaba sacando en Almansa (Albacete) y que todo era bastante rápido, por lo que decidí apuntarme allí”, explica este empleado de banca, que ahora tiene 26 años.
Los 330 kilómetros que separan su domicilio de la citada localidad albaceteña suponían un menor escollo que el medio año que iba a tardar en tener el carnet de conducir. Y esto mismo es lo que deben pensar otros de los alumnos que acuden a la autoescuela donde obtuvo la licencia. “El 85% de los que tenemos son personas de fuera de Almansa”, asegura José Antonio Jiménez, director de la autoescuela Peligro, donde acuden personas de Barcelona, Madrid, Valencia, Murcia, Bilbao, Mallorca y Canarias. En su opinión, “Esto se debe a la saturación que hay en las grandes ciudades; hay mucha demanda y la falta de examinadores de la DGT hace que tengan unas listas de espera de cinco o seis meses”.

Jiménez explica que, aunque antes también había personas que se desplazaban a localidades más pequeñas para obtener la licencia de conducción, esta práctica ha aumentado porque los alumnos que se quieren examinar rápido van donde sea. “El problema es que al absorber alumnos de otras ciudades a nivel nacional, estamos saturando la jefatura provincial de tráfico; pero quiero decir que la Jefatura Provincial de Albacete está llevando una labor encomiable”, señala el director de la citada autoescuela albaceteña.
¿Qué opina la Confederación Nacional de Autoescuelas?
Por su parte, la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) no cree que una sea una tendencia al alza. Fuentes de la organización han explicado a Moveo que no hay un gran volumen de alumnos que cambien de provincia para examinarse y quienes lo hacen probablemente es por “las listas de espera que hay para ir a examen, debidas a la escasez de personal en las jefaturas de tráfico, pero no hay tantos casos”.

Pensando en estas personas que vienen de fuera, la autoescuela ofrece cursos intensivos, como el que hizo Domingo, quien estuvo unas tres semanas en Almansa, hospedándose en un piso que le facilitó la propia autoescuela. Todo le acabó costando unos 1.100 euros. Para aprobar el teórico acudió al centro formativo siete horas al día durante una semana, mientras que para el práctico estuvo haciendo clases dobles. Desde la primera práctica hasta el examen pasaron diez días. Así que en unas tres semanas se fue a casa con el carnet. Otro factor que le animó a sacarse el permiso en Albacete es que “En Madrid hay veces que la conducción no solo depende de ti, pero allí en Almansa sí”.
El examen práctico que se realiza en Almansa no es más sencillo que en otros lugares de España
En este sentido, el director de la autoescuela Peligro hace hincapié en que el examen práctico que se realiza en Almansa no es más sencillo que en otros lugares de España. “Cuenta con todas las circunstancias de circulación: poblado, calles estrechas, cruces, problemas de visibilidad, stops, cedas de paso sin mucha visibilidad, carretera convencional y autovía; la diferencia es que tenemos más fluidez y, por lo tanto, se puede aprender más rápido”, señala Jiménez.

Tanto la CNAE como Jose Antonio coinciden en la falta de examinadores como principal problema, pero su solución no es sencilla: “Es un problema estructural y crónico de falta de personal que afecta desde hace años al sistema de exámenes prácticos en España. Además, hay épocas como el verano o las vacaciones de Navidad, en las que las autoescuelas soportan con más intensidad las consecuencias de una estructura que lleva más de una década sin adaptarse a las necesidades reales”, lamentan ambas partes.
Desde la Confederación Nacional de Autoescuelas advierten que si no se corrige la saturación en las grandes ciudades “tendremos ciudadanos de primera y de segunda, puesto que, dependiendo de dónde vivan, unos tienen una formación normal y unos exámenes en tiempos razonables y otros no. Por eso pedimos que se dote a todas las provincias de una capacidad de examen suficiente”.
La DGT es consciente de este problema y tiene previsto ir reforzando la plantilla. El pasado mes de septiembre anunció la incorporación de 101 nuevos examinadores en 46 Jefaturas Provinciales de Tráfico. Sin embargo, mientras haya escasez de personal, seguirán registrándose listas de espera en las provincias donde la demanda supera con creces la oferta de citas. Y las autoescuelas, como la de Almansa o las de Cuenca, que ofrecen cursos intensivos, seguirán siendo una alternativa para los aspirantes a conductor que quieren tener el carnet sin grandes esperas.

