El personal de mantenimiento de carreteras de Estado en Catalunya se ha reducido a la mitad en 10 años
La Asociación de Ingenieros de Caminos del Estado denuncia carencias en los efectivos dedicados al mantenimiento de las carreteras

La autopista en el paso por Gelida ya ha recuperado la normalidad aunque las obras siguen en la vía. 09-02-2026. Foto: Miquel Muñoz / Shooting.

La demarcación de carreteras del Estado en Catalunya ha reducido a casi la mitad sus efectivos en solo una década, lo que ilustra la seria merma sufrida por los servicios de mantenimiento viario.
La demarcación de carreteras del Estado en Catalunya ha pasado de disponer 158 efectivos en 2013 a 82 en 2023. Este recorte y otras graves carencias en los servicios de mantenimiento, por infradotación de personal, han sido denunciados por los propios funcionarios en una carta al ministro de Transportes, Oscar Puente.
Esta pérdida de personal en las carreteras del Estado se ha producido además “en un contexto de incremento sostenido de responsabilidades” y coincidiendo con un aumento de la longitud de la red estatal (principalmente autovías), debido a la reversión al Estado de más de 400 km adicionales de autopistas de peaje (AP-7 y AP-2).
Todo ha supuesto un crecimiento cercano al 20 % de la red gestionada. Se han creado siete nuevos sectores de conservación “sin dotación adicional de personal, así como mayores exigencias técnicas vinculadas a nuevas tecnologías y normativas”, dicen los funcionarios
A ello se suma un proceso continuado de jubilaciones que no está siendo compensado con la incorporación de perfiles con experiencia equivalente, lo cual tensiona “gravemente la capacidad operativa, de planificación y de control en la Demarcación. La situación es equivalente en el resto de las Demarcaciones de Carreteras y en la Dirección General.
Profundo malestar
La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado ha expresado al ministro en esta cara su “profunda preocupación por la situación crítica que atraviesa” este cuerpo de funcionarios. Afirman que esta situación no puede entenderse “como un problema interno o corporativo, sino que tiene consecuencias directas y crecientes sobre la calidad y la seguridad del servicio público que este Ministerio presta a la ciudadanía”.
Los ingenieros desempeñan tareas en ámbitos como la explotación, la conservación y la dirección de obras de infraestructuras, “con implicaciones directas sobre la seguridad de las personas.
Estos profesionales recalcan que la gestión y mantenimiento de las carreteras y otras infraestructuras críticas “exige decisiones técnicas complejas, capacidad de reacción inmediata y un control permanente de activos en los que están en juego vidas humanas”.
“Los accidentes ocurridos en infraestructuras de transporte en los últimos años ponen de manifiesto que una gestión insuficientemente dotada de medios humanos puede tener consecuencias irreversibles”, dicen.
Elevada responsabilidad
Estos funcionarios indican que las direcciones de obra, conservación y explotación de carreteras conllevan una elevada responsabilidad técnica, jurídica y patrimonial, y una disponibilidad “prácticamente absoluta”, sin que exista un reconocimiento económico ni profesional acorde con la naturaleza y el alcance de dichas funciones.
Esta situación está provocando un acusado desgaste profesional y una progresiva descapitalización de ese Ministerio. Alegan que un número creciente de efectivos optan por incorporarse a otras administraciones públicas, donde encuentran retribuciones y condiciones laborales muy superiores, o a otros ámbitos de la función pública de menor exigencia, menor responsabilidad y similar retribución.
Este diferencial está acelerando la salida de profesionales altamente cualificados y con amplia experiencia, comprometiendo seriamente la capacidad del Ministerio para mantener niveles adecuados de servicio público.
Falta de atractivo
La falta de atractivo de estos puestos se está reflejando de forma especialmente preocupante en la reposición de efectivos a través de los procesos selectivos. En la última convocatoria se ha ofertado el mayor número de plazas de la historia del cuerpo (236) y, sin embargo, se ha registrado el menor número de aspirantes presentados en los últimos veinte años, lo que pone de manifiesto que la atracción de nuevos ingenieros al cuerpo pasa indudablemente por la mejora de las condiciones laborales y retributivas de los puestos que se están ofreciendo.
El cuerpo cuenta actualmente con aproximadamente 662 efectivos en servicio activo y se han ofrecido 236 plazas en una sola convocatoria —cerca del 30 % del total—.lo que evidencia una planificación deficiente de los recursos humanos, al abordarse un refuerzo de gran magnitud sin una estrategia previa que garantice su adecuada integración, tutorización y sostenibilidad en el tiempo.
Externalizar servicios
Ante la escasez y pérdida de personal funcionario y personal laboral, las unidades operativas no encuentran otra alternativa que recurrir a externalizar por completo tareas, derivando en una pérdida progresiva del conocimiento directo de la Red de Carreteras del Estado, entendida como un activo patrimonial estratégico.
Esta problemática ha sido trasladada al Subsecretario en dos ocasiones mediante sendas cartas, así como en diversas reuniones mantenidas con la Dirección General de Organización e Inspección, sin que hasta la fecha se hayan planteado soluciones de ningún tipo.
“Resulta especialmente preocupante -dicen- la ausencia de medidas eficaces para frenar la pérdida de una base técnica imprescindible, sin cuya participación será cada vez más difícil planificar, construir, conservar y explotar las infraestructuras que sustentan los servicios públicos encomendados a ese Ministerio, con un impacto directo tanto en la seguridad de los usuarios de la carretera como en la del personal implicado, en particular los trabajadores de conservación y construcción”.
Esta crisis de personal tiene ya un reflejo inmediato en la gestión de la red de carreteras del Estado. Numerosass organizaciones técnicas reclaman un incremento del presupuesto destinado al mantenimiento y conservación de la red.
“Sin embargo, debemos advertirle de que la pérdida continuada de estructura organizativa registrada en los últimos años haría imposible la ejecución eficaz de dicho incremento”, se indica. Nuevos objetivos como la sostenibilidad, digitalización e innovación son imposibles de implementar por la falta de personal. El número de efectivos por kilómetro de carretera explotado y por volumen de inversión gestionada acumula décadas de reducción significativa lo que limita gravemente la capacidad de planificación, control y seguimiento de las actuaciones con lo que ello implica para la seguridad y calidad la infraestructura viaria.