Los científicos advierten que el clima podría calentarse aún más, y los países deben prepararse para ello.
Informe
El grupo de especialistas científicos indica que la emergencia ambiental pone en peligro la estabilidad, mientras la Unión persiste en no gestionar correctamente sus efectos.

Habitantes y equipos de rescate trabajan juntos para rescatar a las mascotas atrapadas en sus viviendas después del desbordamiento del río Sado, a causa de la tormenta Leonardo, la cual generó graves anegaciones en la zona el 5 de febrero de 2026 en Alcácer do Sal, Portugal.

Europa debe prepararse para afrontar el aumento de temperaturas mediante una estrategia coordinada, ya que el cambio climático exige una respuesta coordinada a nivel continental, con enfoques armonizados que aborden con rigor los riesgos compartidos.
El agravamiento de los efectos del cambio climático exige una respuesta más urgente, con la necesidad urgente de reforzar las acciones coordinadas para afrontar sus impactos, mientras que la unión de esfuerzos entre los países debe reforzarse para abordar eficazmente esta creciente amenaza.
Así lo indica el Consejo Europeo: la adaptación al cambio climático debe ir acompañada de medidas más contundentes, mientras que el cambio climático sigue avanzando, y la Unión Europea debe reforzar su respuesta con acciones concretas.
Y si bien una mitigación rápida y sostenida es indispensable para limitar el calentamiento futuro, “reforzar la adaptación es crucial para prepararse para los inevitables aumentos de temperatura y salvaguardar las prioridades estratégicas de Europa”.
El nuevo informe del Consejo Científico Asesor Europeo sobre el Cambio Climático (“Fortalecimiento de la resiliencia al cambio climático”) describe cómo la UE puede reforzar su enfoque de adaptación climática ante los riesgos climáticos crecientes y cada vez más sistémicos.
Alcanzar el objetivo establecido en el Acuerdo de París
Las temperaturas medias globales han aumentado alrededor de 1,4 °C por encima de los niveles preindustriales. Y ante un progreso global insuficiente en materia de mitigación, “es cada vez más probable superar el objetivo de 1,5 °C del Acuerdo de París”.
Europa registra un calentamiento que prácticamente duplica el promedio global, y este incremento de las temperaturas origina peligros climáticos más habituales y severos, como periodos de calor extremo, escasez hídrica, fuegos forestales, desbordamientos, elevación de las aguas oceánicas y desgaste de litorales, cuyos efectos se perciben en cada zona de Europa, indica.
El calor extremo por sí solo ha provocado decenas de miles de muertes prematuras en los últimos años, incluidas unas 24.000 en el verano de 2025, según recuerda Ottmar Edenhofer, presidente de este Consejo Asesor. Y los daños económicos a las infraestructuras y los activos físicos rondan los 45.000 millones de euros anuales. “Estos impactos crecientes subrayan que reforzar la adaptación no es opcional, sino esencial para proteger vidas, medios de vida y los cimientos económicos de Europa”, añade Edenhofer.
Los expertos señalan que los esfuerzos actuales son insuficientes para abordar el cambio climático.
El documento señala que, a medida que el clima se calienta, los efectos se vuelven más severos, y el aumento de las temperaturas conlleva riesgos crecientes que afectan de manera profunda a los ecosistemas y sociedades.
“Esto podría debilitar cada vez más la competitividad de Europa, sobrecargar los presupuestos públicos y aumentar los riesgos de seguridad”, se indica.
Sin una adaptación adecuada, los efectos del cambio climático profundizarán sus impactos sobre Europa, debilitando sus fundamentos económicos.
“A pesar de ello, los esfuerzos de adaptación realizados hasta la fecha siguen siendo insuficientes para prevenir impactos evitables y gestionar la escalada de los riesgos climáticos”, añade este consejo.
Se necesita realizar una acción conjunta.
Enfrentar el cambio climático requiere abordar conjuntamente los riesgos, ya que los efectos trascienden fronteras y exigen respuestas coordinadas, con los riesgos emergentes que amenazan la estabilidad y exigen respuestas coordinadas a través de marcos internacionales.
Una estructura de la UE más robusta podría brindar consistencia y un rumbo de carácter duradero, agilizar la colaboración y el apoyo mutuo, y posibilitar que los Estados miembros administren sus amenazas ambientales con mayor eficiencia.
“La adaptación va más allá de la política climática. Un marco de adaptación sólido de la UE es fundamental para abordar los riesgos sistémicos que amenazan la seguridad de los servicios críticos, los alimentos, el agua y la energía, para proporcionar la estabilidad necesaria para invertir en una economía competitiva e innovadora, y para proteger la salud de los ciudadanos y los ecosistemas de la UE”, indicó la profesora Laura Díaz Anadón, vicepresidenta del Consejo Asesor.
Recomendaciones
Para impulsar una acción más efectiva, el Consejo propone adoptar medidas que fortalezcan la respuesta colectiva, asegurando una adaptación más eficaz a los desafíos climáticos.
Son éstas
1. Aplicar y armonizar evaluaciones de riesgos climáticos en las políticas de la UE y los Estados miembros, utilizando escenarios climáticos y normas metodológicas comunes.
2. Establecer una base común para planificar las medidas de adaptación. La UE requiere prepararse frente a las amenazas climáticas siguiendo a una trayectoria hacia un calentamiento global de 2,8-3,3 °C para 2100. Esto implicaría parámetros superiores en Europa, la cual registra hoy cerca de 1 °C más de temperatura que el promedio del globo. Todo esto se debe reforzar con la utilización habitual de proyecciones más críticas en las evaluaciones de resistencia.
3. Establecer una visión clara para una UE resiliente al clima para 2050 y años posteriores, respaldada por estrategias sectoriales y objetivos de adaptación medibles.
4. Incorporar un enfoque político (resiliencia incluida) climática justa y equitativa a partir de su concepción en las estrategias, planes y desembolsos de la UE, respaldado por la monitorización, el análisis y la adquisición de conocimientos.
5. Movilizar la inversión pública y privada en adaptación y establecer un enfoque más coherente para gestionar los crecientes costes de los impactos climáticos a través del presupuesto de la UE, la gobernanza económica y los mecanismos de reparto de riesgos.
La mitigación y la adaptación deben avanzar juntas.
El reporte sostiene que los avances de la adaptación poseen restricciones, y cualquier aumento suplementario del calentamiento mundial intensifica las repercusiones y amenazas del clima por toda Europa. Debido a ello, “la adaptación no puede sustituir a la mitigación”.
Una reducción sustancial en las emisiones, junto con una acción decidida para fijar límites claros, sigue siendo esencial para mitigar el cambio climático y limitar sus impactos más severos.
“Incluso con estrategias de mitigación optimistas, los riesgos se intensificarán en las próximas décadas”. Por lo tanto, Europa debe actuar en ambos frentes a la vez: reducir las emisiones para limitar los riesgos futuros y, al mismo tiempo, fortalecer la adaptación para minimizar los impactos climáticos.
El Consejo Científico Consultivo Europeo sobre el Cambio Climático constituye una entidad autónoma establecida bajo la Ley Europea del Clima con el fin de suministrar a la UE información científica, pericia y recomendaciones sobre el cambio climático. Dicha institución analiza normativas y detecta medidas y posibilidades para cumplir satisfactoriamente las metas de la UE.