James Cameron, director de cine: “Los artistas trabajan como narradores de historias, eso es algo que una IA nunca será capaz de hacer”
Los secretos de 'Avatar'
El afamado realizador insiste en que no habrá nada que pueda reemplazar el trabajo de los creativos

James Cameron es muy claro sobre la IA y los efectos especiales de 'Avatar.

No es un secreto que la industria cinematográfica se lleva frotando las manos desde la prueba con éxito de los primeros avances de la inteligencia artificial. Siempre a la vanguardia de la innovación tecnológica, los efectos especiales cada vez más sofisticados y la producción se ayudan de estos nuevos “ayudantes”, remodelando la forma en la que se crean y consumen las películas.
Una “ayuda” tecnológica que se infiltra en el mismo momento de creación de guiones, decisiones de casting, pasando por el rodaje y terminando el postproducción, distribución y marketing. Como era de esperar, con el paso de los años la IA ha hecho que algunos de los trabajos de la propia industria acaben siendo redundantes por sus propias funciones, lo que hace a los profesionales pensar si no será una inteligencia artificial la que nos ofrezca esas historias con las que muchos sueñan.

Según el afamado director de cine James Cameron, eso no llegará a pasar. La razón, la inteligencia artificial no tiene precisamente esas capacidades que son cruciales para poder sustituir al ser humano en el cine: la creatividad y la imaginación para contar historias verdaderas.
El realizador está en pleno proceso de postproducción de la tercera entrega de la saga Avatar, Avatar: Fuego y Ceniza, que se estrena el próximo mes de diciembre; para la que ha tenido que echar mano de complicados efectos especiales, al igual que tuvo que hacer con sus predecesoras. Para hablar de ello ha concedido una entrevista a Variety, donde opina sobre el papel de la tecnología en este nuevo tipo de cine.

“Me he dado cuenta de cuánto del cine es subconsciente y no se puede cuantificar. Mi trabajo todo el día consiste en cuantificar los detalles”, explica, sobre el rodaje. El realizador cuenta que, a pesar de la aparente ‘perfección’ de la IA, siempre hay algo ‘imperfecto’ al ojo humano. “Estoy viendo una toma de efectos visuales: ‘Ves cómo pisa ese helecho y cómo lo aparta. No me convence del todo. Creo que debería volver a simularlo’. Es cada detalle, cada brizna de hierba, cada destello de fuego, todas las interacciones de la iluminación”, afirma.
El creador de títulos míticos como Titanic asegura que ha hecho suya la misión de reconfigurar cómo se percibe la IA en el cine. “Mientras trabajo con la gente de efectos visuales, intento crear una nueva cultura en torno a eso: no una cultura técnica, sino una cultura creativa”, afirma.

Lo que pretende, en sus palabras, es que los técnicos encargados de la IA y los efectos especiales sean capaces de narrar historias, algo que la tecnología no puede por sí sola. “Quiero darles un poco de ese polvo mágico narrativo para que lo adquieran. Y está funcionando”, asegura. “Esta idea de animarlos a pensar como narradores está dando sus frutos. Y es por eso que la IA nunca los reemplazará. Necesitamos a nuestros artistas. Son los artistas quienes controlan el proceso”.
El proyecto comenzó en septiembre de 2017 y se estrenará, por fin, el 19 diciembre en cines. Habrá que ver si su método ha dado sus frutos.