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Tesla rescata su proyecto Dojo AI después de haberlo cancelado: Elon Musk quiere fabricar chips de IA superpotentes

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Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX y Tesla y propietario de Twitter, gesticula mientras asiste a la conferencia Viva Technology.

Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX y Tesla y propietario de Twitter, gesticula mientras asiste a la conferencia Viva Technology.

Gonzalo Fuentes / Reuters

En la pelea por conseguir la mejor inteligencia artificial, las grandes compañías han entendido que no todo consiste en hacer los mejores LLM (modelo extenso de lenguaje), sino que también importa crear el hardware que mueve esos grandes modelos. Nvidia ve esto como un ataque a su negocio, mientras que Google, Meta y OpenAI trabajan por conseguirlo.

Y en esa guerra también está Elon Musk con su compañía de coches eléctricos, Tesla. El controvertido CEO acaba de anunciar que se ha reanudado el trabajo en Dojo3, la supercomputadora de entrenamiento de IA de tercera generación de la empresa que quiere competir con el resto de gigantes del sector.

La iniciativa Dojo original se cerró abruptamente el año pasado cuando se disolvió el equipo dedicado al hardware de IA de Tesla tras la salida del director del programa, Peter Bannon. Unos veinte ingenieros se marcharon a DensityAI, una startup fundada por el antiguo director de Dojo, Ganesh Venkataramanan, y otros antiguos tecnólogos de Tesla.

En ese momento, Tesla parecía estar alejándose por completo del desarrollo personalizado de chips, optando por confiar en socios como Nvidia, AMD y Samsung para satisfacer sus necesidades informáticas.

Ahora parece que esos planes han cambiado. Musk ha dicho en X (antes Twitter) que la hoja de ruta interna de Tesla en materia de chips ha recuperado impulso, y señaló que el diseño del chip AI5 de quinta generación de la empresa “está casi terminado”.

Fabricado por TSMC, el AI5 se creó para impulsar tanto los sistemas de conducción autónoma de Tesla como sus robots humanoides Optimus.

En cuanto al chip AI6, desarrollado en el marco de una asociación con Samsung por valor de 16.500 millones de dólares, según Techspot, la idea es que proporcione la potencia informática necesaria para el entrenamiento de IA a gran escala en los centros de datos de Tesla, así como a bordo de sus vehículos.


Servidores en el espacio para potenciar la infraestructura de Tesla

Dojo3, al que Musk a veces se refiere como AI7, amplía esa hoja de ruta a la órbita. El concepto prevé un hardware informático autónomo que funcione fuera de la atmósfera terrestre, aprovechando la energía solar ininterrumpida y aliviando potencialmente las enormes demandas energéticas de los centros de datos terrestres.

Aunque hay pocos detalles al respecto, la referencia a la “computación de IA basada en el espacio” sugiere una apuesta para integrar la experiencia de Tesla en chips con la infraestructura orbital de SpaceX, empresa también perteneciente a Elon Musk.

En teoría, los nodos de IA lanzados al espacio podrían soportar el entrenamiento continuo de modelos o servir como centros remotos de procesamiento de datos para la robótica y los sistemas autónomos.

En la realidad, todo esto no está probado ni se han resuelto los miles de retos tecnológicos que supone tener los centros de datos en el espacio (la latencia, la refrigeración, la reparabilidad, el blindaje contra la radiación solar y espacial, etc.). Así que, por el momento, es otra de las ideas de Elon Musk de cara a algún momento del futuro, como los robotaxis y los robots autónomos.

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