Ayudas a la dependencia
Un análisis de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales fundamentado en cifras del Ministerio de Derechos Sociales manifiesta que se necesitan por encima de 50.000 vacantes en residencias para asistir a los dependientes severos (grado II) y grandes dependientes (grado III), individuos que requieren cuidados permanentes y que en la actualidad no obtienen esa cobertura en sus casas a través del sistema de dependencia.
Frente a una estrategia de intentar que las personas dependientes puedan residir en su casa siempre que sea posible, la misma entidad asegura que no se han dado avances para conseguirlo, con medidas como el refuerzo de la atención domiciliaria, que apenas ha avanzado –8 décimas– en los últimos 5 años.
La carencia de un amparo adecuado conlleva asimismo efectos de discriminación: aparte de la desatención hacia las personas dependientes, la carga económica impacta en estos individuos y sus allegados, afectando particularmente a la población femenina, quienes habitualmente se encargan de las labores de asistencia.