Opinión

Balizas municipales

La obligatoriedad de llevar una baliza señalizadora, que entró en vigor no sin una polémica todavía viva el pasado 1 de enero, afecta únicamente a los turismos, vehículos mixtos y automóviles destinados al transporte de mercancías y autobuses. La dirección general de Tráfico tan solo extendió la “recomendación” del uso de este accesorio al resto de vehículos. El Ayuntamiento de Barcelona, en cualquier caso, quiere predicar con el ejemplo y, por eso y sin estar obligado a seguir la norma general, ha decidido abrir un concurso público para el suministro de 130 balizas V-16 por las que está dispuesto a pagar cerca de 8.000 euros de las arcas municipales. Estos dispositivos de preseñalización de peligro en caso de vehículos inmovilizados en la calzada darán servicio a una flota municipal de 314 unidades motorizadas en propiedad adscritas a la Guardia Urbana y otras 97 pertenecientes al servicio de Protección Civil, Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento.