Trump Superstar
Caminando en solitario y con paso decidido sobre más de 20 metros de una alfombra roja que conectaba sobre la nieve la escalerilla del helicóptero y el coche presidencial. Así se presentó ayer Donald Trump en la localidad suiza de Davos para participar en el Foro Económico Mundial.
Una llegada estelar a la altura de la expectación que había generado su presencia en esta exclusiva cita y que tuvo su correlato en la gran aglomeración que se produjo a la entrada del Centro de Congresos mucho antes de su intervención, que algunos compararon a la gira de la cantante estadounidense Taylor Swift, que también recaló en el país. De hecho, pese a la amplia capacidad del auditorio tras su última reforma –1.300 personas–, muchos se quedaron fuera y se tuvieron que habilitar distintos espacios con grandes pantallas para seguir el acto.
El unánime interés, sin embargo, contrastó con la división de opiniones a sus palabras: desde los aplausos a lo abucheos al referirse a Venezuela, Groenlandia o Europa.