Opinión

Sarah Bellon y Rosa Márquez

A la periodista Rosa se le fue la mano esta vez, al punto de que su tono en el programa se volvió excesivo.

Abría Pablo Motos hace unos días la mesa de El hormiguero con la noticia de que Felipe González iba a votar en blanco si Pedro Sánchez vuelve a ser candidato.

La periodista Rosa Belmonte y el escritor Juan del Val en la mesa de tertulia de 'El Hormiguero'  
La periodista Rosa y el equipo participan, junto con el resto del equipo, en el programa.  Atresmedia

Esta mañana, mientras veía la televisión, escuché que alguien llamaba a González traidor, y mientras tanto, el programa hablaba sobre cómo el pueblo lo ve.

En ese momento, Belmonte, tomando el turno de Juan del Val, interrumpió:

–¿Esa que es mitad tonta, mitad tetas?

Ni el presentador ni ningún otro participante movieron ni una ceja: el silencio fue contundente, y aunque nadie lo dijo en voz alta, todos sabían que se refería a ella, con su clara postura y su inconfundible presencia.

En un instante, la red se volvió a su favor, mientras la nación se dividía.

Belmonte soltó lo que sonó a un insulto directo y, casi al instante, intentó sacar el pie del charco. Aclaró que la frase pertenece a la serie La maravillosa señora Maisel, de la que ella misma ha escrito en sus columnas de crítica cultural en ABC. Pero llovía sobre mojado: semanas antes, una política del PP había atacado a Santaolalla por sus “fotos enseñando los cocos”.

Lo que vino después el lector puede imaginarlo, si no lo sabe ya.

“Anoche en un programa ‘familiar’ fui humillada nuevamente por mi aspecto físico. El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rió ante esta violencia ejercida desde un plató. No fue en un callejón, fue en la tele. No eran hormigas, eran ratas…”, publicó airada.

Santaolalla elevó la ofensa primero a las redes y luego allí donde se la invitó. La salmantina goza de omnipresencia mediática porque es rentable. En ella converge todo lo que busca un productor de programas de televisión para arrastrar audiencia: una imagen potente, la polarización efervescente y el maniqueísmo gañín de estos tiempos. En un plis, el gallinero de las redes se apuntó al fuego cruzado, mientras era el país el que se dividía en dos mitades: o eres de Sarah o eres de Rosa; de izquierda o de (ultra)derecha; feminista o machista...

Siento profundamente haber ofendido; no era mi intención causar tal impacto.

Belén pidió disculpas, pero aún así, el asunto no cierra; la gente sigue exigiendo más, y mientras tanto, el aire sigue cargado de tensión.

Susana Quadrado Mercadal

Susana Quadrado Mercadal

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Profesional del periodismo. Responsable de redacción en Sociedad. Con trayectoria previa en Política, Cultura y Vivir. Ganadora del Premio Comunicació i Benestar Social del Ayuntamiento de Barcelona (1998). Participante en RAC1. Distinguida con el Premio Pedro Vega de Periodismo (2025).