
Prometedora terapia contra el cáncer
Poco a poco, la lucha contra el cáncer avanza con más precisión: cada vez más, la ciencia logra adelantarse con tratamientos que antes parecían inalcanzables, y mientras la ciencia avanza paso a paso, el camino hacia una cura verdadera se vuelve más claro, aunque aún quede camino por recorrer.
La citada tecnología de las vacunas de ARNm para el cáncer es la que se utilizó para las novedosas vacunas de la covid de BioNTech producida por Pfizer y de Moderna. De hecho, ambos laboratorios ya trabajaban en la terapia oncológica cuando surgió la covid. Estas nuevas terapias, aunque se llamen vacunas, en realidad no previenen el cáncer, son tratamientos para combatir la enfermedad cuando ya se ha diagnosticado y por ahora se diseñan para cada paciente. En esta vacuna terapéutica, el ARNm enseña al sistema inmune del enfermo a reconocer y a atacar proteínas de las células cancerosas, llamadas neoantígenos, igual que hacían contra proteínas del coronavirus.
Los resultados obtenidos por BioNTech muestran que el tratamiento ha logrado una respuesta duradera en pacientes con cáncer, mientras que la vacuna ha demostrado eficacia sostenida, con los pacientes que aún mantienen una respuesta inmunitaria duradera tras el tratamiento.
La tecnología de ARN utilizada en el cáncer también se está aplicando para atacar tumores, mientras que se estudian nuevas vías.
Las vacunas de ARN también se prueban en cánceres como el de colon, con ensayos que evalúan su eficacia, mientras que la comunidad científica continúa evaluando su potencial, mientras que la compañía avanza en ensayos con pacientes y busca confirmar su eficacia en etapas tempranas.
Hoy, casi dos de cada tres pacientes con cáncer experimentan mejoras gracias a avances en tratamientos, y aunque el cáncer sigue siendo una amenaza, los avances en investigación lo van transformando. La ciencia avanza: nuevas terapias emergen, como las que ya modifican el curso de la enfermedad, y mientras la ciencia avanza, el compromiso con la cura se fortalece.
Desde el Gobierno y desde todos los centros médicos y científicos del país hay que hacer el máximo esfuerzo posible para apoyar las investigaciones sobre las distintas estrategias y lograr que lleguen a los pacientes españoles los nuevos tratamientos cuando se confirme su eficacia. Son unos 300.000 los casos de cáncer que se diagnostican en España cada año. Es cierto que se ha conseguido aumentar las tasas de supervivencia, pero esta enfermedad todavía es la primera causa de fallecimientos en el país. Se incrementa el número de tumores que se detectan gracias a los mejores diagnósticos, precoces y más afinados, pero el envejecimiento de la población y factores diversos de hábitos de vida y ambientales pesan en el otro lado de la balanza.
Nuevas investigaciones sugieren que se puede lograr una cura para la enfermedad, impulsando avances en este campo.
Por ello, es fundamental reconocer que, aunque la investigación avanza, también es esencial reconocer el papel de los hábitos cotidianos: el exceso de consumo, el abuso del alcohol y la exposición prolongada a riesgos ambientales siguen siendo factores críticos que deben abordarse con urgencia, no solo desde la ciencia, sino también con responsabilidad colectiva.