Opinión

Lazos nuevos

En el pleno del Parlament que se ha celebrado esta semana, el principal grupo de la oposición, Junts, ha renovado los lazos amarillos que ocupan los escaños de los dos dirigentes de la formación que permanecen en el extranjero y tienen acta de diputado: el expresident Carles Puigdemont, líder de la organización posconvergente, y el exconseller Lluís Puig. Los lazos que se usaban desde que arrancó la presente legislatura son los mismos que el partido venía empleando desde el 2018, cuando se constituyó el pleno del Parlament posterior a las elecciones del 21 de diciembre del 2017. La decisión de sustituir ahora ese símbolo, a pesar de que en los mentideros jurídicos se da por hecho que antes de verano el expresidente catalán podrá regresar a Catalunya tras la sentencia del Tribunal Constitucional y del fallo de la justicia europea, responde al deterioro de los que se ponían hasta ahora en los escaños vacío. Más allá de ello, el pleno se suspendió ayer momentáneamente por una lágrima de cristal de la lámpara de araña del hemiciclo. Cayó a un escaño vacío.