Dos noticias, la muy cercana ilegalización de la Fundación Francisco Franco y los trabajos de recuperación de dos fosas comunes por unos alumnos de Castellbisbal, me demuestran que vamos por el buen camino, pero también me han hecho pensar en que el 99% de la población de Catalunya sigue sin conocer la mayor fosa común fruto de la Guerra Civil: los más de tres mil fallecidos en los hospitales psiquiátricos de Sant Boi de Llobregat, la mayoría en 1937 y 1938.
Una de esas personas fue mi abuelo paterno, recluido en Sant Boi desde 1926, trasladado de la provincia de Soria. El fin de semana pasado paseé por el cementerio de Sant Boi, porque solo sé que está enterrado allí. Yo he conocido la historia gracias a la documentación de la Diputación de Soria (no puedo acceder al expediente de Sant Joan de Déu) y al trabajo de un par de historiadores.
En estos momentos de recuperación de la memoria histórica, se me hace muy difícil de entender, al igual que a otros familiares, que no se haya hecho nada en 80 años por estas más de tres mil personas.
Antonio Blanco López
Suscriptor Barcelona