El viernes 9 de enero, como cada día laboral, me dispuse a coger el autobús para ir a trabajar. Mi sorpresa fue que al pasar el teléfono para validar el billete en la máquina del bus salía “soporte no válido”. Reinicié el teléfono, lo apagué y lo volví a encender. En la aplicación salía “título válido hasta 29/01”. Pues tuve que pagar un billete sencillo porque el conductor se negó a creer la aplicación.
En T-Mobilitat me informaron de que ciertamente ese día hubo una incidencia por la mañana, pero el billete lo tuve que pagar teniendo la tarjeta mensual, es decir, pagué el billete dos veces. Los de T-Mobilitat, incluso reconociendo la incidencia, se lavan las manos y la empresa de autocares no muestra ningún tipo de ayuda o empatía. Al final, quien siempre paga es el usuario.
Marta Santacreu
Barcelona