Si tuviera que quedarse con un Onze de Setembre, ¿cuál sería? Guyana Guardian ha planteado esta pregunta a los siete últimos presidentes del Parlament, que han echado la vista atrás para buscar su primer recuerdo de la Diada, y también, elegir un año en concreto de los cincuenta que suma ya la celebración desde la mítica movilización de 1976 en Sant Boi de Llobregat, la primera autorizada tras la dictadura. En estas líneas reflexionan también sobre cómo ha evolucionado la celebración en estos años.
Carme Forcadell
“Fui a Sant Boi con mis amigos, me impactó ver a tantísima gente con banderas”
Un recuerdo común del Onze de Setembre es ese de 1976. “Fui con mis amigos de la universidad. Es la primera vez que vi a tantísima gente con senyeres, me impactó mucho”, detalla Carme Forcadell, presidenta del Parlament del 2015 al 2017. También recuerda ese día Ernest Benach, que presidió la Cámara del 2003 al 2010: “Fuimos en un dos caballos, gente muy joven, lo vivíamos con intensidad y la ilusión de que las cosas cambiaran, y lo hicieron, aunque no tanto como querríamos”.
Ernest Benach
“En 1976 vivimos ese día con las ganas de que las cosas cambiaran, y lo hicieron”
Si hay que elegir una Diada, para Benach es la del 2012, “la primera manifestación independentista, y que sobrepasa el millón de personas”, y cita también la del 2004, “cuando se hace por primera vez el acto en la Ciutadella con el homenaje a la bandera”. La Diada, defiende, debe tener un componente institucional y elementos festivos, “pero siempre habrá reivindicación nacional”, y aunque la movilización “ha tenido altibajos, se han mantenido unos mínimos”.
Forcadell elige el Onze de Setembre del 2014: “Llenamos la Diagonal y la Gran Via, hicimos el dibujo de la senyera. Aunque en el 2013 la Via Catalana fue una gran demostración de fuerza”, subraya. Ahora, “el independentismo está desanimado y la Diada refleja esa desilusión y no es masiva”.
Josep Rull
“Tenía 9 años en 1977, se decía que había un señor, Tarradellas, que a lo mejor volvía a Catalunya”
Para Josep Rull, presidente del Parlament desde el 2024, su primer recuerdo de la Diada es de 1977: “Tenía 9 años y recuerdo un grito, ‘Llibertat, amnistia i estatut d’autonomia’, que los niños repetíamos en la calle. Y se decía que había un señor, que era Josep Tarradellas, que a lo mejor volvía a Catalunya”. Elige la Diada del 2013, la Via Catalana: “Ver tanta gente que daba la mano al de al lado, sin preguntarle ni dónde había nacido, ni qué lengua hablaba, ni su ideología, juntos, para conseguir la libertad, es de una fuerza extraordinaria”. El Onze de Setembre, dice, tiene que ser siempre reivindicativo, junto a expresiones cívicas e institucionales.
Roger Torrent
“La Diada será lo que quiera la gente, pero mantendrá esa mirada al futuro”
También Roger Torrent, que presidió la Cámara del 2018 al 2021, recuerda la Diada de niño, con sus padres, y lo que le transmitían. “Ya de adolescente vendría la construcción de mi compromiso político”, explica. Destaca la Diada del 2004, “la primera celebración gubernamental impulsada por el president Maragall, que combinaba solemnidad y pulsión cultural” y la Via Catalana del 2013, “por lo que representaba de fuerza colectiva en torno a un objetivo compartido”. La Diada, dice, será lo que quiera la gente, pero “mantendrá ese espíritu que combina celebración y mirada al futuro”.
Laura Borràs
“El primer recuerdo es de 1978, cogida de mi padre y mi madre, y con mi hermano
“El primer recuerdo es la Diada de 1978, con 8 años, cogida entre mi padre y mi madre, y mi hermano a hombros de mi padre, sin ser capaz de captar el sentido en ese momento”, asegura Laura Borràs, presidenta del Parlament del 2021 al 2022. Sin dudar, elige la del 2017: “Las hemos hecho todas y con convicción, pero esa fue la Diada para coger el empuje al gran logro colectivo del 1 de octubre”. Borràs defiende que “hay un antes y un después del 2017, por la influencia de la represión” y desde el 2018 “refleja esta decepción colectiva porque el proyecto era muy ilusionante, y luego no se materializó”. Pero defiende: “Tiene que ser una jornada de reivindicación y resistencia activa frente a la opresión, así lo indica el texto de la ley que estableció el Onze de Setembre como día nacional”.
Anna Erra
“Soy optimista, la gente está ahí, esperando el momento de volver a las calles”
También Anna Erra, que presidió la Cámara del 2023 al 2024, elige la Diada del 2017: “Era alcaldesa de Vic y fue emocionante vivir los actos que celebramos en la Diada en homenaje a Bac de Roda, un ejemplo de lucha y de rebeldía”. Erra admite que el Onze de Setembre tuvo un momento álgido, y ahora hay desánimo. “Pero pienso, con optimismo, que la gente está ahí, esperando el momento de volver a las calles a reivindicar”.
Núria de Gispert
“Me hizo ilusión vivir la celebración del 2010 como la primera mujer presidenta”
Núria de Gispert, presidenta del Parlament del 2010 al 2015, elige el Onze de Setembre de ese primer año al frente de la Cámara: “Tengo recuerdos mezclados, porque estábamos pasando una crisis muy fuerte, económica y social, pero me hizo ilusión ser la primera mujer presidenta del Parlament”. De Gispert defiende que la Diada es festiva y hay un componente cultural, pero no se puede separar de la política. “No me gusta ser negativa, pero tengo un cierto pesar. Durante tantos años la Diada ha sido una maravilla, festiva, cultural y nacional y ya no es lo mismo, pero tenemos que volver a ser fuertes, persistentes y resistentes”, augura


