El expresident Artur Mas ha defendido este miércoles que la negociación para aprobar el modelo de financiación empieza ahora, puesto que el pacto entre el Gobierno y Esquerra Republicana no cuenta con los apoyos necesarios. Por ello, ha hecho un llamamiento “a los poderes del país y la sociedad civil organizada” para que haya “una gran conferencia y una gran movilización” y que quede claro que se quiere un cambio de modelo real en el que Catalunya pueda decidir sobre sus impuestos.
A juicio del expredident, que se ha pronunciado en estos términos cuando se cumplen diez años de su renuncia y de su paso a un lado cuando era presidente de la Generatlitat, ahora acaba la negociación entre los que han pactado el modelo y arranca otra para que pueda ser aprobado en el Congreso. “Queda mucho juego”, ha señalado Mas, que ha pedido que la Generalitat tenga capacidad plena de gestionar sus impuestos.
“Si el esquema es el del autogobierno y la autonomía, que sea un autogobierno pleno y que se pueda decidir sobre los ingresos y no solo sobre los gastos”, ha razonado Mas en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, al que ha asistido la plana mayor de Junts –aunque Mas no milita en la formación de Carles Puigdemont– y algunos colaboradores del expresident que ya no figuran en primera línea política.
En cualquier caso, el exdirigente político ha admitido que en el sistema pactado entre socialistas y republicanos hay una mejora económica, pero ha resaltado que no hay un cambio de modelo, que solo ha “evolucionado el modelo anterior”, como sucede siempre que se actualiza la financiación.
En ese sentido, Mas ha señalado que el objetivo es tener capacidad de gestión sobre los tributos y poder decidir y ha resaltado que eso es lo que él reclamó al expresidente del gobierno Mariano Rajoy en el 2012. “Intentemos cambiar el marco o explicar lo que realmente necesita el país y movilizar energías”, ha pedido el exdirigente, que ha diagnosticado cierto “letargo” en la política catalana y ha pedido una reacción al considerar que en este momento que se negocia la financiación se ha abierto una nueva oportunidad.
Asimismo, sobre la concreción que se ha conocido, a juicio de Mas, “que Catalunya no pueda incluir un aspecto sustancial como el coste de la vida es altamente perjudicial porque no es lo mismo el poder adquisitivo de un catalán que de un ciudadano en general del Estado español”. “Si no lo tenemos en cuenta perdemos fuelle”, ha advertido. También ha reivindicdo que se blinde el principio de ordinalidad para que no dependa “del capricho de cada uno en el futuro”.
