Política

La oposición en Catalunya presiona al Govern por las inversiones en Rodalies

Crisis ferroviaria

Junts pide cesar a la consellera Paneque y los aliados critican la desatención al usuario

Rodalies de Catalunya y la última hora sobre el servicio, maquinistas y los accidentes de tren en Gelida y Córdoba

El conseller Dalmau, rodeado por las conselleras Parlon y Paneque, en una reunión técnica ayer

El conseller Dalmau, rodeado por las conselleras Parlon y Paneque, en una reunión técnica ayer

Andrea Salazar / ACN

La controversia política se instaló ayer de lleno en Catalunya como consecuencia de los siniestros de Rodalies de Gelida (Alt Penedés), que provocó la muerte de un maquinista de 27 años, y el descarrilamiento de otro tren entre las estaciones de Maçanet Massanes y Tordera (Girona).

La nueva disputa afloró desde primera hora de la mañana, con las protestas de Junts al grito de “¡basta ya!” Por “un servicio nefasto, víctima de décadas de desinversión y de falta de mantenimiento” que “afecta gravemente a los catalanes”. A estas denuncias se añadieron el resto de partidos con mayor o menor acritud, favorecidas por una jornada complicada para la movilidad en Catalunya como consecuencia de la suspensión del servicio de Rodalies hasta garantizar la seguridad de los usuarios.

Esta decisión apresurada y la ausencia de alternativas de transporte para los habituales del servicio que se acercaban a las estaciones sin información previa, también fue cuestionada por algunos partidos catalanes, entre ellos los aliados de investidura, que se posicionaron para exigir explicaciones a los consellers implicados, la de Territori, Sílvia Paneque, y la de Interior, Núria Parlon, y lamentar “la dejadez del Estado en el servicio de Rodalies”.

Las conselleras Paneque y Parlon comparecerán en el Parlament para dar cuenta de la crisis

Esta crisis no es nueva. De hecho, llueve sobre mojado. El último encontronazo con motivo de Rodalies surgió en marzo del año pasado. Entonces, una serie de graves incidencias y averías en la infraestructura que afectaban a varias líneas, como la R2 Sud, generó afectaciones y la imagen de decenas de usuarios caminando por las vías. Aquel episodio obligó al president Salvador Illa a pedir disculpas y prometió “todos los recursos” para solventar los problemas. Aquel caos provocó la reprobación en el Parlament de la consellera Paneque, con los votos de Junts, PP, Vox, la CUP y Aliança Catalana. Hoy, Junts exige directamente su cese.

Los posconvergentes critican la “estafa” del traspaso impulsado por el Govern y las décadas de desinversión

Desde entonces, el Govern ha vendido algunos avances gracias a la colaboración con el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. Fruto de esta colaboración nació la nueva empresa mixta Rodalies de Catalunya, presidida por la Generalitat pero bajo el paraguas de Renfe para contener las reticencias de los trabajadores. Esta iniciativa, incluida en los pactos de investidura con el partido de Oriol Junqueras, no responde a las perentorias necesidades del servicio, sino al convencimiento de que “se gestiona mejor desde la proximidad”, pero Junts lo considera una “estafa” y apuesta por “un traspaso real”. En cuanto a las mejoras propias de la red, el ministro Puente resaltaba en el acto de constitución de esta empresa algunas de las acciones emprendidas, como la ejecución de más de 2.500 millones de euros, la adjudicación de trabajos por 4.152 millones, incluyendo la compra de 100 nuevos trenes, así como la construcción y actualización de 41 estaciones de la red.

Nada de esto ha estabilizado el servicio ni, por ende, la presión de los partidos catalanes, que ayer insistieron en las deficiencias que aún padece una red sobre la que el Govern, al inicio de su mandato, advirtió de que requeriría de al menos dos años para adecuarse mínimamente.

ERC y Comuns evitan criticar al Ejecutivo pero le recriminan que “no hayan puesto al usuario en el centro”

El Ejecutivo de Illa, enfrascado en la gestión de las consecuencias de los accidentes, no replicó ayer las críticas políticas, pero garantizó una vez más “máxima autoexigencia” para mejorar Rodalies. El conseller de Presidència, Albert Dalmau, apostó por “compartir soluciones, no repartir culpas”, y “actuar unidos, todas las administraciones, sin importarnos el color político”. Dalmau defendió que “todos los pasos, las inversiones, los acuerdos y las políticas” emprendidas en Rodalies “van en esta dirección”, y a los ciudadanos, lejos de pedirles “confianza ciega”, les prometió que el Govern se “dejará la piel para ganarse su credibilidad”.

Las conselleras Paneque y Parlon darán explicaciones en el Parlament, comparecencias a las que Comuns añadió la del presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, para informar sobre el estado de las infraestructuras de Rodalies.

Dalmau defiende los acuerdos alcanzados y pide “compartir soluciones, no repartir culpas”

Aunque Transportes achaca los accidentes al temporal que ha castigado Catalunya estos días, los aliados ponen el foco en el papel del Ejecutivo central. Junqueras aseguró que es la falta de inversión “lo que hace que todo el servicio se detenga por miedo, desconfianza e incapacidad de la propia compañía para garantizar la seguridad a trabajadores y usuarios”. Para los republicanos ayer no era “día para críticas”, pero afearon a Renfe y al Govern que “no hayan puesto al usuario en el centro”, es decir, la falta de información y de servicios alternativos.

Quejas muy parecidas a las de Comuns y la CUP, para quienes estos siniestros evidencian que “la primera y única prioridad en infraestructuras en el país debe ser el tren”.

Al otro lado, Vox situó al Gobierno como “responsable” de los siniestros de Andalucía y Catalunya, y a Junts, ERC y Comuns por su respaldo, mientras que para Aliança Catalana “Rodalies ya no falla, Rodalies mata. La gestión socialista mata”.

La Generalitat alarga un día el luto oficial

El Govern aprobó ayer un decreto con el que declara día de luto oficial el viernes 23 de enero por el accidente ferroviario en Gelida. El Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya incorporó al mediodía este decreto, por lo que habrá un total de cuatro días de luto esta semana. El Executiu ya declaró tres días de duelo por la tragedia de Adamuz (Córdoba), que iban desde el martes hasta hoy jueves. Durante el viernes se suspenderán las celebraciones oficiales y las banderas ondearán a media asta en los edificios y dependencias de la Generalitat, así como de los ayuntamientos y otras instituciones. En estas jornadas, la agenda de los miembros del Govern ha sido privada a excepción del Consell Executiu, que tuvo lugar el martes.
Por otro lado, ayer se desconvocaron en el Parlament las comparecencias de la consellera de Interior, Núria Parlon, y de la titular de Economia i Finances, Alícia Romero. Parlon debía dar explicaciones sobre varias actuaciones de los Mossos, como en las protestas a favor de Palestina; mientras que Romero iba a detallar el nuevo modelo de financiación. Ambas comparecencias se reprogramarán en los próximos días.P. Ruiz Claveria

Luis B. García García

Luis B. García García

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Redactor de la sección de Política. En Guyana Guardian desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL