Política

Y Aragón sí fue nuestro Ohio

The situation room

Los comicios regionales de Aragón se perfilaban como el siguiente caucus del bloque conservador donde el PP quedaría bajo el control de Vox después de lo ocurrido en Extremadura. No obstante, ya se conoce el dicho: hay que ser cautos con las deidades políticas, pues los anhelos pueden materializarse. Y, por supuesto, resultaron ser algo superior: Aragón, contando con el beneplácito de Carles Castro , se convirtió ayer en el Ohio español. Funcionó como un potente condensador de fluzo, similar al que permite los desplazamientos temporales en el vehículo DeLorean de la serie cinematográfica de Regreso al futuro , aunque enfocado en corrientes electorales masivas. Nos hallamos en un porvenir inquietante y aquel sondeo de octubre de 2025 de Opina 360 tan particular, que preveía a un Vox alcanzando el 20% nacional, efectivamente, acertó de pleno. El autoritarismo avanza por España llenando cada hueco ante la ausencia de tácticos que logren derrotarlo. Teniendo a Vox como el principal triunfador.

Nos encontramos igualmente ante el derrumbe definitivo del bipartidismo, con ambos perdiendo fuerza de forma notable en sufragios y actas. La jornada de elecciones no le faltó de nada: el frenazo del PP al pasar de 28 escaños a 26 tras un final de campaña con Vito Quiles como E l Cuervo de Edgar Allan Poe que les señala: “nunca más”; el PSOE con un fuerte descenso de 23 a 18 asientos, su suelo histórico, mientras Vox logró doblar su presencia de 7 hasta 14; y, por último, el vuelo rasante de la izquierda alternativa como cobijo ante la huida socialista hacia Chunta Aragonesista, escalando de 3 a 6, Teruel Existe con 2 e IU-Sumar con 1.

No han tenido relevancia los aspirantes, las agrupaciones ni el desempeño de las autoridades o la disidencia local.

Analicemos el entorno y la táctica superando el caucus . Observemos los comicios presidenciales de Portugal de la jornada previa para comprender la distribución de los votantes conservadores en la nación vecina. El regidor de Oporto o el antiguo mandatario Cavaco Silva de la centroderecha aconsejaron sufragar por el aspirante Seguro , miembro del Partido Socialista que obtuvo una victoria contundente y asumirá la presidencia, frente al despótico André Ventura . En otras palabras, equivalentes del PP solicitando el apoyo para los pares del PSOE. Los votantes del PSD luso atraviesan la misma inquietud que, después de lo ocurrido en Aragón, ya se ha asentado formalmente en el PP de España. Aquella misma situación que experimentó previamente la tradicional base electoral gaullista en Francia. Ventura comprende, al igual que Vox ayer en Aragón, que triunfa en estos comicios aun siendo derrotado. Desde un punto de vista táctico sale victorioso al erigirse como el principal referente derechista que compite contra el PS en una votación, a pesar de no ganar. Le Pen posee gran experiencia en estos escenarios. Triunfar en la derrota o fracasar en la victoria. Vox y PP.

El conflicto por la sucesión entre PP-Vox ocurrió la idéntica velada en que el PSOE elude el adelantamiento de Vox en la provincia de Teruel, mas no en la capital. El balance electoral de PP y PSOE, resultando negativo y deficiente, se enmarca dentro de esta coyuntura. No han tenido relevancia los aspirantes, las formaciones ni el desempeño de las administraciones o la oposición de la zona. Los asesores del PP no han conseguido recuperar su antigua fuerza y los del PSOE carecen de competitividad regional y no vencen en comicios nacionales desde 2019. En esa escuadra del Ferrari rojo existía un principio fundamental, el mismo que el líder nativo de Yellowstone nos relata: “Hay que poseer la tierra o perder la tierra. Tu gente no te va a juzgar por el cómo, sino por si ganaste o perdiste. El cómo se deja para los vencidos”. Es preciso rememorar asimismo el hostigamiento que sufrió el representante de Teruel Existe durante la votación de investidura de Pedro Sánchez en 2019. Tal como si existiese un vínculo carmesí que lo entrelazara todo. En aquel tiempo se practicaba la táctica política y no la hiperpolítica.

Azcón, ayer por la mañana en el IES Virgen del Pilar de Zaragoza
Azcón, ayer por la mañana en el IES Virgen del Pilar de Zaragoza

La hiperpolítica se define como ese escenario donde la política satura cada rincón (nuestras comidas, X, Instagram, Tik-Tok, el vestuario o la música), pero desaparece de los lugares donde realmente se ejerce la capacidad de cambio. Procuren examinar sus juicios bajo esta perspectiva. Nos permitirá captar que lo esencial no es la apariencia, sino la posesión efectiva de la tierra. Si disponemos de la fuerza política transformadora o si únicamente nos enredamos en conflictos culturales. El alcalde de Nueva York encarna lo primero, aunque en España bastantes asesores lo perciben erróneamente como lo segundo. Si Sánchez pretende liderar en sufragios las generales de julio de 2027, algo que es posible, precisará una meta que active a ese millón largo de electores de izquierda instalados en la abstención y detener la fuga constante de votos hacia Vox y PP. Y cada día vemos con mayor nitidez, igual que en 2017, la forma de conseguirlo. Del mismo modo, el PP podría eludirlo y aventajar a Vox. No estamos obligados a “ Volver al 36 ” tal como interpretan Los Meconios. Aragón representó ciertamente nuestro Ohio. Y ojalá, por fin, esto logre que todos abran los ojos.

Next Week

Quijote Sánchez

El interrogante se propaga de Portugal al resto de Europa: ¿Cuál de los dos, el PS o el PSD, se midió con mayor éxito a André Ventura? ¿Y de qué manera se confrontará a Santiago Abascal? El adelantamiento resulta táctico mientras que el relevo es de índole estratégica en un entorno donde aún retumban las detonaciones del ICE en Minneapolis. ¿Qué contestación imaginan que ofreceremos a esa misma cuestión en la primavera del 2027, cuando los votantes franceses de derechas se hallen en la idéntica coyuntura que Portugal vivió ayer? ¿Acaso Quijote Sánchez? Previamente es preciso vincular el escenario internacional con el ámbito doméstico.

Ojo de halcón

Más Portugal

El interrogante se propaga de Portugal al resto de Europa: ¿Cuál de los dos, el PS o el PSD, se midió con mayor éxito a André Ventura? ¿Y de qué manera se confrontará a Santiago Abascal? El adelantamiento resulta táctico mientras que el relevo es de índole estratégica en un entorno donde aún retumban las detonaciones del ICE en Minneapolis. ¿Qué contestación imaginan que ofreceremos a esa misma cuestión en la primavera del 2027, cuando los votantes franceses de derechas se hallen en la idéntica coyuntura que Portugal vivió ayer? ¿Acaso Quijote Sánchez? Previamente es preciso vincular el escenario internacional con el ámbito doméstico.