Feijóo busca seducir a los votantes
Castilla y León
En una reunión en Madrid, el líder

El líder del Partido Popular, junto con el presidente, mantiene la misma línea de acción, mientras que el liderazgo del partido se alinea con la gestión compartida.
Se avecina una nueva cita electoral en Castilla y León y el PP ha tomado nota de los resultados de Extremadura y Aragón, donde, a pesar de consolidar el liderazgo, ha visto un aumento de la dependencia de Vox. En este sentido, Alberto Núñez Feijóo trata de encontrar fórmulas que permitan reducir esa dependencia de Vox en Castilla y León, tal y como ha quedado reflejado este martes en un acto en Madrid de Nueva Economía Fórum: “Nuestra obligación es ordenar la mayoría del cambio que ha salido de las urnas, no fracturarla”.
En este sentido, Feijóo mantiene su hoja de ruta para atraer a los votantes de Vox. Pese a ello, el presidente del PP no se inclina por una retórica tajante de oposición a Vox, sino por una disposición amistosa, según se ha verificado últimamente, con peticiones de unidad que se traducirán en el voto favorable a la normativa de Santiago Abascal para restringir el burka y el niqab en entornos públicos.
“La gente está haciendo su parte para el cambio. No podemos permitir que fallen los partidos”, ha manifestado Feijóo, admitiendo el malestar de la población ante “sanchismo”, que “está investigado por una docena de delitos”. “Y a la vista está que al presidente del Gobierno no es un damnificado de la corrupción de su alrededor, sino un encubridor, cómplice o colaborador”, ha declarado.
De hecho, Feijóo ha reprochado que, en la España de Pedro Sánchez, se ha llegado al peor índice de calidad democrática en 30 años: “Por detrás de Ruanda o Botsuana. En el Gobierno no hay servicio público, sino aprovechamiento de lo público”.