Política

La izquierda veta la ley del PP para suprimir el impuesto de sucesiones en Catalunya

La fiscalidad catalana

Junts, PP, Vox y Aliança acusan al Govern de castigar a la clase media con un tributo que grava el “esfuerzo y el trabajo de toda una vida”

El portavoz del PP del Parlament, Juan Fernández.

El portavoz del PP del Parlament, Juan Fernández.

David Zorrakino - Europa Press / Europa Press

El Parlament ha vuelto ha trazar una clara línea divisoria entre la izquierda y la derecha catalana a la hora de abordar la política fiscal en Catalunya con el veto del PSC, ERC, Comuns y la CUP a tramitar una proposición de ley del PP para suprimir el impuesto de sucesiones y revisar el de donaciones. Las enmiendas presentadas por socialistas, ERC y la CUP han sido aprobadas con un debate centrado en la fiscalidad que recae sobre la clase media.

El portavoz popular, Juan Fernández, ha sido el encargado de presentar la proposición de ley, que abogaba por la bonificación del 99% de sucesiones, al entender que es un impuesto injusto que grava sobre bienes sobre los que ya se ha tributado y, asimismo, establece diferencias con respecto a los ciudadanos de otras autonomías. Pero ha sido sobre todo un debate ideológico donde en esta primera intervención, el dirigente popular ha indicado que con este impuesto la izquierda quiere “castigar” el esfuerzo individual de los trabajadores, a los que vuelve a “golpear” cuando mueren gravando el patrimonio que con “mucho esfuerzo” quieren legar a los hijos. Un impuesto que ataca, según la exposición del portavoz, el “nervio central de la mentalidad catalana de trabajar y poder legar un patrimonio”, que ha sido la base del crecimiento y el tejido productivo de Catalunya.

Con diferentes acentos, las intervenciones de Junts, Vox y Aliança Catalana han situado el debate en este mismo eje de reflexión. Antoni Castellà (JxCat) se ha dirigido a la izquierda para señalar que los más ricos se escapan de pagar este impuesto con una arquitectura fiscal amparada por el Estado español,  y el tributo recae por tanto en las clases medias y trabajadoras. El portavoz de Junts ha propuesto así la supresión de sucesiones y el establecimiento, en cambio, de una tasa para las grandes fortunas.

Desde Vox, Joan Garriga también ha considerado que los “ricos no han liquidado nunca este impuesto” y, aludiendo a las formaciones de izquierda, ha subrayado que no sirve para redistribuir la riqueza. “Lo paga la clase media, los que han trabajado para tener su pisito y su apartamento, esta clase media que hoy no existe y queremos recuperar”, ha subrayado. 

Silvia Orriols, en nombre de Aliança Catalana, ha arremetido contra el espíritu recaudatorio del gobierno socialista que ataca el esfuerzo de las personas para ir haciendo un “rincón” a sus hijos para ofrecerles estabilidad y ayuda en caso de que tengan dificultades en el futuro. Orriols ha criticado a la “izquierda woke sobre dimensionada en la Cámara catalana” al entender que el impuesto de sucesiones es un castigo a aquellos que han trabajado y declarando “sospechosos” a los propietarios. “¿Los han votado para crear riqueza o para saquear tumbas?”, ha concluído.

PSC, ERC, Comuns y la CUP señalan que el 72% de los catalanes están exentos de pagar el impuesto de sucesiones

Obviamente, la argumentación de las formaciones de izquierda ha estado en las antípodas, con un hilo común en el que se ha destacado que la mayoría de catalanes no pagan el impuesto de sucesiones ya que la bonificación alcanza a las rentas medias. Así lo ha expuesto la diputada del PSC, Susana Martínez Heredia, quien ha señalado que el 72% de los catalanes quedan exentos y sólo el 2% paga más de 50.000 euros, acusando así al PP de buscar con su iniciativa únicamente que los ricos no paguen impuestos y de emular el modelo de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. “Queremos un país en el que el talento pese más que la herencia”, ha subrayado. ERC, siguiendo con este hilo argumental, ha considerado que el impuesto de sucesiones es uno de los últimos cables que quedan si se quiere mantener el ascensor social y acusado al flanco derecho de querer perpetuar una sociedad en la que “los de arriba” siempre siguen allá.

Laure Vega ha defendido la enmienda a la totalidad de la CUP subrayando que el impuesto “no significa nada para la mayoría de catalanes, ya que no tienen que pagarlo” y ha señalado, en cambio, que la penalización económica es el alto coste de los entierros en Catalunya, por lo que ha pedido su gratuidad y gestión pública. Desde los Comuns, David Cid ha atacado al PP al recordar que la “cultura del esfuerzo” es la que hacen las kellys y no aquellos que pueden recibir una herencia de 800.000 euros.