Los agricultores ya no son gente sin estudios: “Muchos jóvenes están volviendo a Almería para cultivar las tierras y hay gente muy formada y capacitada”
AGRICULTURA
Germán Fernández, agricultor en Almería, asegura que la agricultura en esta zona es rentable y da para vivir bien

Germán Fernández, agricultor en Almería (cedida)

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La agricultura es uno de los pilares fundamentales de España y una de las zonas donde hay una mayor extensión de cultivos es Almería. En concreto, se contabilizan más de 33.500 hectáreas de invernaderos entre Poniente, Níjar y Bajo Andaraz, conocido popularmente como ‘mar de plástico’. Esta superficie ha convertido la provincia en un referente europeo en producción hortícola, control biológico y exportación. Germán Fernández es agricultor de tercera generación en los invernaderos del corazón del poniente en Vícar.
Sus abuelos empezaron a cultivar al aire libre, sobre todo guisantes, leguminosas y présules. Sus padres continuaron con el negocio, pero en los invernaderos. En una conversación con Guyana Guardian cuenta que “esa época era muy difícil, no teníamos facilidades ni el conocimiento que tenemos ahora y la agricultura era algo supercomplicado. Necesitabas trabajar muchísimo más, pero el futuro era muy incierto”. Había temporadas donde no se sacaba nada de beneficio y otras en las que se obtenía lo mínimo “íbamos subsistiendo”.

A Germán y a sus hermanos les inculcaron que tenían que estudiar una carrera “para tener una salida mejor porque la agricultura es muy sacrificada y el futuro es muy incierto”. Impulsado por sus padres, estudió un grado de turismo y trabajó en un hotel gestionando reservas “pero no me terminaba de gustar y decidí pivotar a la agricultura”. Después estudió un máster relacionado con el comercio internacional y trabajó en varias empresas de hortalizas de la zona gestionando reservas “pero tampoco acababa de gustarme”.
Fue entonces cuando decidió dar clases de idiomas en la academia de su mujer. Con la llegada de la pandemia, la escuela tuvo que cerrar y Germán volvió a trabajar al campo con sus padres “era un simple empleado, no tomaba decisiones”, cuenta. En ese momento, sus padres estaban cerca de jubilarse y les propuso que le dejaran llevar un trozo de terreno. “Con la pandemia vi que muchos negocios tenían que cerrar, pero el sector primario es fundamental y pensé que era un negocio y empecé a tomar decisiones”, explica. Se lanzó a la aventura y a diferencia de sus padres, que se dedicaban al cultivo de berenjenas, decidió empezar con pimientos. Después de un tiempo compaginando el trabajo en la academia con los invernaderos, en 2022 tomó la decisión de dedicarse únicamente al campo. “Se notó que estaba más encima de la plantación y todo salía mejor”, indica.

Germán se dedica al cultivo de pimiento rojo California “no es como el que se consume en España, sobre todo es para exportación”. Según cuenta, el pimiento es lo que se tarda más en recolectar, y tarda 3 meses desde que lo plantas. Durante este tiempo también ha probado otros cultivos como el melón, pero “no me gustó mucho porque es un cultivo muy complicado y necesitar controlar muy bien el tiempo, si hay mal tiempo, con días nublados, como la polinización de las flores se hace mediante abejas, y se complica mucho”. Sostiene que va a seguir con el pimiento “el tiempo que pueda”.
La falta de relevo generacional es una de las principales amenazas del sector agrícola; sin embargo, Germán asegura que a diferencia de otras zonas de España donde la gente joven deja los pueblos para irse a la ciudad, en Almería “está ocurriendo lo contrario y gente que estaba en la ciudad, hijos de agricultores que tenían sus carreras, están volviendo al campo a llevar las explotaciones de sus padres porque sí existe esa rentabilidad”. En función de la temporada hay más o menos beneficio, pero “estás cultivando lo tuyo en un entorno natural”. Germán reflexiona que “antes te inculcaban que la agricultura no tenía futuro y que era muy complicada, que era un sector que te quitaba más que te daba y eso está cambiando”.
Antes un agricultor se relacionaba con una persona que no tenía estudios y era lo único que sabía hacer
El perfil del agricultor también está cambiando “las nuevas generaciones se están dando cuenta de que la agricultura se ha modernizado, se ha tecnificado mucho, ya un agricultor no es lo que era antes que se relacionaba con una persona que no tenía estudios, y estaba en la agricultura porque era lo único que sabía hacer, ahora ya no y tenemos gente muy capacitada, muy formada, no solo en temas de agricultura”. En este sentido, cuenta que tiene amigos que son arquitectos, médicos o abogados, o él mismo, que están trabajando en el campo.
Tenemos una generación que creo que es la más preparada de la historia que se ha tenido en la agricultura
“Tenemos una generación que creo que es la más preparada de la historia que se ha tenido en la agricultura”. Germán asegura que esto va a hacer que el salto que se está viendo con respecto a las generaciones anteriores a ahora “sea mucho mayor, sobre todo hablando de adopción de tecnologías, ahorro de agua, muchísimas cosas, mucha más sostenibilidad”.
Germán defiende que agricultura almeriense es de las más sostenibles del mundo. “La gente me dirá que es la holandesa, pero no. Incluso un pimiento que cultivo aquí lo llevo con un camión a un supermercado en Ámsterdam, este pimiento que he cultivado, la huella de carbón es infinitamente más baja que la que se ha cultivado en un invernadero en Holanda”, afirma.

Cuando decidió dedicarse plenamente a la agricultura, empezó a subir contenido sobre el invernadero de forma puntual a su Instagram personal, “subí unas cuantas historias en mis redes sociales y empecé a ver que la gente interactuaba mucho”, cuenta. Al ver la interacción de la gente y que el tema interesaba, se abrió un perfil en TikTok exclusivamente de su trabajo en el campo. “Explicaba como era el día a día en el invernadero y quería mostrar a la gente mi evolución de agricultor y también para dar valor a lo que hacemos los agricultores aquí en Almería.
Decidió empezar en esta red social pensando que la gente conocida no lo vería, y sucedió todo lo contrario, ya que recibía comentarios en sus publicaciones de amigos. “Pensé que ya no había marcha atrás y cree también otras redes. A partir de ahí intenté mejorar y hacer contenido más profesionalizado y preparado”. Bajo el nombre @germanagrolife acumula casi 60.000 seguidores en redes donde cuenta como es su día a día y sus consejos para los cultivos. Además, también ha creado un pódcast “que es un proyecto que le tengo muchísimo amor para que otros agricultores pudieran contar su historia”.

