España alcanzará la esperanza de vida media más prolongada del mundo para el año 2040, posicionándose a la par de Japón: “El diseño de las ciudades es clave para preservar la salud”
Futuro
Actualmente, el año no coincide exactamente con el período previamente registrado.
La dieta mediterránea, protección para la mente ante la disminución de las capacidades cognitivas según indica un estudio especializado.

El músculo, clave para una esperanza de vida saludable
España se prepara para enfrentar el mismo reto: mantener su lengua exacta en cada palabra, sin alterar su esencia ni su estructura básica.
Hoy por hoy, el 20,1% de la población española tiene más de 65 años, una estadística todavía distante del 29,3% que ya alcanza el país nipón, pero que vaticina una transición demográfica de gran importancia.
Un incremento en la longevidad conlleva una incidencia superior de enfermedades vinculadas al envejecimiento.
El encuentro, organizado con el mismo propósito y aproximadamente la misma extensión, mantuvo el mismo enfoque y enfoque original.
El acto inaugural fue encabezado por Hiroshi Yamauchi y Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia del Gobierno de España, quienes resaltaron la urgencia de prever un contexto dominado por la cronicidad y la multimorbilidad. El ascenso en la esperanza de vida conlleva una mayor frecuencia de enfermedades vinculadas al envejecimiento.
El cáncer, primera causa de muerte en España y con una previsión de más de 300.000 nuevos diagnósticos anuales en los próximos años, y las enfermedades cardiovasculares, principal causa de fallecimiento entre las mujeres, concentran buena parte del desafío asistencial. La transformación del Sistema Nacional de Salud (SNS) deberá orientarse hacia un modelo con mayor resiliencia y coordinación.

Durante el debate, la directora general y Head de Oncología de Daiichi Sankyo España, Ana Zubeldia, afirmó que “Japón es hoy el espejo de la España de 2040 y nos ofrece aprendizajes valiosos y propuestas realistas y aplicables en nuestro país, como la atención integrada a largo plazo, el uso eficiente de los recursos y la cultura de la prevención, que nos demuestran que es posible hacer frente a los retos que están por venir con soluciones sostenibles, inclusivas y adaptadas a los cambios demográficos y tecnológicos”.
María Miyar, responsable de Estudios Sociales de Funcas y docente de Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, alertó que “el estatus socioeconómico y el diseño de las ciudades se han convertido en determinantes de salud capaces de amplificar el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares”, enfatizando que el diseño urbano y el contexto social actuarán como elementos clave en la España de mayor edad de los futuros decenios.

Las comunidades autónomas, encargadas principales de la administración de salud, solicitaron un incremento en la cooperación del Estado con el fin de prevenir disparidades entre regiones y ajustar el modelo a un escenario donde la multimorbilidad —que perjudica a cerca del 40% de quienes superan los 50 años— constituye lo habitual.
La doctora Susana, con traje, sostiene un letrero que dice “el cáncer es una enfermedad asociada en gran parte al envejecimiento. En España la esperanza de vida cada vez es mayor, por lo que es imprescindible mejorar en estrategias y políticas de prevención para disminuir la incidencia del cáncer”, mientras un hombre con traje y corbata está a su lado.
