“Internet había nacido de un movimiento muy social, pero en aquel momento ya todo estaba en manos de multinacionales. Teníamos que levantarnos y movernos para poner un recurso tan importante en manos de la humanidad”. Estas palabras de Mercè Botella, una de las fundadoras de Som Connexió, resumen el espíritu con el que nació en 2013 esta cooperativa de telecomunicaciones que, once años después, se ha convertido en la más grande de toda Europa en su sector, con 30.000 contratos activos y una facturación que supera los 4 millones de euros.
Som Connexió es una cooperativa sin ánimo de lucro donde las propietarias son todas las personas socias —cada una con un voto en las asambleas generales independientemente del capital invertido— y donde los beneficios se reinvierten en el crecimiento de la cooperativa o en proyectos de impacto social.
Democratizar internet
En 2013 Mercè Botella ya se había involucrado en proyectos que buscan la transformación social: consumo responsable de alimentos y ropa, finanzas éticas con Coop57 y Fiare, o energía con Som Energia. Pero faltaba un ámbito fundamental: las telecomunicaciones. Indagando en el sector, descubrió Guifi.net, la asociación que ya había abierto camino en comunalizar y democratizar internet. Fue como un “sueño revelador”, afirma. Con los “pocos recursos que tenía”, decidió apostar por ello. Con la ayuda de su hija Helena, le pusieron nombre: Som Connexió.
El proyecto empezó a rodar gracias al altruismo de diversas personas: Esteban Altozano, Antonio Vicien —que diseñó la primera web sin ningún coste—, y Ángel Ruiz, que puso en contacto con Ramon Roca de Guifi.net. La Fira d’Economia Solidària de Catalunya de 2013 fue el punto de encuentro con nuevos seguidores, como Andreu Camprubí, que movió el proyecto en las redes sociales.
El equipo de trabajo de la cooperativa se dedica mayoritariamente a ofrecer una atención cercana y personalizada
Así conectaron con Eticom, otro proyecto en gestación con objetivos compartidos y con Iosu Martinez, que tenía una operadora en el País Vasco, Nubip, a través de la cual se pudo empezar a comercializar servicios. Así, con el apoyo de GATS, entidad de El Prat de Llobregat que acogió la cooperativa y dio asesoramiento contable y laboral, se establecieron las bases para constituir Eticom-Som Connexió. Y hace diez años se celebró la primera asamblea de la cooperativa.
Atención personalizada
“En Som Connexió tenemos clara una premisa: las personas están en el centro de nuestro funcionamiento”, explica Botella. Esto se traduce en algo tan sencillo como revolucionario en el sector de las telecomunicaciones: “personas reales que te atienden, que te escuchan. No máquinas ni contestadores automáticos”. Tanto si te acercas por primera vez como si ya eres usuaria o socia, el equipo de trabajo —actualmente formado por personas dedicadas mayoritariamente a la atención— intenta encontrar la respuesta o solución que más se adecúe a cada situación. “Sin trampas ni ofertas engañosas, nosotros te asesoramos para encontrar qué tarifa o producto necesitas, el más ajustado para que no pagues más de lo que en realidad consumes”, explica Botella.
La transparencia es otro pilar fundamental: las personas socias tienen acceso directo a las cuentas anuales y deciden cómo se reinvierten los beneficios. Cada año se realiza el balance social de la Xarxa d’Economia Solidària para mostrar hacia fuera las cifras que definen la cooperativa.
Proyectos de impacto social
Som Connexió no se limita a ofrecer fibra y móvil. Consciente de los impactos de la tecnología, dedica esfuerzos y recursos a proyectos que buscan garantizar que el derecho a internet llegue a todos y que la relación con la tecnología sea saludable y respetuosa.
“Infància i Pantalles” es uno de los proyectos más destacados. La cooperativa acompaña, con herramientas pedagógicas, a las familias que buscan tener una relación más sana con los móviles y las pantallas. Han publicado la guía “Despantalla’m”, pensada para criar sin pantallas de los 0 a los 3 años, ofreciendo recursos prácticos para un uso responsable de la tecnología.
El compromiso con la brecha digital se materializa en colaboraciones para desplegar red abierta, libre y neutral que hace llegar internet a través de fibra óptica allá donde ahora no llega. Y lo hacen a través de redes compartidas, para frenar los monopolios y evitar que se especule con la infraestructura, reduciendo además costes e impactos ambientales.
La membrana de datos es otra iniciativa pionera para evitar que se comercialice con los datos personales de los usuarios y Som Connexió trabaja activamente para proteger la privacidad de las personas socias y usuarias.
Servicios y tarifas justas
Som Connexió ofrece internet (fibra, 4G o 5G), móvil y teléfono fijo, ya sea por separado o en packs combinados para hacerlo más económico.
Con cobertura en todo el Estado, la cooperativa tiene claras sus prioridades: precio justo y servicio real. ¿Qué significa “precio justo”? Que no hay márgenes de beneficio que vayan a pagar sueldos elevadísimos ni ofertas que te empujan a contratar datos que no necesitas a precios irrisorios. “Normalmente con 300 megas de datos al mes tenemos suficiente!”, aseguran desde la cooperativa. Se trata de tener lo que necesitas a precios accesibles que permiten sostener la estructura económica de la cooperativa y pagar sueldos dignos a las trabajadoras.
Más de 1.000 organizaciones ya confían en Som Connexió para sus servicios de telecomunicaciones, valorando la excelencia en el servicio y la atención, la cobertura y unas herramientas de gestión innovadoras e intuitivas.
Una alternativa real
Más allá de las cifras que la sitúan como la cooperativa líder en Europa, Som Connexió quiere ser la demostración de que se puede hacer negocio de otra manera: poniendo las personas en el centro, garantizando sueldos dignos, reinvirtiendo los beneficios en el bien común, trabajando por la inclusión digital y el uso responsable de la tecnología.
“Ser de Som Connexió es formar parte de una alternativa que no perpetúa las desigualdades económicas y que busca el bien común. Es unirse a la telefonía consciente. Es decidir que internet esté en manos de las personas y no del capital. Y es, sobre todo, demostrar que otro modelo de telecomunicaciones es posible”, resumen.
Más información:
Web: somconnexio.coop
