Relatos

Juan Manuel ‘Pincho’, experto en comunicación no verbal: “Tocarse la nariz no significa mentir; es uno de los mayores bulos de la comunicación”

Observación

El especialista desmonta algunos de los mitos más extendidos sobre el lenguaje corporal y advierte del riesgo de querer saber demasiado sobre los demás

Juan Manuel Pincho, Guardia Civil formado por el FBI y experto en comportamiento humano: “Manipular a alguien es bastante sencillo”

Juan Manuel ‘Pincho’, experto en comunicación no verbal: “Tocarse la nariz no significa mentir; es uno de los mayores bulos de la comunicación”

Juan Manuel ‘Pincho’, experto en comunicación no verbal: “Tocarse la nariz no significa mentir; es uno de los mayores bulos de la comunicación”

REDACCIÓN / Otras Fuentes

Tocarse la nariz, cruzar los brazos o mirar hacia un lado no significa mentir. Y, sin embargo, muchos seguimos creyéndolo. Lo hacemos casi sin darnos cuenta, como si esos gestos fueran pruebas automáticas de lo que la otra persona piensa o siente. En realidad, dice Juan Manuel 'Pincho', experto en ciencias del comportamiento y comunicación no verbal, esa lectura rápida está llena de errores que se repiten una y otra vez.

Juan Manuel García, más conocido como 'Pincho' y activo en redes como @cienciasdelcomportamiento, es una referencia en el estudio del comportamiento humano. Tras su paso por la Unidad Central Operativa (UCO), se especializó en negociación de incidentes críticos y recibió formación del FBI, lo que le permitió profundizar en el análisis del comportamiento no consciente, la evaluación de la veracidad y el desarrollo de habilidades emocionales. 

El estudio de Albert Mehrabian

El 7%, el 38% y el 55%

En su libro Ciencias del Comportamiento y recientemente en conversación con Guyana Guardian, Pincho explica cómo estos conocimientos le han enseñado a interpretar gestos y reacciones que muchos creen automáticos, pero que en realidad esconden matices que la mayoría pasa por alto.

Buena parte de la confusión nace del famoso estudio de Albert Mehrabian. Según esta investigación, un 7% de la comunicación es verbal, un 38% paraverbal (tono, volumen o cadencia) y un 55% no verbal. “El problema es cómo se ha interpretado ese dato”, aclara Pincho, “porque se ha usado para decir que lo verbal no importa, y eso es falso”.

“La parte no verbal marca la diferencia cuando lo que decimos y lo que mostramos no va en la misma dirección”
“La parte no verbal marca la diferencia cuando lo que decimos y lo que mostramos no va en la misma dirección”ROCA PROJECT (Captura)

La información consciente, insiste, está en las palabras. “Lo verbal tiene una capacidad muy potente, aunque sea solo un 7%”. El lenguaje no verbal aporta matices y fiabilidad, sobre todo cuando hay emociones o contradicciones. “La parte no verbal marca la diferencia cuando lo que decimos y lo que mostramos no va en la misma dirección”.

Mitos

“Este bulo no se sabe muy bien de dónde sale, pero está muy arraigado”

Ahí aparecen los grandes errores que seguimos repitiendo. El más conocido: tocarse la nariz. “No hay ninguna evidencia científica de que tocarse la nariz signifique mentir”, afirma. Puede ser una alergia, un tic o simple incomodidad. Nada más. “Este bulo no se sabe muy bien de dónde sale, pero está muy arraigado”.

Lo mismo ocurre con cruzarse de brazos. “Hay cruces que pueden ser cierre, pero otros son apertura. Catalogarlos todos igual es temerario”, explica. Todo depende del contexto y de la combinación de gestos. Mirar a la derecha o a la izquierda tampoco revela nada por sí solo: “No es un gesto universal, es cultural”.

Es imposible detectar una mentira solo a través del lenguaje corporal

Juan Manuel ‘Pincho’, experto en comunicación no verbal

Para Pincho, el gran fallo es querer darle un significado cerrado a un solo gesto. “No existen diccionarios de gestos”. La clave está en observar conjuntos, actitudes, contexto y coherencia. Leer el cuerpo, dice, es mucho más complejo de lo que nos han hecho creer.

Y aquí llega uno de los mensajes más incómodos: “Es imposible detectar una mentira solo a través del lenguaje corporal”. No hay patrones comunes. Cada persona puede mentir igual que otra dice la verdad. “Buscar señales universales solo conduce a falsas conclusiones”, insiste.

“Es imposible detectar una mentira solo a través del lenguaje corporal”
“Es imposible detectar una mentira solo a través del lenguaje corporal”Uri Sabat / YouTube

Advertencia final

“Ten cuidado con lo que quieres saber, porque lo mismo lo encuentras”

En casos como la infidelidad o el engaño, Pincho insiste en que no hay atajos. No existen gestos infalibles ni señales universales que permitan señalar a alguien con certeza. “No hay un mapa de la mentira”, recalca. Lo que sí suele aparecer son actitudes sostenidas en el tiempo: evasión, excusas constantes, cambios en la forma de relacionarse o intentos de ocultamiento. “Eso dice mucho más que tocarse la cara o mover los ojos”.

Aun así, su experiencia profesional le ha permitido detectar señales sutiles, especialmente en contextos delicados. Una de ellas es la llamada “boca en ostra”: los labios se repliegan hacia dentro como gesto de contención. “Significa que esa persona sabe cosas que no puede o no quiere decir”, explica. Lo ha observado en situaciones en las que alguien habla, pero otras personas presentes conocen una versión distinta y contienen verbalmente lo que saben.

Eso sí, Pincho subraya que aprender a observar no siempre aporta tranquilidad. “Ten cuidado con lo que quieres saber, porque lo mismo lo encuentras”, advierte. A veces se busca una respuesta concreta y aparecen muchas más verdades de las esperadas. Por eso, según el especialista, entender mejor a los demás es una herramienta poderosa, pero no inocente. “En determinadas ocasiones, saber menos también es una forma de protegerse”, concluye.