María López, 68 años, jubilada y abuela más guapa de España: “Veo la edad como un número, mi mente es de 40 y siempre me he sentido más joven”
Después de los 50
A sus 68 años, María López se mantiene activa y reinventándose: creadora de Doctora Amor y ganadora de Mrs. Grandma Galicia 2025 y Mrs. Grandma España 2025, demuestra que la edad solo está en los números

María López, 68 años

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“Para mí, la vida es estar completamente activa”, cuenta María López, que a sus 68 años, tras la jubilación, se negó a quedarse parada y ha seguido reinventándose. Natural de Boimorto, un pequeño pueblo de La Coruña, toda su vida se ha dedicado al mundo de la estética y la peluquería. Se define como una mujer empresaria, ya que siempre ha dirigido sus propios salones. Aunque hace tres años llegó la jubilación, reconoce que no sabe estar quieta, por lo que se dedicó a organizar eventos. “Creé una empresa que se llama Doctora Amor. Le puse ese nombre porque mis clientas me llamaban así, por mi carácter”, confiesa en conversación con Guyana Guardian.
Ahora, con presencia en redes sociales, (@maria_lopez_act.model), donde muestra su día a día, surgió la oportunidad de ganar Mrs. Grandma España 2025 y también Mrs. Grandma Galicia 2025. “Solo veo la edad como un número, mi mente es de 40 y siempre me he sentido más joven”, cuenta para nuestro medio. Además, confiesa que no tiene miedo a nada y se atreve a todo, demostrando que la vitalidad y la ilusión no entienden de años.

¿Qué mensaje daría a otras mujeres de su edad que piensan que ya es “tarde” para empezar algo nuevo?
Desde que empecé en el mundo del modelaje, lo que quiero es reivindicar que las mujeres de mi edad podemos hacer lo que nos dé la gana, que no tenemos que ponernos límites ni trabas a nada. Más allá de ciertos requisitos, no tienes que medir 1,80, ni tener cintura de avispa, ni ser más gorda o más delgada. Aquí caben todas las personas que de verdad quieran hacerlo, a las que les guste la moda, que sean extrovertidas, un poco descaradas, porque si no eres así, no te ves en las pasarelas.
Yo siempre digo que tengo amigas de mi edad y también mayores y, la verdad, yo soy un poco el ejemplo para todas ellas, me lo dicen siempre: soy la que las motiva, la que las arrastra a hacer cosas, porque la vida es muy corta y solo se vive una vez. Además, lo que nos dan las arrugas y las canas es precisamente eso, la libertad de hacer lo que nos dé la gana. Ya hemos sufrido, ya hemos reído, ya hemos pasado por mucho y seguramente nos quedará todavía por sufrir y por disfrutar, pero la madurez te da algo fundamental: la seguridad de que puedes hacer lo que quieras. Nadie te va a decir nada y, si alguien lo dice, es un problema suyo.
¿Cree que a las mujeres de su generación aún se les pide demasiado que se queden quietas y demasiado poco que se permitan vivir como realmente quieren?
Empecé a trabajar con 13 años y con 7 ya tuve que madurar, porque de los 7 a los 13 me hacía cargo de mis hermanos y de mi casa, ya que mi madre siempre estuvo enferma. A los 13 decidí empezar a trabajar y no quise estudiar más para poder ayudar en casa. Sé lo que es ganarse el pan, sé lo que es vivir desde la humildad, y sé también lo que es tener cosas que nunca imaginé tener y valorarlas mucho más por todo lo vivido. Por eso me hace gracia la gente joven de ahora que protesta por todo, a la que nada le vale y que vive de forma muy superficial, aunque también es verdad que es lo que hemos creado.
También me apunto a un bombardeo de todo lo que salga. Imagínate: hay clases de baile, de lo que sea, y allá que voy
Mi generación es la que ha luchado, y lo que vimos en nuestras casas fue luchar todavía más. Yo me di cuenta de todo esto desde que mi padre murió hace dos años, porque era mi ejemplo a seguir: con 90 años no paraba, conducía, llevaba la finca, cuidaba la huerta, los animales, y siempre decía: “Mi niña, yo si paro, muero”. Y yo soy igual: el día que no tengo un motivo, algo que hacer más allá del día a día, siento que me apago.

¿Cómo cuida su salud física y mental para seguir tan activa?
La física: haciendo deporte. Tengo un entrenador personal, por decirlo así, porque le doy al botón. Entreno todos los días en casa con YouTube, con distintos youtubers, y además hago clases de yoga dos veces por semana. También me apunto a un bombardeo de todo lo que salga. Imagínate: hay clases de baile, de lo que sea, y allá que voy. Sale algo nuevo y voy a probarlo. No me pierdo absolutamente nada que me aporte salud.
La sociedad todavía tiene prejuicios, no toda, pero sí sobre lo que podemos hacer las personas mayores
Porque eso, al final, también te da salud mental. Te hace estar más abierta, más despejada, conocer cosas nuevas, conocer a personas nuevas. Y para mi salud mental, también mis amigas. Tengo un grupo de amigas maravilloso, a las que arrastro a todas mis locuras. Las amigas son vida, y sobre todo a estas edades. La salud mental, como te decía, va muy unida a la física. Y luego me encanta ir al teatro, ir a ver todo lo que se estrene cada vez que voy a Madrid, los musicales. Leo poco, la verdad, porque siempre me quedo dormida, pero algo también leo.
¿Cree que la sociedad tiene prejuicios sobre lo que pueden hacer las personas mayores?
La sociedad todavía tiene prejuicios, no toda, pero sí sobre lo que podemos hacer las personas mayores. Yo, que ya soy mayor, me digo a mí misma que podemos hacer lo que queramos, porque ya hemos trabajado mucho. Las arrugas y las canas las llevamos por algo: por lo que hemos sufrido, por lo que hemos llorado, por lo que hemos luchado. Y ahora, en esta etapa, no la última, pero sí una parte muy importante de nuestra vida, nos queda muchísimo por hacer, y todo es proponérselo. No importa la edad; lo que importa es la actitud que tengas ante la vida, cómo quieras verte a ti misma. Y yo quiero verme, sobre todo, sana, divertida, alegre y con muchísimas ganas de vivir.
Pienso que, cuando uno termina su etapa laboral, para mí, desde luego, no estar activa sería como morir
¿Qué motivación encontró en los certámenes de modelos seniors?
Yo siempre me dediqué a la estética y a la peluquería, y a la moda, porque todo va unido. Viajé mucho, iba a muchos congresos, y sabes que en peluquería lo uno lleva a lo otro: sacan nuevas temporadas, igual que en ropa, con cortes, peinados, maquillajes… Siempre fui una mujer muy presumida desde pequeña, y siempre me encantó vestirme diferente, distinta a la gente de mi edad, ya desde joven. Siempre fui más avanzada que mis amigas. Empecé a recibir comentarios de que por qué no compartía mis looks en Instagram, y a raíz de eso empecé a mirar cuentas de gente de mi edad.

Descubrí que había desfiles de modelos y certámenes para personas senior, y ahí fue cuando me animé. Me apunté y tuve la suerte de ganar varios: Mrs. Grandma Galicia 2025 y el premio a la abuela más guapa de España 2025. Este año vuelve a celebrarse el certamen y tendré que entregar mis coronas y bandas a las siguientes, pero para mí siempre fue un motivo maravilloso: demostrar que gente de mi edad también podía acceder a eso.
Toma nota
Cómo reinventarse tras la jubilación
“Descubrí que había desfiles de modelos y certámenes para personas senior, y ahí fue cuando me animé”
“Cuando surgió la idea de crear la marca, dije: “Le voy a poner Doctora Amor”, crucé los dedos para que no estuviera registrada y, gracias a Dios, ahora es mi marca”
“Cuando uno termina su etapa laboral, dejar de estar activa sería, para mí, como morir”
Era un momento único, porque ya no tenía compromisos laborales que me ataran y ahora tengo todo el tiempo del mundo para invertir en mí. Me hace muy feliz, me hace sentirme empoderada. Poder vestirme, sobre todo en la pasarela, con cosas que en mi vida hubiese imaginado, llevar esos vestidos maravillosos… Cuando me subo a la pasarela, me siento de otra manera: empoderada, de verdad, muy empoderada, y pensar que nunca imaginé a esta edad sentirme así es algo increíble.
¿Cómo surgió la idea de crear Doctora Amor y organizar eventos a su edad?
Pues Doctora Amor surgió porque yo me casé por tercera vez hace cuatro años y organicé toda mi boda yo misma, desde el minuto cero. Fue una boda espectacular, muy comentada además en La Coruña. Vengo del mundo de la peluquería y la estética: soy esteticista profesional, maquilladora y empresaria, y toda mi vida me dediqué a hacer novias, que es lo que más me gustaba.
Yo funcionaba como una especie de gerente ejecutiva de todos los salones, pero las novias siempre las quería hacer yo, tanto el pelo como el maquillaje. Eso me dio la oportunidad de conocer ese mundillo desde otro punto de vista y de ver necesidades que existían cuando se organizaba una boda. Además, como estaba a punto de jubilarme cuando me casé, necesitaba algo en mente para seguir activa y no quedarme en casa.

Un periodista me dijo un día: “Tú eres mi Doctora Amor”, y a raíz de eso, mis clientas y sus amigas empezaron a llamarme así. Incluso me sacaron un artículo en la prensa con ese título, que además fue una entrevista preciosa. Cuando surgió la idea de crear la marca, dije: “Le voy a poner Doctora Amor”, crucé los dedos para que no estuviera registrada y, gracias a Dios, ahora es mi marca.
¿Qué significa para usted mantenerse activa y reinventarse después de jubilarse?
Creo que, cuando uno termina su etapa laboral, dejar de estar activa sería, para mí, como morir. Mi vida siempre ha girado en torno a los retos que me planteo a mí misma; necesito continuamente un proyecto nuevo, una ilusión por la que luchar, pelear y, finalmente, alcanzar. Eso es, para mí, vivir: estar activa de verdad, plenamente activa.




