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Beatriz Molina, 58 años: “En la menopausia voy al gimnasio a entrenar fuerza dos días a la semana y los otros hago caminatas por la montaña”

Después de los 50

Beatriz Molina explica cómo se mantiene activa después de los 50 y cuáles son las claves para sentirse plena en su día a día

Molina es creadora de contenido en Instagram, donde ya reúne más de 15.000 seguidores y comparte contenido sobre lifestyle

Beatriz Molina, 58 años

Beatriz Molina, 58 años

Cedida

Beatriz Molina, a sus 58 años, tiene clara la filosofía que rige su día a día en esta etapa vital. La moda, la lectura y el ejercicio físico forman parte de su rutina, una combinación con la que busca cuidarse y sentirse bien consigo misma. Pasados los 50, insiste en la importancia de mantenerse activa y de prestar atención al bienestar físico como base para disfrutar del presente. Esta es la visión que comparte a través de su Instagram, @beatriz_magazine, donde ya acumula más de 15.000 seguidores.

En plena menopausia, pone el foco en la importancia de cuidarse y de mantenerse activa, con especial atención al ejercicio de fuerza. “El entrenamiento de fuerza ayuda a mantener el metabolismo activo, a mejorar la densidad ósea y a reducir el riesgo de fracturas o caídas”, explica el experto en actividad física Felipe Isidro.

Según cuenta el especialista en una entrevista para Guyana Guardian, el ejercicio de fuerza es esencial para desarrollar una buena salud a medida que envejecemos. Además, este tipo de entrenamiento no solo ayuda a mejorar la masa muscular, sino que también contribuye a fortalecer los huesos y a mantener el metabolismo activo. Por ello, Beatriz tiene claro que el deporte es fundamental en este momento de su vida. “Hacer deporte, llevar una alimentación sana, cuidar tu vestimenta y tener una vida cultural activa es clave”, explica.

Beatriz Molina, 58 años
Beatriz Molina, 58 añosCedida

Beatriz ha hecho ejercicio desde siempre. Comenzó practicando aeróbic en los años 80 y se ha mantenido activa toda su vida combinando actividades como aerodance, atletismo e incluso body pump. “He ido cambiando de actividad según la edad y las circunstancias, pero nunca jamás he dejado de hacer deporte. Incluso estando embarazada también hacía”, recuerda.

Ahora se encuentra en un momento vital distinto, en la menopausia, una etapa en la que se están produciendo cambios en su cuerpo, pero que no le han llevado a dejar de moverse. Al contrario, Beatriz ha incorporado el entrenamiento de fuerza a su rutina. “Creo que es lo que necesita mi organismo y mi cuerpo. Voy al gimnasio a hacer entrenamiento de fuerza dos días a la semana y luego otros dos días hago caminatas por montaña, carrera y caminata, voy alternando. El contacto con la naturaleza también me parece fundamental”, señala.

Beatriz Molina, 58 años
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Sentirse ágil y vital tras los 50

Beatriz se siente muy ágil y vital en esta etapa de su vida, y lo atribuye a haberse mantenido activa siempre. “Yo sí me siento ágil y vital. Eso no quiere decir que no sea consciente de la edad que tengo, de que voy a cumplir pronto 60 años y de que hay determinadas cosas que ya no puedo hacer, porque si hago ciertas cosas se me resiente la rodilla o lo que sea”, explica.

Cuenta que, a su edad, existen algunas limitaciones propias del paso del tiempo, pero que aun así sigue llevando una vida activa. Además, destaca la importancia de mantenerse activa también a nivel mental. La agilidad mental, asegura, se trabaja a través de la lectura y la escritura. “Todo lo que sea ejercitar el cerebro da calidad de vida”, confiesa.

Beatriz Molina, 58 años
Beatriz Molina, 58 añosCedida

En este sentido, pone como ejemplo a su madre, centenaria, que sigue leyendo muchísimo. “Creo que eso le ha permitido tener una vida mucho más plena y mucho más ágil a todos los niveles, porque cuando tienes formación vas entrando en los distintos cambios que hay a nivel cultural y social. Estar informado, estar al día, te hace estar mucho más en el día a día y mucho más ágil”, reflexiona.

Cuidarse por fuera es cuidarse por dentro

Beatriz también defiende que la forma de vestir está muy ligada al estado de ánimo. Explica que a todo el mundo le ha pasado alguna vez levantarse sin ganas y sin apetecerle arreglarse. Sin embargo, señala que hacer ese pequeño esfuerzo y verse bien, sentirse guapa, elegir un look alegre y adecuado al momento y al lugar, influye positivamente en el ánimo y por tanto, en el bienestar.

Añade que mirarse al espejo y verse desarreglada, sin maquillar o con ropa poco favorecedora puede resultar deprimente, o al menos así lo vive ella. De hecho, cuenta que arreglarse le divierte mucho y que, para ella, ese gesto supone un auténtico subidón de ánimo.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, con experiencia en SEO, y actualmente redactora de audiencias en Guyana Guardian. En mi tiempo libre creo contenido en redes sobre tendencias.