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Clara Vilaseca, asesora financiera: “Muchos creen que por tener una nómina su situación está bajo control, pero no tener estrategia es lo que acaba pasando factura”

Estabilidad financiera

La experta advierte de que el ingreso estable que nos da la nómina reduce el estrés inmediato, pero puede convertirse en problema futuro si no existe una planificación real, especialmente a partir de los 40

Clara Vilseca asegura que el arrepentimiento más común viene por no haber empezado antes a revisar nuestras cuentas hasta que ya es tarde

Clara Vilseca asegura que el arrepentimiento más común viene por no haber empezado antes a revisar nuestras cuentas hasta que ya es tarde

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Históricamente, a la generación de los nacidos a mediados del siglo pasado les ha bastado con tener nómina para vivir con tranquilidad. La cómoda sensación de que, mientras el salario siguiera llegando puntual,cada mes, no había mucho más que temer. Pocos se planteaban invertir para que, en un futuro, ese dinero ofreciera rentabilidad. Además del desconocimiento que existía, en muchos casos tampoco era necesario, ya que, mientras tuvieses un trabajo estable, podías permitirte incluso el privilegio de comprarte una casa, algo impensable para mucha gente hoy.

Por eso, la estabilidad, para toda una generación, adoptó esa forma concreta y casi indiscutida de trabajar, cobrar y repetir lo mismo cada mes, algo que Clara Vilaseca, asesora financiera, lleva años viendo resquebrajarse. Desde su experiencia acompañando a personas y familias en decisiones financieras, observa un patrón que se repite: profesionales que no se consideran imprudentes, que han trabajado dos décadas sin sobresaltos, que nunca dejaron de ingresar, descubren, al acercarse a los 50, que estabilidad no era lo mismo que planificación. 

“El ingreso estable reduce el estrés inmediato”, explica en una entrevista para Guyana Guardian, “pero no garantiza estabilidad futura”. Y esa diferencia, que durante años parecía irrelevante, es la que acaba marcando el punto de inflexión.

Estabilidad financiera

Inseguridad a pesar de tener un sueldo estable

Muchas personas con un sueldo estable siguen sintiendo inseguridad financiera. ¿Por qué ocurre eso?

Porque el dinero parece una cuestión de números, pero en realidad es una experiencia emocional. Puedes tener los números cuadrados y seguir sintiendo inseguridad. El ingreso estable le da a la mente previsibilidad, reduce el estrés inmediato porque sabes que cada mes entra una cantidad concreta, pero no resuelve los miedos más profundos: el miedo a perder, al futuro, a la inestabilidad o a no tener suficiente. Además, arrastramos creencias aprendidas en casa; si el dinero se vivió desde la escasez, esa sensación puede mantenerse aunque hoy la situación sea distinta. No es solo cuánto ganas, sino qué necesitas proteger y qué significa para ti estar tranquilo.

A pesar de tener un sueldo estable cada mes, muchas personas siguen sintiéndose inseguras e inestables económicamente
A pesar de tener un sueldo estable cada mes, muchas personas siguen sintiéndose inseguras e inestables económicamenteGetty Images

¿Qué errores se repiten en quienes creen que, por tener nómina, su situación está bajo control?

El principal es confundir tener una nómina con tener una estrategia. Confiar en la nómina da la falsa seguridad de tener calma hoy, pero no construye estabilidad futura. Hay elementos que no dependen de ti —la empresa puede cambiar, el contexto económico también—, pero sí depende de ti cómo gestionas lo que entra. A veces delegamos esa responsabilidad y pensamos que el banco ya avisará o que el sistema ya se encargará de nuestra jubilación. Esa tranquilidad es aparente, porque en el fondo es desconexión. No mirar incomoda, y mirar implica revisar hábitos y decisiones.

¿Hasta qué punto confiar solo en el ingreso mensual puede generar una falsa sensación de seguridad?

El ingreso mensual es una referencia, una fotografía del presente, pero no es una garantía. Reduce la ansiedad a corto plazo porque es regular y previsible, y el cerebro busca precisamente eso. El problema es que esa calma puede llevar a posponer decisiones importantes: cancelar deudas, planificar la jubilación o prever escenarios distintos. Se confunde la ausencia de urgencia con la seguridad. La verdadera tranquilidad viene de saber cuánto necesitas, qué margen tienes y qué harías si pasa A, B o C.

El dinero quieto no es neutro: aunque no lo toques, está tomando una dirección

Clara Vilaseca

¿Qué suele fallar antes: el nivel de ingresos o la forma de tomar decisiones financieras?

Casi nunca falla el nivel de ingresos. Hay personas con ingresos modestos muy bien organizadas y otras con ingresos altos que viven en ansiedad constante. Lo determinante es desde dónde decides. Cuando las decisiones se toman desde el miedo, la inseguridad o la evitación, se repiten errores aunque cambien los productos financieros. Muchas veces el problema no es financiero, es de confianza en uno mismo y en la propia capacidad de comprender.

Clara asegura que el error que más ve repetirse es el de personas que llegan a consulta cuando deberían haberlo hecho mucho antes
Clara asegura que el error que más ve repetirse es el de personas que llegan a consulta cuando deberían haberlo hecho mucho antesCedida

Se suele asociar prudencia financiera con no asumir ningún riesgo. ¿Es un error?

Sí, porque se confunde riesgo con peligro. El riesgo es inherente a la vida. Lo que reduce el riesgo real es la conciencia y la planificación. Si no entiendo cómo funciona un producto financiero, lo percibo como amenaza y lo evito, pero esa evitación no elimina el riesgo. El dinero quieto no es neutro: aunque no lo toques, está tomando una dirección, muchas veces en contra de tu poder adquisitivo por efecto de la inflación. La inacción también es una decisión.

A partir de los 40

No haber empezado antes: el gran error

¿Cuál es el arrepentimiento más habitual que escucha en consulta?

No haber empezado antes. No necesariamente por haber invertido mal, sino por no haberse planificado. Pensamos que tenemos tiempo, pero la etapa profesional en la que generamos ingresos es concreta. Cuando ves el efecto del interés compuesto y cómo evoluciona una planificación sostenida, muchos dicen que ojalá hubieran empezado antes.

¿Qué errores pasan desapercibidos durante años y solo se hacen evidentes a partir de los 50?

No haber revisado las creencias heredadas sobre el dinero y no haber anticipado escenarios. Confiar en que se heredará algo, en que la pensión será suficiente o en que siempre habrá tiempo. A los 50 aparece la sensación de haber perdido margen. Ya no es solo cuestión de ahorrar, sino de estructurar patrimonio y tomar decisiones más complejas en menos tiempo.

Con la edad, cada vez resulta más complicado tomar decisiones con respecto a nuestro dinero
Con la edad, cada vez resulta más complicado tomar decisiones con respecto a nuestro dineroGetty Images

¿Por qué muchos problemas financieros no se perciben como tales hasta que es más difícil corregirlos?

Porque el cerebro evita lo que incomoda. Pensar en el futuro genera ansiedad y, mientras el presente funciona, se pospone la reflexión. El tiempo pasa rápido y, cuando llega una crisis o un cambio vital, la falta de planificación se hace evidente. La falta de conciencia hoy se convierte en la urgencia del mañana.

En la franja de los 30 y 40, ¿qué decisiones —o no decisiones— tienen más impacto cuando se llega a los 50?

Ir a ciegas y no pedir ayuda. En salud acudimos a profesionales y nos hacemos analíticas; en finanzas debería ocurrir algo parecido. No haber estructurado las finanzas en cada etapa tiene un impacto no solo económico, sino emocional, porque puede generar dependencia o la sensación de tener que empezar de cero.

Si alguien entre 45 y 55 años quiere evitar errores difíciles de revertir, ¿por dónde debería empezar?

En dos planos. El primero es estructural: ordenar las finanzas, tener claros los números, conocer el patrimonio global y los posibles escenarios. El segundo es emocional: revisar qué miedos y creencias están influyendo en la toma de decisiones. No se puede separar lo financiero de lo emocional. Cuando combinas estructura y conciencia, baja la ansiedad y mejora la capacidad de decidir. Y al final, lo que la mayoría busca no es acumular por acumular, sino estar realmente tranquilo.

Joel Sáez Vargas

Joel Sáez Vargas

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Titulado por la Universitat Internacional de Catalunya y con una maestría en periodismo deportivo obtenida en la UPF Barcelona School of Management, me he desempeñado estos años en labores de redacción, seguimiento de actos y desarrollo de materiales para plataformas sociales. Hoy en día integro el departamento de Audiencias de Guyana Guardian.