Relatos

Daniel Fontanals, detective privado: “Descubrimos a un hombre que fingió que su mujer había muerto mientras llevaba una doble vida con otra persona”

Profesiones singulares

Tras tantos años de experiencia, el detective ha visto prácticamente de todo, desde enfermedades completamente inventadas hasta muletas que desaparecen mágicamente nada más salir del médico

El detective asegura que ha visto de todo en su trabajo, aunque eso no le impide seguir confiando en la gente aun así

El detective asegura que ha visto de todo en su trabajo, aunque eso no le impide seguir confiando en la gente aun así

Cedida

En la vida, aunque muchas veces queramos confiar en la bondad de la gente, lo cierto es que no todas las mentiras son impulsivas ni nacen de un error puntual. Algunas se planifican, se ensayan y se sostienen durante meses o incluso años con una frialdad que sorprende incluso a quienes llevan toda la vida dedicándose a desmontarlas. 

Daniel Fontanals, detective privado con agencia en Madrid y Barcelona, acumula historias que, aunque parecen de cine por lo inverosímiles que resultan, son totalmente verídicas: dobles vidas que parecen imposibles de mantener, bajas laborales surrealistas y escenas casi teatrales que cualquier detective es capaz de desmontar con solo una tarde de trabajo.

Historias de un detective privado

Casos inverosímiles

Uno de los casos que más le impactó fue el de un hombre que había construido toda una red de mentiras elaboradas para justificar sus ausencias. A su pareja en Valencia le había explicado que su mujer había fallecido hacía años y que, además, debía viajar con frecuencia a Madrid porque cuidaba a un hermano con cáncer terminal. 

Nada más lejos de la realidad, “estaba con la que supuestamente había muerto, que evidentemente no lo estaba… ¡y vivía con ella!”, explica Fontanals en una entrevista en Guyana Guardian. La investigación lo reveló todo: el supuesto hermano enfermo tampoco tenía ningún cáncer, estaba sano y llevaba una vida normal. “Este hombre tenía una doble vida absolutamente bien organizada, cuadraba los tiempos para no levantar sospechas”, asegura el detective.

Muchas veces basta con algo de observación para desmontar una mentira que aparentemente parece elaborada
Muchas veces basta con algo de observación para desmontar una mentira que aparentemente parece elaboradaSemenova

Dejando de lado las infidelidades, que aunque mucha gente cree que representan el mayor porcentaje de trabajo de un detective, lo cierto es que son minoritarias, otra de las historias que más le impactó fue el caso de un trabajador que llevaba cinco meses de baja por una supuesta diarrea aguda que, según su versión, le impedía salir de casa. 

Teniendo en cuenta lo extraño del caso, la empresa sospechaba que algo no encajaba y decidió investigar. Bastó el seguimiento para comprobar que el hombre hacía vida completamente normal: “Salía con los amigos, acudía al bar e incluso pasaba tiempo en el casino”, asegura Fontanals. La imagen de alguien incapacitado permanentemente contrastaba con una rutina social activa que desmontaba el argumento médico.

Es lo que pasa muchas veces cuando te crees impune porque piensas que nadie te ve

Daniel Fontanals

En otra ocasión, también relacionada con una baja laboral, se encontró otra escena que prácticamente rozaba lo teatral. Era una mujer que acudía a sus citas médicas apoyada en una muleta y con vendajes visibles que reforzaban la idea de que tenía una lesión seria. Sin embargo, nada más salía de la consulta y se alejaba un poco del entorno sanitario, lo primero que hacía era quitarse la muleta, retirarse los vendajes y caminar con total normalidad. “Es lo que pasa muchas veces cuando te crees impune porque piensas que nadie te ve”, apunta el detective.

Aun así, no todas las investigaciones terminan confirmando las sospechas. En un encargo relacionado con la pareja de una cantante “muy conocido”, el equipo acudió convencido de que encontraría una infidelidad durante un fin de semana concreto. Había indicios previos y una expectativa clara por parte del cliente. Sin embargo, el resultado fue el contrario: comportamiento impecable, sin encuentros ocultos ni situaciones ambiguas. “Pensábamos que iba a pasar algo, pero se portó de diez”, admite el detective.

Fontanals es asiduo en pódcasts
Fontanals es asiduo en pódcastsCedida

Para Fontanals, lo que más le sorprende —y a su vez más pereza le da— de estos casos no es solo la mentira en sí, sino el esfuerzo que implica sostenerla. Mantener dos relatos paralelos, fingir una enfermedad durante meses o representar una lesión exige planificación y constancia. Y, aun así, muchas de estas historias se desmontan cuando alguien como él, con algo de información y tiempo, observa desde fuera.

Pese a todo, el detective asegura que su trabajo no le ha vuelto más desconfiado, pues, para él, “la única forma de ser feliz, incluso en pareja, es confiando en la gente”. Porque, aunque es lícito tener dudas, lo cierto es que esas dudas no pueden hacerte desconfiar siempre de todo hasta el punto de que se vuelvan enfermizas.

Joel Sáez Vargas

Joel Sáez Vargas

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Graduado en la Universitat Internacional de Catalunya y con un máster de periodismo deportivo cursado en UPF Barcelona School of Management he trabajado durante estos años en proyectos de redacción, cobertura de eventos y creación de contenido para redes sociales. Actualmente en el equipo de Audiencias de Guyana Guardian.