Las rebajas de invierno arrancaron ayer y con ellas la posibilidad de que los consumidores estén expuestos a los fraudes generados por las compras online. El año pasado en el periodo de rebajas se registraron 18.000 denuncias en España. OnLygal, compañía especializada en soluciones de protección jurídica y servicios legales, recomienda diez acciones para evitar que el comprador caiga en la trampa del fraude.
Comprobar que los descuentos están claramente indicados
La normativa de consumo exige que tanto el precio original –el menor aplicado sobre el artículo en los 30 días previos a la promoción– como el rebajado estén siempre visibles, por lo que se recomienda evitar comprar si solo se indica un porcentaje de descuento sin referencia de precio.
Verificar la política de devoluciones
Los comercios están obligados a informar de forma clara acerca de su política de cambios y devoluciones. En las compras online, el consumidor debe saber que tiene 14 días naturales de desistimiento, sin necesidad de justificarlo. En las realizadas en tiendas físicas, la devolución depende de la política de dicho comercio, salvo en el caso de que el producto esté defectuoso. En ese caso y si el comercio no ha informado debidamente al comprador acerca del estado del producto, el plazo para solicitar la devolución podría ampliarse hasta un año desde la fecha de entrega.
Desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser reales
Los expertos señalan que los fraudes más comunes se cometen a través de ofertas de productos a precios sospechosamente bajos y solicitudes de pago por métodos no seguros (transferencias a terceros, criptomonedas, enlaces no oficiales).
Exigir factura o tiquet de compra
Este documento es esencial para hacer valer garantías, devoluciones o reclamaciones. En las compras por Internet, se recomienda también conservar correos de confirmación y capturas de pantalla del producto y del precio.
Descartar acceder a través de enlaces no seguros o poco confiables
Evitar hacer clic en enlaces sospechosos de correos, SMS o páginas de Internet. Se recomienda escribir directamente la URL del comercio o marca en la barra del navegador.
Utilizar redes de Internet seguras para las compras online
Realizarlas desde redes públicas puede suponer un riesgo para los datos personales. Siempre es preferible usar una red móvil personal o una Wi-Fi doméstica segura.
Comprar sólo en webs verificadas
Hay que vigilar los accesos a sitios web que suplantan a los de las marcas oficiales. Por ello, antes de introducir datos personales o bancarios, es necesario comprobar en la barra del navegador que la URL empiece por https:// y las señales de seguridad. Es importante también asegurarse de que el punto de venta ofrece información de contacto verificable: CIF/NIF, domicilio social y servicio de atención al cliente.
Revisar la garantía de los derechos del consumidor
Los expertos recuerdan que, en periodo de rebajas, la garantía legal sigue siendo la misma: tres años para productos nuevos y un año mínimo para aquellos de segunda mano, salvo pacto en contrario.
Utilizar métodos de pago seguros
Se debe priorizar el pago con tarjeta o a través de plataformas que ofrezcan protección al comprador y, fundamentalmente, evitar compartir datos bancarios por correo, mensajería o enlaces enviados por desconocidos.
Actuar rápido si se detecta cualquier fraude
En caso de sospecha o estafa, es importante contactar inmediatamente con el banco para bloquear pagos o tarjetas, guardar toda la evidencia recabada y presentar una denuncia ante la policía o autoridades de consumo. Puede solicitarse mediación o arbitraje de consumo si el comercio está adherido.
