John Slattery: “'Legítima defensa' es muy relevante porque actualmente en este país la verdad es manipulada”
Entrevista
El actor que se hizo popular por 'Mad men' protagoniza ahora este drama legal de John Grisham en Movistar Plus+

John Slattery

Ha hecho todo tipo de personajes en cine y particulamente en televisión. Allí recibió los mas altos honores cuando encarnó a Roger Sterling Jr., uno de los jefes de Jon Hamm en Mad men , por la que fue nominado en cuatro ocasiones al Emmy. Fue allí en donde John Slattery debutó en 1988 con un papel de reparto en Doce del patíbulo , acumulando en estos 38 años de carrera casi 100 créditos, entre los que figuran participaciones memorables en series como Homefront , Ed , Jack & Bobby , Mujeres desesperadas , Veep y The good fight . A su larga galería de papeles suma ahora al abogado Leo Drummond en Legitima defensa , la nueva adaptación de la novela de John Grisham en formato televisivo recién llegada a Movistar Plus+.
¿Qué es lo que diría que separa a “Legitima defensa” de otras series de abogados?
Me parece que la nuestra es una historia sobre David y Goliath, más allá de que transcurre en un juzgado. El héroe, el personaje que intepreta Milo Callaghan, trabaja en una pequeña firma de abogados. Cuando la historia empieza está trabajando para mi, le despiden, consigue empleo en esta pequeña firma que toma casos mas simples, y termina enfrentándose con mi estudio, que es el poderoso. Por lo tanto no es solo una historia sobre juzgados. Tiene mucho que ver con la vida personal de este personaje y todos los conflictos que él tiene. Y en las cortes, es David contra Goliath.
Su abogado está dispuesto a todo con tal de ganar.
Es exactamente así, a Leo le interesa ganar y es capaz de intentarlo todo con tal de lograrlo. Pero a la vez él funciona como una especie de manual básico para la audiencia con toda la terminología legal, porque una de sus tácticas mas efectivas es decir las cosas de una manera particular para impresionar al jurado, y obviamente al público, aunque luego el personaje de Milo lo analice y demuestre que lo que ha argumentado es una tonelada de basura. Leo intenta demostrar todo el tiempo que la verdad es multifacetica. Y en este caso, ni siquiera importa cual es la verdad. Todo pasa por tratar de convencer al jurado de que lo que está diciendo él es la verdad.
Parte de la estrategia legal es saber encontrar las flaquezas del oponente...
Es exactamente así, esa es la clave de todo. Primero hay que recolectar información, y luego cuando la tienes, debes decidir cuanto de eso es lo que vas a usar para poder manipular el proceso a tu favor, ya sea que estés diciendo la verdad o te comportes como si la estuvieses diciendo. Todo pasa por llevar la delantera y ganar el juicio, al menos así es como lo ve Leo.
La escena en el primer episodio, en el que Leo arroja las papas fritas en el suelo, define un poco a este personaje como un tiburón legal que no pide disculpas por nada. ¿Fue una idea suya mostrarse de esa manera?
No, estaba así en el guion, y a decir verdad tuve que hacer pequeños ajustes para que no pareciera muy extremo. Con un personaje como Leo es muy fácil dejarse llevar y convertirle en un villano que se acaricia el bigote, o un jefe supremo. Tenía que agregarle un toque de humor, y cierta ligereza, porque de lo contrario hubiera generado un rechazo inmediato de la audiencia. Por otro lado, no hubiese resultado efectivo. Por otro lado yo creo que Michael Seltzman, uno de nuestros co-creadores hizo un buen trabajo al suavizarle un poco. Para eso era importante grabar cada escena con pequeños ajustes, una toma en donde se le viese mas furioso, otra en la que está más relajado, y darle a quienes trabajan en el montaje la posibilidad de elegir cual es que la funciona mejor.
¿Qué fue lo que descubrió sobre las bondades y desventajas del sistema legal estadounidense mientras hacía la serie?
Creo que estamos en una situación en este país en que la verdad es manipulada y cada cual tiene su propia versión de cómo son las cosas. Una cosa es contar una historia en la televisión e interpretar al villano, y otra es que cosas así ocurran en la vida real, en donde el sistema legal puede ser manipulado para desventaja de los que tienen menos. En ese sentido creo que nuestra serie tiene hoy mucha relevancia, por más que eso sea desafortunado.
La historia transcurre en Carolina del Sur, pero la serie se grabó en Irlanda. ¿Fue extraño hacerlo así?
Si, fue una decisión un poco rara. Ir a Dublín para recrear Carolina del Sur no es la opción más obvia, pero tenía sentido desde un plano económico, porque es muy caro filmar en Estados Unidos. Lamentablemente no se hace mucho últimamente en mi país. Lo cierto es que Irlanda es un lugar muy disfrutable y un sitio muy bonito para vivir y trabajar. Disfruté de cada minuto que estuve allí, pero no dejó de parecerme una pena que hayamos tenido que ir a Dubín para recrear Carolina del Sur.
¿Siente que los cambios que se hicieron con respecto a la adaptación de Francis Ford Coppola han mejorado la historia?
Creo que escribir 10 episodios de una serie de televisión tiene requisitos muy diferentes que una película de una hora y media. Por lo tanto, los creadores de la serie tuvieron que tomar una serie de decisiones con respecto a la novela. Me parece que han hecho un gran trabajo en ese sentido a la hora de elegir qué es lo que funcionaría mejor dentro de estas circunstancias, sobre todo al extender la historia. Y los momentos de máximo suspenso en los que hay que concluir cada episodio, algo que no está obviamente en el libro, han jugado a nuestro favor.
¿Por qué cree que las historias de John Grisham nunca pierden vigencia?
Me parece que se debe al corazón que le pone a cada cosa que hace. Él logra crear un mundo que la gente cree conocer. Pero luego te va mostrando facetas que desconocías sobre ese mundo. Y obviamente, una parte muy importante es el viaje emocional de quienes te están contando la historia. En el caso de Rudy, el personaje de Milo, comienza de una manera muy emotiva y luego vas viendo a este pez fuera del agua a medida que va ganando experiencia, hasta que se pone el traje de abogado y sale a confrontar al villano. No hay que olvidar al personaje que interpreta Dan Fogler, y que tiene una participación mucho mayor en la serie. No es así ni en el libro ni en la película. Fue una jugada muy inteligente. Han sabido aprovechar de manera muy sabia este material para crear una historia televisiva apasionante.
