'El agente nocturno', una caída estrepitosa para Netflix
Audiencias
Es un caso paradigmático de cómo la plataforma tiene problemas para consolidar los fenómenos de audiencia

Gabriel Basso, protagonista de 'El agente nocturno'.

El agente nocturnosorprendía en marzo de 2023. Era el tercer mejor estreno en lengua inglesa de la historia de Netflix solo por detrás de Miércoles y Dahmer. Entonces la plataforma comunicaba las audiencias a partir de las horas vistas de sus contenidos, en vez de la métrica de los visionados, y el thriller acumuló 168,7 millones de horas vistas en sus primeros cuatro días en el catálogo. Ahora, tres años después, el agente Peter Sutherland del FBI está sirviendo de ejemplo de las dificultades que tiene Netflix para mantener algunos de sus fenómenos de audiencia.
Solo hay que ver las cifras que ha hecho la tercera temporada de El agente nocturno tras aterrizar en el catálogo el jueves pasado. En sus primeros cuatro días se ha conformado con 8,4 millones de visionados a partir de 73,2 millones de horas vistas. Esto supone una bajada del 40% con respecto a la segunda temporada, que consiguió 13,9 millones de visionados a partir de 119,9 millones de horas vistas en enero de 2025 en el mismo intervalo de tiempo. Quizá no ofrece una perspectiva completa de su público, ya que falta ver su rendimiento durante el semestre, pero sí de la expectación alrededor del título.
En su semana de estreno, la audiencia ha bajado un 59% entre la primera temporada y la tercera
Y es que, si se tiene en cuenta que la primera temporada hizo 20,4 millones de visionados al adaptar las cifras disponibles a la métrica actual de Netflix, la bajada es todavía más significativa: entre la semana inaugural de la primera temporada y de la tercera, hay una bajada del 59% del público. En el momento de su estreno ni tan siquiera era una apuesta fuerte de la empresa pero excedió las expectativas. ¿Su supuesto atractivo? Era un thriller clásico para amantes de 24 que firmaba un experto de la ficción en abierto como Shawn Ryan, el hombre detrás de The Shield, The Unit o SWAT.
Teniendo en cuenta su perfil y su ajustado presupuesto, las cifras de la tercera temporada no son catastróficas. Lo que sí son es significativas de la incapacidad de Netflix de mantener el buen momento del título tras convertirse en uno de los entretenimientos por antonomasia de 2023. Haber acortado los plazos de producción tampoco ha ayudado: pasaron 22 meses entre el estreno de la primera y la segunda temporada, pero solo 13 entre la segunda y la tercera. Pero la hemorragia no se pudo parar.
Mientras Los Bridgerton parece incombustible y Stranger things se despidió por todo lo alto (o por lo menos con la atención del público y los medios), otros títulos masivos no están teniendo la misma suerte. Solo hay que ver el caso reciente de Miércoles, cuyo éxito dejó estupefactos a los directivos de la compañía: se dejó un 52,7% de su audiencia total entre la primera y la segunda temporada (de 252,1 millones de visionados a 119,3 millones). ¿Y qué se puede decir de El juego del calamar?
De los 265,2 millones de visionados de la primera temporada, pasó a 192,6 millones con la segunda y, apenas unos meses después, se despidió por lo bajo con 145,8 millones. O sea, hubo un descenso del 28% de espectadores, que ya no estuvieron interesados en ver qué sucedía con la serie surcoreana tres años después de su lanzamiento. Y, de quienes vieron la segunda temporada, un 25% pasó de ver cómo concluía.

Son cifras considerables si tenemos en cuenta que La casa de papel o Stranger things, otras series que se posicionaron en las listas de las ficciones más vistas de la historia de la plataforma, solo perdieron un 9% del público entre sus penúltimas y sus últimas temporadas.
