Atacar como hienas o el proceder miedoso de las manadas.
Newsletter 'Dossier Negro'
Los ataques sexuales en grupo representan una modalidad delictiva con una larga trayectoria histórica, si bien es en el presente cuando adquieren mayor notoriedad y alcanzan una repercusión pública superior.

Uno de los individuos detenidos por la muerte de una mujer y el abuso sexual de su hija en Puente del Río

La tendencia de las denominadas manadas, esos sujetos que ejecutan agresiones sexuales colectivamente, no resulta reciente, aunque actualmente el empleo de dicho término permite que la audiencia comprenda velozmente la naturaleza del incidente mencionado. Se trata de un recurso sumamente eficaz dentro del ámbito de la comunicación. El punto clave radica en que sus integrantes cercan y dominan a sus blancos de forma similar a como actúan diversos animales en la naturaleza. El proceder de estos grupos, a veces, provoca el fallecimiento de la persona agredida o de quien intenta intervenir para prevenir que se lleve a cabo el abuso. Tal fue el suceso que afectó a una progenitora en la localidad de Puente del Río, situada en Adra, Almería. Como contamos en el podcast Dossier Negro, perdió la vida al intentar obstaculizar sin éxito que un grupo de lituanos abusaran sexualmente de su hija, quien padece una discapacidad intelectual.
El suceso que popularizó el concepto de manada de forma generalizada fue el ataque sexual sufrido por una chica de 18 años en los Sanfermines de 2016 a manos de varios amigos sevillanos. Este incidente provocó una inmensa reacción ciudadana, y tanto la fase de investigación como el juicio posterior se siguieron con muchísima atención. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia abarcando ciertos cambios que posteriormente se ajustarían levemente de forma descendente tras la implementación de la denominada ley del “solo sí es sí”.

· Crueldad sin fin. El 17 de mayo de 2003, el grupo de agresores sexuales integrado por tres adolescentes y un joven de 18 años violaron, torturaron y quemaron viva a Sandra Palo. La mujer tenía 22 años y una leve discapacidad intelectual. El suceso reactivó nuevamente la controversia acerca de la ley de responsabilidad penal de los menores. Uno de los asaltantes, identificado como el Rafita, tenía 14 años al momento de atacar a Sandra.
· Atacar a una menor. En 2016, exactamente el mismo año en que se produjeron los hechos de los Sanfermines, tuvo lugar otra agresión sexual múltiple. La víctima fue una joven de 16 años. El caso generó una fuerte polémica debido a que los condenados permanecieron en libertad provisional mientras esperaban la sentencia. Tras la condena, dos de los autores desparecieron y se decretó su búsqueda y captura. Un vídeo del tío de la víctima se hizo viral cuando pretendió atacar a uno de los sujetos imputados entonces.
· Una cita trampa. En la localidad alicantina de Benidorm fueron detenidos en 2019 cinco turistas franceses de 18 y 19 años que agredieron sexualmente a una joven noruega y abusaron de una amiga de la chica después de cerrar una cita por internet para verse en el apartamento de los galos. Fue allí donde se produjeron los hechos. Un acuerdo con Fiscalía permitió que los autores confesos no tuvieran que ingresar finalmente en prisión.
· Con doble cara. Cinco procesados por tres agresiones sexuales múltiples, ejecutadas por el grupo identificado como la manada de Castelldefels, admitieron su culpabilidad y de este modo consiguieron una considerable reducción de las penas exigidas al principio. Los atacantes se vanagloriaban de sus fechorías en grupos de WhatsApp en los cuales ignoraban el sufrimiento de las agraviadas, mientras su entorno doméstico mostraba un transcurso totalmente ordinario.