Televisión

Aitor Albizua: “El clic llegó cuando vi que la audiencia de 'Cifras y letras' también jugaba en redes”

Entrevista

El concurso cumple este jueves dos años en La 2 consolidado como uno de los pilares de la cadena en la franja de access prime time y convirtiéndose en el programa más visto de lunes a viernes

Aitor Albizua, en el plató del concurso

Aitor Albizua, en el plató del concurso

Ruben Gamez

Cfras y letras cumple este jueves dos años en antena en La 2. Desde su estreno, el concurso se ha consolidado como uno de los pilares de la cadena en la franja de access prime time , convirtiéndose en el programa más visto de La 2 de lunes a viernes. En este periodo, han participado 398 concursantes y se han repartido cuatro botes, con una cuantía acumulada cercana a los 900.000 euros en premios. Su presentador, Aitor Albizua, comparte con Guyana Guardian cómo ha vivido estos dos años al frente del concurso.

Cuando arrancó el concurso, ¿imaginaba que dos años después seguiría en antena y con estos resultados?

Como en casi cualquier proyecto televisivo, empecé poniendo todo de mi parte, pero con la incertidumbre que siempre acompaña a este medio. Puedes implicarte al máximo y aun así que no funcione. Iba un poco a verlas venir, pero enseguida me di cuenta de que el programa encajaba: el cariño del público y el buen criterio tanto de RTVE como de la productora fueron claves. Y, de repente, han pasado dos años. El tiempo vuela.

¿Cuándo tuvo la certeza de que Cifras y letras estaba funcionando?

Desde el inicio hubo una recepción muy positiva, en gran parte por el recuerdo tan afectuoso que mucha gente tenía del formato en su etapa anterior. Pero el verdadero clic llegó cuando vi que el público no solo veía el programa, sino que jugaba: en redes sociales -que suelen ser muy ruidosas- la gente se organizaba para resolver cálculos y encontrar palabras en directo. Ahí entendí que iba más allá del simple visionado. En las primeras semanas ya noté que era un concurso distinto a los que había presentado antes. Más adelante llegaron momentos clave: concursantes brillantes, jugadas que se viralizaban… Ahí pensé: esto es oro.

“La motivación para venir al concurso va más allá del dinero. Viene gente que lleva años jugando al formato, incluso desde otros países. Eso demuestra que lo que engancha es el juego en sí”

Ha interactuado con casi 400 concursantes. ¿Se acordaría de todos ellos si se los cruzara por la calle?

Si dijera que sí, mentiría. El tiempo que pasamos con ellos es limitado: un concursante que no continúa está apenas 25 minutos en plató. Aun así, me acuerdo de muchos. A veces me pasa eso de “sé que te conozco”, y cuando me dicen que estuvieron en Cifras y letras , todo encaja.

¿Qué tipo de relación intenta establecer con los concursantes?

Buscamos una relación muy cercana, y además nos sale de forma natural. Muchos llegan nerviosos, a menudo es su primera experiencia en televisión, con cámaras, focos y presión. Yo siempre les propongo una imagen: pensar que estamos en una sobremesa entre amigos, con un café o un gintónic, jugando a un juego de mesa. Cuando se sienten cómodos, dan lo mejor de sí, tanto en números y palabras como a nivel personal. Ver a un concursante disfrutar es lo mejor para todos. No siempre es fácil por los nervios, pero tanto David Calle, Elena Herraiz [los expertos del programa] como yo intentamos crear ese clima de confianza.

En estos dos años se han repartido cerca de 900.000 euros, una cifra importante pero lejos de los grandes botes de otros programas. ¿Dirías que la motivación económica no es la principal para ir al concurso?

Lo tengo clarísimo. Se nota en el perfil de los concursantes. Además, es muy difícil mantenerse mucho tiempo: muchos campeones han caído por un solo error, a veces mínimo. Esta cifra no es comparable a concursos de cadenas privadas, pero para una televisión pública como La 2, con su presupuesto, es una cifra muy relevante. Y aun así, la motivación va más allá del dinero. Viene gente que lleva años jugando al formato, incluso desde otros países. Eso demuestra que lo que engancha es el juego en sí. Que sea el propio formato lo que atrae a los concursantes es un orgullo.

Después de casi 400 concursantes, ¿ha detectado algún rasgo común en todos ellos?

Quienes suelen destacar tienen algo en común: el cálculo mental forma parte de su vida, ya sea por estudios, trabajo o costumbre. Eso marca una diferencia importante. A partir de ahí, los perfiles son muy variados, y el equipo de casting cuida mucho esa diversidad: edades, procedencias, profesiones, niveles académicos. Esa mezcla es parte de la magia del programa. Personas quizá poco habituales en televisión encuentran aquí su espacio. Al final, lo que une a todos es la pasión por un juego sencillo en apariencia, pero que engancha y genera una especie de épica colectiva.

¿Se ve al frente de Cifras y letras dentro de 25 años, como Jordi Hurtado en Saber y ganar?

Lo firmo ahora mismo (ríe). En un mundo televisivo tan cambiante, tener un proyecto tan bonito y disfrutable es un sueño. Pero nunca sabes qué te va a deparar el futuro. Hace cinco años ni me imaginaba que trabajaría en televisión.

Francesc Puig Alegre

Francesc Puig Alegre

Ver más artículos

Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de Guyana Guardian desde 1987. En la actualidad en las secciones de Series, Televisión y Gente