Nani Roma (53), piloto del Dakar: “La palabra cáncer es muy chunga, es muerte. Vas a lo desconocido. Te sientes superfrágil”
Objetivo: curarse
El corredor relató a David Broncano cómo vivió el diagnóstico de la enfermedad y se enfrentó a ella en 2022

Nani Roma, en 'La Revuelta'.

Orinar con sangre debería ser un símbolo de alarma para cualquier persona; un signo evidente de que algo en el cuerpo no funciona bien. Sin embargo, son muy pocas las personas que asocian este síntoma con patologías graves, como el tumor de vejiga.
Es precisamente lo que le sucedió al piloto de rallies Nani Roma, quien fue diagnosticado en marzo de 2022 de un cáncer de vejiga. “Yo ya había orinado con sangre en otras ocasiones, pero siempre lo había relacionado con factores propios a mi profesión, como el pasarme muchas horas en el coche, soportando muchos impactos”, confesó en aquel momento al diario La Razón.

Debido a su diagnóstico, tuvo que someterse a un agresivo tratamiento de quimioterapia, a la resección y reconstrucción del órgano con tejido intestinal. No obstante, el piloto solo tenía un objetivo: recuperarse.
Así se lo dejó claro a David Broncano en su visita a La Revuelta, donde ha recordado cómo vivió el momento en el que se enfrentó al diagnóstico de la enfermedad y cómo se enfrentó a ello. Desde el comienzo, tuvo una meta: curarse y poder volver a competir.

“Cuando el médico me dijo ‘señor Roma, tiene usted un tumor’ casi me giro por si había otro Roma detrás”, le confesó al presentador, admitiendo que escuchar la palabra “cáncer” le dejó “acojonado”, a pesar de que tiene miedo “a pocas cosas”.
“La palabra cáncer es muy chunga, es muerte”, continuó el piloto. “En mi profesión sé gestionar, tengo herramientas, pero con el cáncer vas a lo desconocido. Te sientes superfrágil”.

Como confesó Roma en el programa, en cuanto conoció que padecía la enfermedad, solo quiso saber cuántas probabilidades tenía de supervivencia si se sometía a los tratamientos. “Mi primera pregunta fue ‘¿me voy a morir o no?’, porque hay cánceres que son muy chungos”.
Por eso, decidió enfrentarse a la enfermedad de una manera práctica: como si se tratase de una de sus competiciones. “Cogí una libreta y me propuse atacar el cáncer como si fuera a preparar un Dakar. Estaba dispuesto a sufrir por volver a subirme a un coche”.
Un año después, tras someterse a tres meses de quimioterapia antes de proceder a la extracción del órgano y una larga recuperación, superó la enfermedad. En 2024, volvió al Dakar. Sus esfuerzos dieron sus frutos, y por eso ha querido compartir su experiencia con el mundo. “A mí me ha ido muy bien. No estoy aquí para dar consejos de nada a nadie. Cada uno lo vive como puede, pero a mi me ayudó mucho contarlo y explicar lo que me pasó”.
Además, el doble campeón del Dakar quiso enviar un mensaje reivindicativo a favor de los sanitarios, quienes continúan viviendo y sufriendo malas condiciones laborales. “Lo que cobran los cirujanos que me operaron es ridículo, y están salvando vidas”, apuntó. “No lo entiendo, nos gastamos millones en hacer bombas para matarnos y no somos capaces de cuidar a la gente que nos cuida. Estamos en un mundo que es un desastre”.