Televisión

Gloria Serra se muestra crítica ante la corriente del 'true crime'

Entrevista

"Equipo de investigación" festeja quince años de emisión y la comunicadora relata a "Guyana Guardian" su transformación durante este extenso periodo.

Glòria Serra

Glòria Serra

GETTY IMAGES

Equipo de investigación, el espacio de La Sexta conducido por Glòria Serra, celebra este viernes 15 años de trayectoria televisiva. Este aniversario llega con magníficas cifras de seguimiento: durante 2025 alcanzó su mayor porcentaje de los pasados seis años, registrando un 5,9% de share, 612.000 televidentes de promedio y 1,9 millones de usuarios únicos por cada entrega estrenada. Glòria Serra destaca su consolidación como un pilar del reportaje de investigación en la pequeña pantalla después de 555 emisiones, 25.000 horas de rodaje y 16.000 entrevistas realizadas.

¿Qué balance hace de estos quince años?

La evaluación no podría ser más que sumamente favorable. En primer término, porque nos hemos afianzado como el principal espacio de indagación profunda en prime time en España. Hemos desarrollado una identidad propia —narrativa, visual, auditiva y editorial— tan distintiva que, aun sin oír mi locución, es suficiente observar brevemente una pieza para identificar que se trata de Equipo de investigación

Me produce una gran satisfacción la manera en que abordamos los contenidos. Desde el comienzo establecimos una premisa evidente: si carecemos de novedades o no logramos ofrecer una visión diferente a la de los noticieros, optamos por aguardar. Únicamente seguimos adelante al hallar algún misterio, una perspectiva o un trabajo de indagación que verdaderamente resulte valioso. A lo largo de estos quince años alcanzamos un hito extraordinario: afianzar un público masivo y heterogéneo que actualmente llega hasta Latinoamérica debido a la relevancia de Atresplayer.

Cartel promocional del aniversario del programa
Cartel promocional del aniversario del programaATRESMEDIA

¿Cómo cree que ha sido la evolución del programa?

La modificación primordial fue de carácter estilístico, resultando también la más complicada. Somos reporteros de la vieja escuela y, en un principio, generábamos contenidos bastante tradicionales. El hecho de emitir los viernes por la noche, primero en Antena 3 y más tarde en La Sexta, nos impulsó a hallar la forma de sintonizar con unos espectadores exhaustos al cierre de la semana, que evitan las complejidades y que, además de buscar noticias, pretenden quedar fascinados. El mayor logro del espacio ha sido confirmar que resulta factible crear un contenido ameno sin mermar en absoluto la rigurosidad, la confianza ni la veracidad de los acontecimientos.

Dicha mezcla —proporcionar datos exhaustivos y, a la vez, fascinar— ha representado nuestra contribución fundamental y, seguramente, lo que más han copiado otros espacios semejantes. Ese sello no nació de una elección aislada, sino de un esfuerzo compartido: calibrar sonidos, cadencias de edición y el armazón del relato para mudar cada crónica en un corto cinematográfico o un relato, sin dejar de lado en ningún momento la veracidad. Esa estabilidad constituye, para nuestro equipo, un valor innegociable.

¿Qué contrastes percibe entre las crónicas iniciales y las actuales, tanto en el desarrollo como en el producto concluido?

Mantenemos un nivel de autocrítica muy elevado. Cada lunes, independientemente de si la audiencia fue favorable o no, analizamos cada detalle: desde escenas fallidas hasta ediciones que requieren ajustes. Ese rigor nos ha acompañado desde el inicio e influyó en cada integrante del equipo que formó parte del programa. Al examinar los trabajos iniciales, noto la ausencia de una narrativa central definida. Se sentían más divididos, simplemente una serie de momentos unidos, lo cual es común en el periodismo de investigación clásico. A medida que avanzamos, logramos desarrollar historias con mayor unidad. 

Simultáneamente, cuestiono con dureza una inclinación presente, sobre todo en el true crime: la idealización de los infractores y la mutación de las indagaciones en un formato casi novelesco y amarillista. Estimo que aquello no dignifica a los damnificados, quienes tendrían que situarse siempre en el núcleo de la historia. El autor de un delito no representa a una figura principal, sino a un sujeto que ha generado un agravio permanente. 

Un cambio relevante adicional ha sido la diversificación de los contenidos. Integramos piezas sobre consumo —alimentación, industria, agro, producción— que tuvieron una gran acogida, y posteriormente los referidos “nuevos fenómenos”: OnlyFans, Airbnb, Cabify, dietas milagro digitales o cigarrillos electrónicos, entre diversos ejemplos. Estos asuntos han progresado en paralelo al programa y nos separan de forma notable de lo que hacíamos al principio.

Sobre su estilo de narración

Su estilo narrativo surgió de forma espontánea para

¿Tienen previsto un programa especial por el aniversario?

Efectivamente. La entrega 555, que coincide este viernes con nuestro 15.º aniversario, requería un contenido singular. Tras meditarlo mucho, elegimos un asunto difícil y sensible: una agrupación sectaria muy dañina que se expande velozmente por España. Se trata de una entidad global cuyo cabecilla está encarcelado en Estados Unidos por delitos contra menores, originada en México y con gran presencia en nuestro territorio. Reúne cada componente que caracteriza a Equipo de Investigación: indagación transnacional, presencia sobre el terreno —visitamos Guadalajara, en uno de sus centros—, vínculos con España, expansión acelerada, hermetismo y el deseo de revelar aquello que pretenden silenciar. La pieza se denomina La luz del mundo: fe, poder y control, y considero que refleja con exactitud la esencia de estos quince años narrando relatos.

¿Cómo le gustaría que Equipo de Investigación pasara a la historia de la televisión?

Desde la modestia, considero que ya se ha integrado en la trayectoria televisiva. No únicamente debido a su permanencia -quince años en emisión-, un hecho extraordinario dentro del reportaje informativo, que suele ser poco lucrativo en la televisión privada. Mediante nuestra forma de narrar, numerosos usuarios vuelven a ver las entregas en plataformas como Atresplayer, facilitando la viabilidad financiera del espacio. Tal circunstancia resulta infrecuente en este tipo de contenidos. 555 programas, 25.000 horas de grabación y 16.000 entrevistas no solo reflejan cantidad, sino también trascendencia. Pienso que hemos marcado un hito y, primordialmente, creado tendencia. Me aventuro a afirmar que el periodismo de investigación en España sería distinto sin Equipo de investigación, ya que trazó una senda y estableció un referente que continuará motivando a los demás.

¿De qué manera se asimila que su estilo narrativo se haya convertido en algo emblemático y sumamente sencillo de identificar?

No fue algo pretendido en lo más mínimo. Surgió como un medio para dotar de mayor interés a las emisiones y, de forma curiosa, ha ido transformándose con los años. Al escuchar mis primeras grabaciones, no logro identificarme: venía del periodismo clásico, me exigían más fuerza y terminaba por gritar. Me resultaban nefastas. Con el paso del tiempo comprendí —a través de actores, colegas y, sobre todo, de la televisión americana— que la narración representa un género independiente. Ese sello se ha vuelto distintivo de manera casi accidental. 

No lo percibo de forma desfavorable; por el contrario, considero que potencia el carácter del espacio. Mi tono vocal se encuentra constantemente a disposición de la emisión. No utilizo ese registro en ningún otro contexto personal, sin embargo, me entusiasma observar cómo el público lo reproduce en sus hogares. Independientemente de las parodias de los comediantes, que satisface el orgullo propio, lo que de verdad me impacta es que la audiencia haga suyo ese rol grupal que hemos construido en conjunto. Si una persona te copia, es debido al afecto que te tiene y a que te has integrado en su cotidianidad.

Francesc Puig Alegre

Francesc Puig Alegre

Ver más artículos

Se graduó en Periodismo por la UAB. Trabaja como redactor en Guyana Guardian desde 1987. En el presente desarrolla su labor en los apartados de Series, Televisión y Gente.

Etiquetas