Patricia Conde (46 años), sobre un posible regreso de ‘Sé lo que hicisteis...’: “Ahora todo es criticable, supongo que sería complicado”
Un escenario distinto
La actual participante del formato de 'El desafío' en Antena 3 reflexionaba recientemente sobre su trayectoria y la dificultad de adaptar el humor de su etapa más icónica a la sensibilidad social del presente

Patricia Conde, en una imagen de archivo.

Ella es una de las valientes que se sumó a la temporada de El desafío que Antena 3 emite ahora en las noches de los viernes. Patricia Conde, rostro fundamental del entretenimiento en las últimas dos décadas, ha regresado a la primera línea mediática enfrentándose a retos que ponen al límite su resistencia física y mental. Tras una carrera que despegó en El informal y se consolidó en La Sexta, la vallisoletana atraviesa un momento de madurez profesional marcado por la superación personal en el programa de Roberto Leal.
Su participación en el concurso no ha estado exenta de tensión, como se vio recientemente en su duelo contra Jessica Goicoechea. Ambas concursantes se midieron en “el puente”, una de las pruebas más exigentes de la edición. Conde, que confesó sentir pánico a las alturas, logró completar su turno a pesar de la dificultad añadida de un mapa de colores invertidos. “Odio esta prueba”, llegó a manifestar durante la ejecución del reto, evidenciando que su paso por el espacio es una experiencia tan emocionante como sufrida.
“Demasiado 'hate'”
Conde analiza el impacto de su pasado profesional en la televisión actual
En su reciente visita al plató de Y ahora Sonsoles, la presentadora se sinceró sobre lo que supuso para ella aceptar este nuevo proyecto. Reconoció que, en un principio, el miedo estuvo a punto de frenarla. Fue su amiga Susi Caramelo quien terminó de convencerla: “Susi me dijo: 'Es lo mejor que me ha pasado, es muy divertido, te conozco y sé que lo vas a hacer muy bien'”. Tras hablar con otros exconcursantes, la actriz decidió lanzarse a una aventura que hoy califica como “la mejor decisión” que podía tomar.

La conversación con Sonsoles Ónega derivó inevitablemente hacia Sé lo que hicisteis..., el programa que marcó un antes y un después en la televisión española entre 2006 y 2011. Al recordar aquel éxito, Patricia se mostró nostálgica pero realista sobre la viabilidad del formato hoy en día. “Era impresionante. Se convirtió en un show tremendo”, rememoró antes de sentenciar que un regreso sería complejo: “Demasiado hate creo. Ahora todo es criticable. Supongo que sería complicado hacerlo”.
Para la cómica, el contexto mediático ha cambiado drásticamente desde que el espacio de La Sexta lideraba las tardes con su sátira sobre la prensa del corazón. “Vivimos una época que no vamos a volver a vivir. Fue una época gloriosa para Sé lo que hicisteis..., que marcó un antes y un después”, explicó con rotundidad. La actriz insistió en que el clima de opinión actual dificulta el tipo de humor ácido y directo que la catapultó a la fama junto a su compañero Ángel Martín.

Un formato revolucionario
El legado del programa que desafió a las grandes cadenas nacionales
Sé lo que hicisteis... Nació como un espacio semanal para convertirse rápidamente en una cita diaria obligatoria. Bajo la batuta de Conde, que interpretaba a una presentadora aparentemente ingenua para diseccionar la actualidad, el programa sobrevivió a constantes batallas legales. Mediaset España y otras cadenas llegaron a prohibir el uso de sus imágenes, obligando al equipo a reinventarse mediante sketches y secciones de humor propio que mantuvieron a la audiencia fiel durante un lustro.
El programa fue una cantera de talentos donde coincidieron figuras como Miki Nadal, Cristina Pedroche o Dani Mateo. A pesar de los premios recibidos y su impacto cultural, el formato terminó tras un lustro en antena y una paulatina bajada de audiencia. Y ahora, desde su posición en el espacio de retos extremos presentado por Roberto Leal, parece que Patricia también mira atrás con el respeto que otorga el tiempo. Consciente de que aquel fenómeno pertenece a una televisión que, según sus propias palabras, difícilmente tendrá réplica en el panorama actual.