Dani García expone una recomendación inusual frente al desafío de los precios costosos en los negocios de hostelería: “Como el 'Día del espectador' en el cine”
En 'El Hormiguero'
El cocinero presenta una iniciativa que hasta el momento nadie ha intentado ejecutar y que ayudaría a optimizar la productividad del ámbito mercantil.

El chef Dani García, en 'El Hormiguero' de Pablo Motos.

Acudir a un restaurante se ha vuelto una vivencia prácticamente de lujo. No obstante, el coste de alimentarse fuera obedece a una combinación de distintos elementos que superan ampliamente la preparación que se sirve en la mesa.
En primer lugar, el alto precio de los insumos básicos ha provocado un incremento en las tarifas al consumidor, ya que los establecimientos gastronómicos requieren productos frescos y de alto nivel, frecuentemente obtenidos de distribuidores de la zona o técnicos. A este factor se añade la pérdida forzosa: no la totalidad de lo comprado llega a comercializarse, y dicho excedente no aprovechado también requiere ser cubierto económicamente.

De esta cuestión tiene gran experiencia el reconocido cocinero español Dani García, quien cerró la semana de visitas en Pablo Motos para El Hormiguero. El chef acudió para dar a conocer Cocina en casa como Dani, su reciente obra, en la que el andaluz revela su forma de elaborar recetas cotidianas, con propuestas diseñadas para deleitarse sin agobios y alimentarse con placer.
A lo largo del encuentro, el entrevistado abordó diferentes cuestiones, tales como el misterio tras su tortilla de patatas, la gran acogida de su salsa de hamburguesas o los motivos por los que prefiere emplear el microondas al cocinar.

En cierto instante, Pablo Motos se interesó por su visión acerca del coste de la comida en jornadas señaladas como la Navidad, ante lo cual el cocinero andaluz expuso su punto de vista mediante un ejemplo real: su experiencia personal.
“Yo no puedo subirla porque palmamos”, admitió Dani García, quien agregó: “Hay muchos restaurantes de marisco que cierran en Navidad. Es complejo”, señaló. No obstante, igualmente planteó una sugerencia que resultaría viable para sortear este inconveniente: “Los precios dinámicos”.

García lo presentó de forma clara para facilitar la comprensión de todos. “Todo el mundo tiene asumido que se va a comprar.”, inicia su relato. “Yo lo veo, consulto con mi mujer, y cuando vuelvo a comprarlo ha cambiado de precio. El mismo trayecto cuesta más caro a las siete que a las nueve de la mañana”.
El chef lo expone como la adquisición de aeronaves o las tarifas del cine. “Creo que los restaurantes, algún día, deberían hacer una reflexión y decir: 'Tenemos que hacer cosas de esas. Los lunes más baratos y los sábados más caros'. A mí los fines de semana me sobra gente, me falta los lunes, martes y miércoles. Al final, es la oferta y demanda, como el día del espectador en el cine y en el teatro”, finalizó.
¿Se concretará la ‘happy hour’ que propone Dani García?
Las tarifas variables, habitualmente conocidas como ‘happy hour’ en locales de hostelería o restauración, consisten básicamente en reducir los costes durante ciertos horarios o jornadas específicas. Una táctica que resulta beneficiosa tanto para los negocios como para los consumidores.
Es eficaz porque los involucrados conocen las normas: la rebaja se aplica en un horario específico y se evitan modificaciones de última hora que logren afectar de forma negativa a los compradores.

Un método capaz de optimizar la dinámica comercial, aunque diversos usuarios advierten que las tarifas de la ‘happy hour’ suben al incrementarse la concurrencia, ya que cada local define sus propias restricciones. Asimismo, el comensal prefiere conocer de antemano el coste total de los platos y evitar encontrarse al final con que el importe previsto ha variado inesperadamente.