El prácticamente desconocido debut inicial de Javier Ambrossi en la pequeña pantalla, ejerciendo de presentador de ventas televisivas previo a su primer papel interpretativo en ‘El comisario’
Aquel debut
Una revisión de los inicios poco conocidos del creativo madrileño de múltiples facetas, quien transitó desde la venta nocturna de computadoras hasta convertirse en un referente fundamental de la industria nacional.

Javier Ambrossi, en una imagen de archivo.

A falta de la próxima edición del Festival de la Canción de Eurovisión, pero con la intención de reivindicar el panorama musical del país, el Benidorm Fest vuelve esta noche con Javier Ambrossi como figura central. El madrileño acepta el desafío de liderar la primera semifinal de 2026 acompañado por Inés Hernand y Jesús Vázquez, en una gala que pretende hallar al heredero de Melody tras la repercusión de Esa diva. En plena etapa de plenitud artística, después de alcanzar éxitos como Veneno o La mesías, el realizador se presenta ante las cámaras de La 1 en un momento personal señalado por su reciente ruptura con Javier Calvo tras quince años de unión.
Su rol actual conduciendo galas importantes no representa, no obstante, un ámbito inexplorado para el antiguo docente de Operación Triunfo. Previo a consolidarse como el artífice de triunfos globales y trabajar junto a estrellas como Penélope Cruz, el director ya dominaba el arte de dirigirse al objetivo con soltura. Si bien el recuerdo popular ubica sus comienzos en las series españolas de la década de 2000, su auténtica iniciación tuvo lugar entre artículos domésticos y promociones nocturnas, un periodo que el creador evoca hoy combinando gracia y sentido práctico.
Se halla en lo que anhela y recela la
Desde acudir con un conocido a una audición hasta comercializar equipos HP por un periodo de cuatro años en las ventas televisivas.
El inicio de su relación con la pantalla se remonta a sus años como estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense. Según contó el director a Mara Torres en el espacio El faro de Cadena SER, su ingreso en La tienda en casa fue cuestión de la suerte: “Fue mi primer trabajo y creo que la primera vez que me pagaron por algo. Conocí a un chico, a Sergio, en el ascensor. Me dijo que se iba a un casting de publicidad y dije: 'Pues voy yo también, ¿no?'”. Lo que comenzó como un simple acompañamiento derivó en una oferta directa para presentar productos tecnológicos.

Durante cuatro años, el joven madrileño se volvió una presencia constante en las horas de madrugada. Su tarea era mostrar las ventajas de los equipos informáticos con una solidez que ya anunciaba su habilidad para comunicar. “Yo estaba probando el ordenador HP, enchufaba los USB, movía un poco el ratón y con la familia feliz. Durante mucho tiempo yo salía por la noche y me decían: ‘Mira, el de HP’”, confesó entre risas en la mencionada entrevista radiofónica, destacando que ese espacio lo acompañó durante gran parte de su formación profesional.
Aquella vivencia le proporcionó una destreza que, tiempo después, emplearía al escribir sus libretos. El actor reconoce que esa etapa inicial resultó clave mientras intentaba hacerse un nombre en la gran pantalla, un periodo donde, aun apareciendo a diario en la televisión, las finanzas del hogar no siempre eran favorables. Realmente, en esa charla con Torres rememoraba con sencillez el momento en que pernoctó en un hostal con su progenitor después del triunfo de su hermana, Macarena García, en el Festival de San Sebastián, mostrando las contradicciones de un sector que actualmente domina.

Un debut macarra sobre ruedas
Su estreno en la ficción nacional consistió en encarnar a un joven motorista en la serie 'El comisario'
Tras abandonar los catálogos de venta, su transición a la actuación se produjo en 2004 de la mano de una de las series más icónicas de la época: El comisario. En ese debut, un joven de apenas 20 años lucía una apariencia muy distinta a su estética actual. Vestido con un traje de motero y un cabello largo y juvenil, daba vida a un motorista presumido que, montado en un quad, encontraba un cadáver junto a una muy joven Ana Polvorosa. Fue el comienzo de una trayectoria como actor que lo llevaría a participar en producciones como Sin tetas no hay paraíso o Cuéntame cómo pasó.
Actualmente, afianzado como una de las figuras de mayor peso en la nación, el autor regresa al prime time asumiendo el encargo de dirigir el futuro de los dieciocho candidatos de Benidorm. Han pasado los tiempos de equipos informáticos y roles menores; en el presente, él define el compás del relato en televisión. Ante el inminente lanzamiento de La bola negra, su aparición durante esta velada en TVE completa una etapa que se inició, de forma peculiar, ofreciendo ilusiones y dispositivos electrónicos durante las horas nocturnas frente a una gran audiencia.