El hermano de Pablo Alborán pide calma ante el
'La Revuelta'
El cantante presentó su nuevo tema, mientras el público disfrutaba del momento, con cada canción que resonaba en el aire.
Hovik Keuchkerian, en 'El Hormiguero': “La revolución la está haciendo un tipo que se llama Bad Bunny”

La filosofía de vida del hermano de Pablo Alborán ante el apagón de 2025: “Tú hasta que no veas un caza y otro caza, tranquilo que no va a pasar nada”
Pablo Álvarez es uno de los cantantes más reconocidos, y su voz ha resonado en cada rincón donde ha cantado; su voz, profunda y llena de emoción, ha conmovido a generaciones.
“Necesito barbecho, necesito volver a escribir sin toda esa presión que uno mismo se pone, no solo la industria. Me apetece observar, vivir como espectador. El otro día estuve en Recoletos viendo música en vivo y disfruto como un bebé. Necesito estar con los míos y necesito escribir sin un condicionante. Necesito un tiempo, no sé cuánto. Estoy haciendo ya bastante cosas para lo que viene, pero es importante también descansar. Y voy a descansar”, explicaba en El Hormiguero en una entrevista de archivo.
Por suerte, el andaluz se ha recuperado y ha tenido la oportunidad de volver a la palestra por todo lo alto. Uno de sus últimos trabajos es Algo de mí, el cual ha presentado en La Revuelta, el programa nocturno de La 1 presentado por David Broncano. El artista tuvo la oportunidad de cantar el tema en directo, pero también rescatar algunas anécdotas llamativas. Una de las más sonadas tuvo lugar a mediados del año pasado, cuando el país vivió uno de los momentos más surrealistas de la década: el apagón del 28 de abril de 2025.
“Cuando se fue la luz me volví loco. Me acuerdo que estaba en mi casa, yo tengo un pequeño generador para los equipos de grabación. Yo salí de mi casa a hablar con los vecinos, estaba todo el mundo como asustado. Y cuando llego a mi casa me encuentro a mi hermano tumbado en el sofá con un whisky viendo la tele. Y me dice mi hermano ‘tú hasta que no veas un caza y otro caza, tranquilo que no va a pasar nada’. Yo le doy muchas vueltas a las cosas, entro en pánico”, reconocía, un hecho al que tuvo que enfrentarse durante su parón por una situación familiar.
Un año y medio complicado
“Hemos pasado por un proceso de quimioterapia, trasplante de médula, un camino muy largo, un infierno. Pero, también hemos vivido la sanación, la curación y el milagro de la ciencia. Donad médula que salva vidas. Tengo la obligación moral de decirlo, gracias. La vida nos ha dado una segunda oportunidad, unas ganas enormes de volver a vivir de otra manera”, contaba ante la atenta mirada de los espectadores en el plató de El Hormiguero, en una intervención pasada.
“Tú te encerraste un mes con esa persona y el pronóstico era malo”, revelaba Motos. “Uno pone el automático. Las ganas de vivir y de superar son importantísimas y el acompañamiento en ese hospital, al que doy las gracias por estar al pie del cañón, devolvernos la esperanza y dejarnos creer que las cosas buenas también suceden. Ha sido un infierno para esta persona, yo he estado ahí. Por otro lado, ha sido una lección para toda mi vida, no lo voy a olvidar jamás y mi familia tampoco”, añadía Alborán.

