Las Claves
- El restaurante Fanático de Madrid desalojó a sus clientes tras un incendio causado por el uso de bengalas en el interior.
- La empresa GLH Singular Restaurants anunció la su
En Suiza se registraron 40 decesos; 13 en Murcia y 3 en Madrid. Son pérdidas humanas que el material pirotécnico en espacios cubiertos ha causado recientemente en tres impactantes fuegos en salas de fiesta y locales de hostelería por el uso de bengalas, sistemas de chispas frías o pizzas servidas con fuego.
Sin embargo, da la impresión de que estos fallecimientos todavía no son bastantes para que algunos asimilen la lección. El pasado sábado, en un afamado y céntrico establecimiento de Madrid (Fanático), estuvo a punto de ocurrir nuevamente una desgracia debido a esa pirotecnia de interiores que tanto destaca en los vídeos de Instragram.
Se distribuyeron fuegos de bengala a los asistentes y el público terminó siendo evacuado –se experimentaron instantes de gran nerviosismo– tras originarse un fuego de grandes dimensiones. La controversia acerca del empleo de estos elementos de pirotecnia en locales de ocio resurge nuevamente en la discusión pública.
La empresa GLH Singular Restaurants, titular de Fanático, anunció ayer su resolución de suprimir definitivamente el empleo de materiales pirotécnicos en sus recintos. A raíz de lo ocurrido, el Ayuntamiento de Madrid evaluará integrar en la próxima Ordenanza de Prevención de Incendios la regulación de la pirotecnia en lugares cerrados: “Queremos ser lo más restrictivos posibles”.
Esa compañía difundió ayer una nota oficial donde subraya que lo ocurrido fue un suceso “de carácter puntual y excepcional”, sin que se registraran heridos ni daños en la estructura de las instalaciones.
La compañía impactada expone un “conato” por fuego y un “incidente puntual” luego de emplear estas bengalas durante varios años.
Asimismo, destaca que acumula años de funcionamiento en sus establecimientos sin incidentes parecidos. “Durante 2025, la compañía llevó a cabo más de 1.500 shows y recibió a más de 2 millones de clientes, desarrollando su actividad en cumplimiento de los protocolos de seguridad y prevención establecidos”, señala el mismo comunicado.
Se afirma, del mismo modo, que el local en cuestión “cuenta con todos los certificados de protección ignífuga exigidos por la normativa vigente, así como con una ignifugación integral del local realizada conforme a los estándares técnicos aplicables, lo que contribuyó a evitar cualquier afectación adicional”.
Vista del interior del establecimiento Fanático, ubicado en La Castellana, el cual tuvo que ser desalojado este sábado después de originarse un incendio debido al uso de bengalas.
Únicamente un factor justificaría la recurrencia de tales incidentes: la carencia de una reglamentación precisa y homogénea referente al empleo de dichos elementos combustibles en centros recreativos. A través de Spain Nightlife se cuestiona la “ambigüedad y dispersión” del marco legal para evitar esta clase de siniestros.
El suceso más reciente, tras los 40 decesos.
En Suiza o las 13 en Murcia, en un reconocido establecimiento de la capital de España, el cual afirma que no empleará nuevamente bengalas.
Joaquim Boadas, quien se desempeña como secretario general de esta organización empresarial nacional y encabeza la Asociación Internacional de Ocio Nocturno, manifiesta que únicamente Catalunya “prohíbe expresamente el uso de bengalas y cualquier otro material inflamable en interiores”.
Si bien la normativa catalana no mencione de forma expresa las bengalas, “deja claro que están prohibidas al no permitirse en ningún local de ocio el uso de fuentes de ignición o materiales generadores de fuego o chispas que supongan un riesgo”.
El momento en el cual los resplandores alcanzan la zona más alta del establecimiento Le Constellation de Crans-Montana, en Suiza.
En el ámbito nacional, el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería (RD 989/2015) norma el empleo de material pirotécnico de forma global, si bien omite detalles respecto a espacios cerrados. Por consiguiente, el vacío normativo es absoluto.
A partir de eso, agrega Boadas, “la necesidad de homogeneizar, tanto a nivel nacional como internacional, las normativas y medidas de prevención de incendios, todo ello en pro de mejorar la seguridad en establecimientos de ocio nocturno”.
La Asociación Internacional de Ocio Nocturno y Spain Nightlife ya han dado el paso inicial en esta dirección al presentar la primera Guía de Prevención de incendios en Locales de Pública Concurrencia.
Catalunya endureció su marco legal a raíz del fatídico suceso ocurrido en el establecimiento murciano Fonda Milagros.
Catalunya endureció sus leyes durante 2023 después del fuego que provocó 13 fallecimientos en un club nocturno de Murcia cuando la cubierta del establecimiento ardió debido a las chispas –según la hipótesis principal– de un dispositivo de fuego frío. Tal medida no se ha replicado en las demás autonomías de España, critica Boadas. El ejemplo más reciente es el fuego originado -”un amago”, afirman los encargados del negocio- este último sábado en aquel restaurante de Madrid, donde aún se empleaban bengalas.
Han actuado ya administraciones como la de Salou, donde esta clase de elementos permanece vetada en cualquier interior de edificios públicos por una normativa local. No obstante, esto representa apenas un detalle dentro de un panorama sumamente confuso y fragmentado.
Nueva York ha restringido últimamente la utilización de cualquier tipo de pirotecnia dentro de recintos techados.
En el plano global también se han iniciado acciones, si bien no con la celeridad que esperaría la Asociación Internacional de Ocio Nocturno, para suprimir esas bengalas que suelen escoltar (las más frecuentes) a las copas hasta un reservado de un local nocturno o el postre hasta la mesa de un establecimiento. “Nueva York acaba de prohibir ese fuego en todos los locales de la ciudad”, manifiesta Joaquim Boadas.
A través de la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios, Tecnifuego, se advierte que dichos artefactos pirotécnicos no representan los únicos responsables de los siniestros ocurridos en estos fuegos. Existe un propulsor del fuego menos llamativo que la pirotecnia: los elementos de ornamentación y recubrimiento de los establecimientos.
Es preciso analizar también los componentes y la atmósfera de los recintos, así como las pertenencias de los asistentes en festejos de temática específica.
Tecnifuego advierte sobre “la creciente presencia de materiales altamente combustibles en el interior de muchos locales de ocio, con la tematización de espacios (fiestas de carnaval o Halloween), el uso de elementos escenográficos, vegetación artificial y natural deshidratada, plásticos, espumas o madera constructiva sin tratamiento adecuado”. Tal escenario podría convertirse en un foco de peligro incluso en los establecimientos donde, formalmente, se respeta la reglamentación.
