Esquivan la tragedia del Alvia en el último segundo: “Podríamos haber sido nosotros”
Golpe de suerte
Varios opositores que tenían intención de tomar el tren para regresar a Huelva finalmente no subieron
Última hora del accidente de tren Iryo en Adamuz (Córdoba) | Desaparecidos y posibles causas del descarrilamiento, hoy en directo

Afectados por el descarrilamiento mortal son atendidos en la Caseta Municipal de Adamuz

El choque de dos trenes en Adamuz, en plena campiña cordobesa, mantiene en vilo a Andalucía y, de manera especial, a la provincia de Huelva. Hacia allí se dirigía el Alvia procedente de Madrid que chocó contra varios vagones de un convoy de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga-Puerta de Atocha y que había descarrilado segundos antes, invadiendo la vía contigua.
Las familias buscan. En hospitales, en comisarías, en listas que se actualizan con cuentagotas. Y también en las redes sociales, convertidas en una herramienta más cuando la información oficial no llega. Nombres, fotografías y descripciones físicas se repiten con la esperanza de que alguien pueda aportar una pista. Emergencias 112 ha impulsado el uso del hashtag #EstoyASalvo para facilitar el contacto entre supervivientes y allegados.

Ha sido especialmente la red X la que se ha llenado de estos llamamientos, muchos lanzados desde Huelva. Familias que llevan más de un día pegadas al teléfono, esperando una noticia que no termina de llegar. En la provincia, ayuntamientos como los de Lepe, Isla Cristina o Punta Umbría se han volcado con los allegados de los pasajeros, pendientes de una confirmación que alivie la espera.
Desde Punta Umbría llegaba anoche una historia marcada por el contraste más cruel: la de la niña de seis años que viajaba con sus padres, su hermano y un primo –todos fallecidos– que logró salir del vagón por sus propios medios. Estaba herida, pero viva.
Es el día más triste de la historia de Huelva”
“Es el día más triste de la historia de Huelva”, dijo entre lágrimas la alcaldesa de la capital, Pilar Miranda, tras el minuto de silencio celebrado el lunes en la Plaza de las Monjas. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial.
Entre los pasajeros viajaba también un grupo de opositores de Huelva que regresaba de Madrid tras examinarse para optar a una plaza en Instituciones Penitenciarias. La gerente de Academia de Prisiones, Raquel López, reconocía que enviaron a muchos alumnos andaluces a las pruebas. “El teléfono no ha parado de sonar. Estamos fatal”, confesaba. Entre ellos hay heridos, personas aún no localizadas y otros que se salvaron por una casualidad mínima.
En Atocha vimos subir al Alvia a muchos opositores”
Es el caso de Rubén, que acompañó a su novia al examen y regresó en otro tren. El suyo se detuvo y volvió a Madrid. Allí supo del accidente. “En Atocha vimos subir al Alvia a muchos opositores. Pensamos que podríamos haber sido nosotros”, relató. También Javier del Val, que se entretuvo celebrando el examen y no llegó a tiempo para subir al convoy. Una compañera en circunstancias similares admite que sigue “impactada” al pensar que pudo estar allí.
Peor suerte corrió Patricia, de 39 años y natural de La Palma del Condado. Su prima, Sara Pera, relató el calvario de las primeras horas sin noticias hasta confirmar que Patricia estaba siendo operada de urgencia. “Está extremadamente grave en la UCI del Reina Sofía. Los médicos nos ponen en lo peor, pero hay que tener fe; ella es fuerte y joven”, dijo Sara a media tarde, quien quiso agradecer profundamente el trabajo de los equipos hospitalarios y psicólogos: “La palabra gracias se queda corta”.
Anoche, la incertidumbre también se centraba en otras tres personas vinculadas a las oposiciones que estaban en el vagón cafetería en el momento del choque, avanzó el diario ABC.
Otras víctimas pudieron salir del tren por sus propios medios. Entre ellos está Ana, que viajaba de Málaga a Madrid para llegar a tiempo al trabajo. Iba con su hermana y con su perro, Boro. Ambas resultaron heridas y el animal desapareció tras el choque. Desde entonces, Ana mantiene activa su petición de ayuda en redes.
Para algunos, el viaje terminó allí. Entre ellos, el maquinista de 27 años del Alvia y otros viajeros de distintas edades y procedencias.