Una escuela de Castellbisbal, obligada a cerrar por las “graves deficiencias de seguridad” detectadas
Barcelona
El Ayuntamiento explica a 'Guyana Guardian' que la Policía Local la precintará este fin de semana
El Departament de Educació informa por su parte que el centro, que acoge a niños de 1 a 12 años, no cuenta con su autorización para realizar ninguna actividad educativa

En la imagen, la masía de Can Santeugini, donde se ubica el centro Escola Natura Montessori

Los padres que llevan a sus hijos a la Escola Natura Montessori, de Castellbisbal (Barcelona), llevan unos días complicados. El pasado lunes, el Ayuntamiento de la población dictó una orden de cierre del centro -de titularidad privada y situado en la masia Can Santeugini- “a causa de deficiencias graves de seguridad, especialmente en materia de prevención de incendios, y por no cumplir la normativa vigente”. El problema es que la escuela, de unos 70 alumnos, se negaba a acatar el dictamen a la vez que informaba a los padres de sus alumnos -de edades comprendidas entre 1 y 12 años- que la actividad educativa iba a continuar. No obstante, y tras una reunión matenida este viernes entre el centro y las familias, la escuela ha comunicado que cerrará temporalmente. No tenía otra salida: este fin de semana la Policia Local de Castellbisbal la precintará.
En un comunicado emitido el miércoles, el Consistorio explicaba que durante los últimos meses, en varias ocasiones, comunicó a la dirección del centro las deficiencias detectadas, sin que estas hayan sido corregidas. “Los informes técnicos concluyen que es necesario ejecutar obras importantes para garantizar el cumplimiento normativo, actuaciones que deberían haberse realizado con carácter previo a la entrada en funcionamiento del centro, en el año 2022”.
Obras importantes pendientes desde hace años
En el escrito, además, el Ayuntamiento constataba “carencias graves derivadas de instalaciones inacabadas que afectan directamente a la seguridad del alumnado, la accesibilidad y otros requisitos esenciales para el desarrollo de la actividad” y que, a pesar de los requerimientos formales, la situación no se ha resuelto.
Detallaba asimismo que la recepción, el pasado 14 de enero, de un segundo informe desfavorable del cuerpo de Bomberos “constituye un hecho de máxima gravedad que, junto al resto de deficiencias detectadas, ha obligado al Ayuntamiento a ordenar el cierre del centro para garantizar la seguridad del alumnado y del personal laboral”.
La escuela se negaba a cerrar
A pesar de la orden de cierre, el centro comunicó por escrito esta semana a la familas que no tenía intención de cumplirla. Aseguraban que seguirían abiertos con “total normalidad” porque, “ante la injusticia”, elegían no rendirse, “seguir cuidando a la infancia y defender, de forma responsable y consciente, el proyecto educativo” en el que creen.
“Lo más probable es que el lunes vengan al centro para tomar acta, pero esto no implica el cese de la actividad educativa”, advertían, añadiendo que iban a “recurrir la orden de cierre”y a presentar “el informe técnico que salió desfavorable, subsanando todos los puntos” que se les requiere.
Por parte del Ayuntamiento
El lunes, comprobación del cese de actividad
Especificaban a la vez que “el resultado desfavorable” del informe no respondía a la existencia de una situación de riesgo real, ni a una falta de medidas de seguridad en la escuela, sino a deficiencias de carácter técnico y documental relacionadas con la forma en que determinados aspectos deben justificarse en planos y memorias técnicas conforme a la normativa vigente.
Fuentes del Ayuntamiento de Castellbisbal confirmaban hoy a Guyana Guardian que este fin de semana la Policía Local procederá al precinto del centro y, el lunes, se llevará a cabo una inspección para comprobar el cese de la actividad. “En caso de que no se haya hecho efectiva por parte del centro, se iniciará el procedimiento sancionador correspondiente, tal y como se aplica a cualquier actividad que incumple la normativa vigente, valorándose trasladar una notificación a la Fiscalía por un posible delito de desobediencia”.
El pasado verano
Una primera orden de cierre
Estas mismas fuentes recordaban, además, que el pasado verano ya se dictó una orden de cierre, aunque no llegó a hacerse efectiva por parte de la dirección del centro “ya que presentaron dos nuevas comunicaciones, que son las que ahora se han declarado disconformes y han motivado la orden de cese”.
Asimismo, relataban que se ha enviado una carta desde el Consistorio a los padres de alumnos que les contactaron donde se les informa que el orden de cese “es firme y de aplicación inmediata” y que el centro “no podrá continuar la actividad mientras no acredite el cumplimiento de todos los requisitos legales y de seguridad”.
El centro no se pronuncia
Consultada este viernes por Guyana Guardian, la escuela prefirió no pronunciarse. “Dada la situación, que es bastante delicada, y por la existencia de informaciones que se pueden malinterpretar, preferimos no manifestarnos ahora mismo”, razonaba la fundadora del centro, Andreea Bolba, a este diario. “Consideramos que por encima de todo está el bienestar de los niños. Estamos haciendo las cosas de la mejor manera posible. Un papel es un papel y luego está la realidad, que es la seguridad de los niños, y ahí estamos 100% tranquilos”.
Fuentes del Departament de Educació aseguraban también este viernes a este diario que han estado al corriente de la situación y que el centro no cuenta con su autorización. Recordaban que los centros privados que no sean concertados operan con su autorización y añadían que, en este caso, ni la dieron ni el centro nunca la pidió. “Lo que sí ha habido es requerimientos de legalización por parte del Departament a los responsables de la escuela que nunca han sido atendidos”.
La escuela no tiene la autorización de Educació
En este contexto, el Departament -esgrimían estas fuentes- no tiene ninguna competencia. “La inspección no ha podido entrar nunca”, confirmaban. En su defecto, es el Ayuntamiento quien la tiene, “porque en el centro está habiendo una actividad que no es educativa, al no estar autorizada por el Departament, y por lo tanto la responsabilidad sobre lo que pueda ocurrir con los niños es de quien no está cumpliendo con la normativa. Es el Ayuntamiento, entendemos que a través de sus servicios sociales, quien tiene que atender la situación”. Y es lo que ha hecho.
Fue un padre de la escuela quien destapó las irregularidades en las que incurre el centro y que han motivado su cierre temporal. Y todo a raíz de una llamada que recibió de los servicios sociales del Ayuntamiento, donde le decían que su hijo estaba escolarizado en una escuela que no está reglada por parte de la Generalitat de Catalunya. Y no solo eso, sino que no cumplía con las normativas de seguridad.
A medio curso
Los padres tendrán que buscar una alternativa educativa
La escuela le reconoció a este padre, según la versión de este último y en una reunión mantenida el 19 de diciembre, que efectivamente no contaba con la homologación de la Generalitat, pero que estaban gestionando el reconocimiento como escuela internacional por parte de la MSA (Montessori Schools Association) y que, en todo caso, no existía ningún problema: se trataba de un proceso administrativo sin más, le dijeron.
En cuanto a la seguridad, le explicaron que ya habían realizado las modificaciones que les pidió el Ayuntamiento, que solo estaban pendientes de que el Consistorio fuera a certificarlo y que incluso habían recibido la visita de los bomberos, dando estos su aprobación. También, que el Ayuntamiento tan solo les pedía la realización de un baño para minusválidos y un ascensor.
Ahora, los padres, a medio curso, tendrán que buscar una alternativa educativa para su hijos. Y es que la Escola Natura Montessori permanecerá cerrada hasta nuevo aviso.