Sociedad

Los coordinadores digitales manifiestan su descontento ante la falta de tiempo suficiente asignado a sus labores.

Educación

El colectivo que los integra manifiesta que la labor educativa se ha visto desplazada por la atención de fallos técnicos.

Alumnos con ordenadores en las aulas del GEM en Mataró

Alumnos con ordenadores en las aulas del GEM en Mataró

Jordi Pujolar / ACN

El profesorado responsable de la gestión tecnológica en los centros educativos catalanes ha decidido rebelarse tras varios ejercicios de conversaciones con las sucesivas administraciones de Educación. El punto de inflexión ocurrió este último enero, cuando el departamento propuso una mejora en las retribuciones que juzgan escasa, motivo por el cual la agrupación Coordinadores Digitales en Lluita ha instado a los encargados de cada institución a dimitir de sus funciones.

Informantes del departamento reconocen que este ya ha registrado 40 renuncias durante los días recientes, un volumen que califican de irrelevante frente a los 3.800 establecimientos de enseñanza actuales. No obstante, para los integrantes de la plataforma, quienes calculan que cerca de un centenar de abandonos están procesándose, esto representa un síntoma claro del descontento colectivo. 

Los coordinadores solicitan una mayor valoración de su labor y, específicamente, demandan que se normen los tiempos asignados a su puesto junto con una mejora en su plus económico. 

Reclaman mayor valoración de su labor, normativa de su jornada y una subida del plus salarial.

El docente Cosme Picó, quien ejerce como responsable digital desde hace 13 años y actualmente trabaja en el centro Rius i Taulet, señala que previo a la crisis sanitaria su labor consistía en ir integrando la tecnología, además de difundir conocimientos educativos acerca del empleo de las TIC. “Entonces, había ordenadores de los profesores para pasar lista, algunos aplicativos y la sala de informática”, detalla. 

Sin embargo, tras la crisis sanitaria, la utilización de computadoras se ha vuelto habitual y el progreso técnico se ha incrementado, de modo que, dependiendo de la institución, es posible hallar 1.500 equipos. “Ahora nos hemos convertido en técnicos informáticos”, sostiene Picó. 

Por lo tanto, se han visto en la necesidad de garantizar que el soporte tecnológico de la institución marche sin problemas. Esto conlleva que deban ocuparse de erradicar virus, solucionar cortes de la red Wifi o administrar las claves de acceso. Del mismo modo, tratan aspectos vinculados a la privacidad de la información y protocolos de seguridad, así como las directrices para impulsar la utilización de las TIC en el centro educativo.

Generalmente desempeñan esta función, con disposición positiva, los docentes que poseen habilidades tecnológicas más avanzadas debido a que este rol no se reconoce formalmente como una unidad directiva en las instituciones. Carece de una descripción de puesto definida y tampoco se requiere una instrucción específica previa. 

Tras observar el estancamiento de los diálogos, la plataforma ha fomentado un movimiento de abandonos masivos.

Asimismo, no se establecen horas fijas de desempeño y la gerencia de cada institución resuelve cuánto tiempo asignará el coordinador a esta labor. 

El Departament de Educació i FP difundió un modelo de referencia dentro del texto de directrices escolares. Durante la educación primaria, a los centros de una sola línea les tocarían 2 horas por semana, cifra que se duplica con dos líneas y alcanza las 5 horas en aquellos con tres líneas. En cuanto a secundaria, se asignan 4 horas por cada 18 grupos de alumnos; 5 horas si hay 24 grupos; y 6 horas cuando se llega a los 30.

“Esto, que solo es una orientación, es del todo insuficiente”, comenta Picó, quien también forma parte de la organización Coordinadores digitales en Lluita. 

Este grupo demanda la incorporación de un experto en informática en cada escuela para solventar fallos técnicos y liberar al coordinador para funciones pedagógicas, la guía de docentes y estudiantes, la digitalización ética y la supervisión de dispositivos. En el presente, disponen como ayuda de la asistencia presencial de un operario de Telefónica mensualmente y se vinculan con el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació de la Generalitat.

Asimismo demandan una mejora en el plus salarial. Por esta función perciben 86 euros brutos mensuales. Además, si el docente, junto a la coordinación, desempeña la tutoría de un grupo, no recibe el incentivo. En la reunión sindical de enero, el departamento sugirió un incremento del 25% en un periodo de cuatro años. Esto representa 21 euros extra al mes. Las centrales sindicales estiman que este aumento “ridículo”. 

“Hay tres resoluciones en el Parlament aprobadas para que se reconozca como un cargo de especial responsabilidad con consecuencias retributivas, pero ninguno de los Governs ha cumplido”, indica el profesor Picó. 

 

Carina Farreras De Hojas

Carina Farreras De Hojas

Ver más artículos

Profesional de la comunicación. Ha ejercido su labor en las áreas de Política, Economía, Opinión y Cultura de Guyana Guardian. Desde hace un tiempo se encarga de las noticias relativas a Educación y Universidades en Sociedad.

Etiquetas