La justicia cerca al asesino de la app gay de Bilbao
Presunto asesino en serie
Nelson David Moreno afronta un nuevo juicio en mayo y gana peso la hipótesis del crimen serial

Las escaleras de Mallona y la plaza de Unamuno de Bilbao, zona donde vivía uno de los fallecidos

El caso del asesino de la app de citas para homosexuales en Bilbao dibuja un horizonte judicial que apunta cada vez con más fuerza a la figura de un asesino en serie. Nelson David Moreno Bolaños ya ha sido condenado por un homicidio, por otro en grado de tentativa y por varios delitos de estafa. Además, en mayo será juzgado por otro presunto homicidio, y la Ertzaintza cree que podría estar relacionado con la muerte de hasta siete varones, así como con dos intentos de homicidio.
El tortuoso camino judicial que rodea a esta causa avanza, pese a todo. A pesar de la decisión de no unificar la causa y de la enorme complejidad de las pesquisas. No en vano, cuando el buen hacer de algunos agentes de la Ertzaintza sumó indicios y puso el foco sobre el presunto asesino en serie, las víctimas estaban ya enterradas o incineradas, algo que ha condicionado la investigación. Los agentes, en todo caso, han sido capaces de trazar un hilo entre las muertes, en principio totalmente inconexas, de hombres homosexuales que aparecían recostados en sus camas, sin signos de violencia, y cuyos fallecimientos se atribuyeron a causas naturales.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha confirmado esta semana la celebración desde el 13 de mayo de ese segundo juicio por homicidio. En este caso, se trata del presunto asesinato, el 5 de octubre del 2021, de un hombre de 77 años. Como en el único caso de homicidio ya sentenciado, se habría citado a través de la app de citas Wapo con Nelson David Moreno Bolaños, un joven colombiano al que acababa de conocer. Una vez en el domicilio de la víctima, y en el contexto de un encuentro íntimo, el sospechoso presuntamente estranguló a este hombre con la técnica del mataleón. Después sustrajo dinero de sus cuentas utilizando su móvil.
La unidad central de investigación criminal de la Ertzaintza cree que utilizó este modus operandi hasta en nueve ocasiones a lo largo del otoño del 2021, aunque en dos ocasiones las víctimas lograron zafarse. A falta de que se celebre el citado juicio, Nelson David ha sido condenado por dos de esos casos, dos hilos clave de los que ha tirado la investigación.
El primero, de momento su única condena por homicidio, tuvo lugar el 17 de octubre del 2021, 12 días después del caso que será juzgado. Su víctima fue un profesor de música de 43 años, residente en el Casco Viejo de Bilbao, con el que se había citado a través de la app Wapo. “De forma sorpresiva e inesperada, valiéndose de la situación de confianza en la que se encontraba”, le realizó un mataleón, según recoge la sentencia.
Las muertes de las posibles víctimas, todas varones homosexuales, se atribuyeron primero a causas naturales
Una vez fallecido, el ya condenado a 25 años por este caso realizó innumerables operaciones con las tarjetas y los datos bancarios de la víctima. Incluso llegó a vender un ordenador portátil de la víctima. Estos movimientos sorprendieron a un familiar de la víctima, cuya muerte se atribuyó a causas naturales. Y ahí se abrió una vía de investigación.
El segundo hilo tiene que ver con uno de los dos intentos de homicidio, por el que se condenó a Nelson David a siete años y medio de prisión. En ese caso, los hechos ocurrieron el 17 de diciembre del mismo año. El testimonio directo de la víctima, que logró zafarse de la asfixia hasta en dos ocasiones, ha sido clave para destapar ese modus operandi.
A pesar de la complejidad inicial del caso, tanto los testimonios de los dos supervivientes –“que refieren exactamente el mismo patrón”, según uno de los jueces– como la investigación inicial en torno al crimen del profesor de música han permitido a posteriori acumular una cantidad abrumadora de evidencias.
A estas alturas, la Ertzaintza tiene pruebas que sitúan, a través del estudio de los teléfonos, a Nelson David Moreno en la vivienda de varias de las víctimas, y cuenta también con evidencias de la interacción del acusado con las víctimas a través de la app Wapo en los momentos previos a sus fallecimientos. Además, la policía vasca ha comprobado que el acusado vendió cuatro móviles de otras tantas personas cuyos cadáveres fueron hallados aquellos días y ha reunido un sinfín de datos en torno a los movimientos que llevó a cabo con las cuentas de estas personas.
Estos movimientos evidencian que Nelson David llegó a creerse impune cuando veía cómo aquellos hombres eran enterrados o incinerados sin levantar sospechas. También son reveladores de su personalidad. Según se ha determinado durante la investigación, sufre un trastorno de la personalidad de tipo antisocial. “Se trata de un perfil muy similar al psicopático, que quizás es más planificador, egocéntrico y frío, asociándose normalmente con las actividades delictivas y a la reincidencia. No hay remordimiento ni conciencia, ni preocupación por la otra persona”, señaló un médico forense en uno de los juicios.
El ya condenado por algunos de los casos padece un trastorno de la personalidad antisocial
Sin embargo, pese a los grandes avances de la investigación, aún se ha juzgado solo una parte de los casos. Uno de ellos fue reabierto a instancias del Tribunal Constitucional, después de que en primera instancia un juez le condenase por estafa y descartase el homicidio de un fallecido cuyas tarjetas utilizó. Los procesos judiciales avanzan, pero no está claro en cuántos se demostrará su culpabilidad ni la auténtica dimensión del recorrido criminal de Nelson David desde que en febrero del 2019 aterrizase en Barajas.