Sociedad

Ingenieras sostienen que su trabajo es esencial

Conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2026

Cuatro especialistas analizan los cuatro desastres más graves ocurridos en el último año: el corte de energía, los incendios, el accidente ferroviario y las tormentas.

De izquierda a derecha, Nuria M. Pinyol, Mònica Aragüés, Sarai Sarroca y Etel Arilla

Colocadas de izquierda a derecha, Nuria M. Pinyol, Mònica Aragüés, Sarai Sarroca y Etel Arilla

LV

Durante los últimos doce meses, cuatro sucesos han sacudido el territorio peninsular. Un par de ellos se relacionan con la crisis climática: los fuegos forestales en Galicia y Castilla y León durante agosto, sumados a la sucesión de temporales al comenzar este ejercicio. Los restantes tienen origen técnico: el masivo corte eléctrico del 28 de abril que privó de suministro a cincuenta millones de ciudadanos en España y Portugal por doce horas, además del siniestro de tren en Adamuz, que se cobró 45 víctimas mortales. A este incidente le siguió el corrimiento de tierras que causó el desplome del muro de Gelida, resultando en el fallecimiento de un joven conductor novel en periodo de formación. 

Multitud de individuos laboran, sobre todo en organismos estatales, para paliar las consecuencias de dichos fenómenos o anticiparse a ellos. Muchos de ellos disponen de una base científica o técnica, al igual que estas cuatro mujeres que describen, acto seguido, su investigación sobre la evolución del fuego, el agua, el terreno o la energía en beneficio de la población. Representa su contribución al Día Internacional de la Mujer y la Niña. Relatan la gratificación de sus vivencias en el trabajo con el propósito de incentivar a las adolescentes a decantarse por estudios tecnológicos.

Investigadora de los deslizamientos
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Núria M. Pinyol

Especialista en los desplazamientos

Tras el siniestro ocurrido en Adamuz, las precipitaciones constantes en Catalunya causaron un nuevo percance de tren en Gelida a raíz del colapso de una pared de contención. La especialista en ingeniería civil Núria M. Pinyol (El Papiol, 1978) posee amplios conocimientos, justamente, sobre la respuesta del suelo. Se desempeña como docente en la Escola de Camins de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) e integra el grupo de estudio sobre Geomecánica e Hidrogeología del CIMNE. 
Comenta su labor con gran fervor, igual que cuando detalla la rapidez con la que progresa un corrimiento de tierras (100 kilómetros por hora) o acerca de los tsunamis que se han producido en presas. 
Describir que los muros de contención en los trazados ferroviarios deben resistir la presión de la tierra para evitar su desplazamiento. Cuando llueve intensamente, el agua reduce la cohesión de las rocas y el suelo, provocando un colapso. El muro se rompe. Y, en la actualidad, los periodos de sequía y de lluvias son más extremos. 
La buena noticia es que “tenemos soluciones clásicas de la ingeniería y nuevos conocimientos para resolverlo; el reto es que se necesitan más recursos y con mayor urgencia ante el cambio climático”.

Pinyol estudia la evaluación de peligros de los corrimientos de tierra, su rapidez, su desplazamiento, el trayecto cubierto y sus efectos.

“De pequeña, me gustaban las mates y era bastante mala en temas de memorizar así que cuando tuve que elegir, pensé que quería ayudar a depurar las aguas en países en desarrollo y eso lo hacen los ingenieros”. Recalca que para cursar una ingeniería no se requiere ser la más brillante, sino esforzarse constantemente. Y visualizarse en ese papel. Para lograrlo, es necesario saber que esta ocupación es tan real como la de médicos, enfermeras, periodistas o futbolistas. Le asombra que en los centros de enseñanza se ignore qué hace un ingeniero de caminos, ese experto vital para el desarrollo de las sociedades que proyecta las vías, gestiona el agua, erige puentes o planifica la red de semáforos. Le entristece que plasmar en un plano una idea creativa no resulte atractivo para las jóvenes.

Asimismo sostiene que la inclinación vocacional es exclusiva de unos pocos y que las preferencias se van hallando conforme se progresa. Se trata de leves indicios ante los que conviene estar atento para ir perfilando la voluntad. En su vivencia, la jornada previa a una evaluación notó que su enfoque se desviaba hacia un texto adicional sobre mecánica del suelo. “Así me di cuenta que eso me encantaba”.

Meteoróloga
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Sarai Sarroca

Meteoróloga

Sarai Sarroca (Flix, 1982) dirige una orquesta simbólica de cientos de miles de datos diarios provenientes de variables como la temperatura, el viento, la humedad, la presión o la precipitación, registrados mediante tecnologías como radares, satélites y estaciones meteorológicas. Estos datos resultan inmanejables sin una organización coherente y deben servir a un fin útil para las entidades que los administran: la administración, empresas y aseguradoras. 
El tiempo influye en numerosas decisiones y resulta esencial para evaluar riesgos. Las advertencias a la población por lluvias o vientos, la suspensión de las clases y la prohibición de salir a mar se toman en una oficina de la Generalitat con los datos proporcionados por este servicio. Su relevancia se ha evidenciado estos días en Extremadura y Andalucía, ante la sucesión de borrascas, o de forma más dramática, con la Dana de Valencia en 2024. 
“La primera pregunta que me hicieron cuando entré a dirigir el Servei Meteorològic de Catalunya es si ese año había que plantar maíz o cebada”.

Su deseo de ser meteoróloga surgió en su infancia, desde que comprendió que el firmamento es inalcanzable para las manos al no ser una superficie sólida. Desde que en los habituales trayectos para visitar a sus parientes, al partir de les Terres del Ebre y arribar a El Pallars Subirà, notaba la transformación del entorno. Desde que su progenitor le solicitó anotar en el calendario la siembra de las cebollas. ¿A qué se debe la naturaleza intangible del aire?, ¿cuál es el motivo de que en el hogar de sus abuelos los cultivos se retrasen dos meses?
 
Cursó la licenciatura de Geografía en la Universitat de Barcelona. Recibió lecciones del catedrático de geografía física Javier Martin Vide, experto en el estudio probabilístico de las lluvias y amenazas climáticas. Por lo común, adquirió amplias nociones sobre climatología, aunque escasas respecto al pronóstico. Se inscribió en un máster de Meteorología dentro de la facultad de Física. 
Se encargó de la información meteorológica en Betevé. Además, desde el año 2022 lidera ese conjunto de datos científicos que le facilitan 90 especialistas de su grupo.
“Las borrascas que vienen del Atlántico no afectan tanto a Catalunya”, explica, aunque si cruzan el Estrecho pueden aprovechar los vientos del Mediterráneo. Aquí el riesgo proviene de los fuertes vientos y las olas en las costas. Este año, añade, se ha registrado una nevada copiosa y es uno de los más lluviosos. “Pero hemos tenido otros con precipitaciones similares”. 
En la pared de su estudio permanece colgado un barómetro de mercurio de 1920 que un residente cercano, apasionado por coleccionar barómetros, le ajusta de forma periódica. 
Disfruta dialogar con especialistas en asuntos particulares de la climatología y el tiempo: “somos muchos frikis”. Incentiva a que las jóvenes se incorporen a este entusiasmo.

Subinspectora del grupo forestal
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Etel Arilla

Subinspector del grupo forestal

Etel Arilla (Barcelona, 1972) se incorporó a los bomberos en 2000, tras completar los estudios de ingeniería forestal en la Universitat de Lleida, el primer campus en impartirla en Cataluña (anteriormente estaba casi centralizada en Madrid). 
Su motivación inicial al elegir fue el entorno natural. “De adolescentes tenía claro que quería trabajar en la naturaleza, no me veía en un despacho, aunque, finalmente, parte de mi trabajo sea estar en la sala de control”. En dicho despacho, como encargada de coordinar, recolecta noticias sobre los eventos que le comunican en el sitio sus compañeros o los ciudadanos que contactan al 112. O la información que le brindan variados instrumentos tecnológicos. Pormenores que en conjunto le ofrecen la perspectiva integral requerida antes de determinar acciones. 
Supervisa la estimación de amenaza de incendios por toda Catalunya y se encarga de rastrear a las unidades del GRAF en caso de producirse un fuego.
No existe el riesgo cero. No se puede impedir un incendio, pero sí se puede manejar la velocidad, la intensidad y la continuidad del fuego al estudiar su comportamiento, y al emitir las instrucciones adecuadas. El Grupo de Apoyo de Actuaciones Forestales (GRAF), del que es subdirectora, se prepara para incendios de quinta generación, más violentos y expansivos. 
A partir de los incendios que golpearon la Catalunya central en 1998, se fundó esta unidad que se ocupa también de la prevención de fuegos forestales. GRAF pasó a ser una de las especialidades dentro de bomberos.
Más allá de la extinción, colabora en planes de quemas para el saneamiento forestal y ofrece capacitación a bomberos, agentes rurales o policía. Es una unidad de élite que comparte saberes con especialistas de otras naciones para potenciar la instrucción vinculada al empleo del fuego.
“Dentro del cuerpo de los bomberos, cualquier formación técnica es bienvenida”.
Al incorporarse a la organización, señala Arilla, se obtiene la instrucción necesaria para trabajar. “Si tienes una formación específica enriqueces al equipo y ayuda a entender cualquier situación mejor”. Asimismo, de ser ingeniero forestal, el GRAF es el sitio idóneo. Si se es ingeniero químico, es posible unirse a la sección de riesgo químico. Se cuentan con diversas ramas operativas en la entidad, como logística o estructuras colapsadas. 
La sede se encuentra en Bellaterra, aunque posee varias unidades distribuidas en cuatro demarcaciones. “Este trabajo es diverso y variado lo que hace que cada día sea distinto a otro”.

Investigadora en renovables
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Mònica Aragüés

Investigadora en renovables

El futuro pertenece a las renovables, y la ingeniera industrial Mònica Aragüés (Barcelona, 1986) participa en ese cambio global que, si algunos países lo permiten, logrará descarbonizar el sistema eléctrico para detener el cambio climático. Su meta es integrar las energías limpias en la red eléctrica. “De pequeña, la luz de una bombilla me parecía magia”, recuerda. Entró en la escuela de ingeniería industrial de la UPC porque le atraían las matemáticas y la física, pero no tenía una autoconciencia lo suficientemente definida como para optar por ramas más específicas como caminos o telecomunicaciones. Hasta que, durante sus estudios, esa luz volvió a encenderse y le señaló el rumbo hacia la especialización en electricidad (entonces, y aún hoy, profundamente masculinizada).

Es profesora e investigadora en el grupo CITCEA-UPC. Dirige un importante proyecto (BD4OPEM), de 8 millones de euros, financiado con fondos europeos. Prefiere trabajar en el sector público porque, a pesar de las dificultades (como la maternidad y la conciliación familiar) y a pesar de que el sector privado ofrece mejores salarios, le brinda mayor autonomía. “Yo elijo los proyectos en los que apuesto”. 
Su trabajo es colaborativo, con individuos apasionados que comparten los mismos valores ambientales y el mismo objetivo de mejorar el planeta. Su proyecto tiene otra atracción: se fundamenta en la inteligencia artificial y la computación cuántica.

La computación cuántica permite abordar problemas complejos con mayor eficacia que los ordenadores clásicos. Incluso resuelve cuestiones que la computación clásica resulta incapaz de resolver. Aplicada al sistema eléctrico, puede ayudar a simular numerosos escenarios de funcionamiento, anticipar apagones (blackouts) y definir procesos óptimos para la restauración del sistema. 
Aragüés está reconocida como catedrática (el máximo rango académico en la universidad) y, si consigue la plaza, será la primera mujer de su departamento en lograrlo. Así abre la vía, como ejemplo, para muchas otras que la seguirán.

Carina Farreras De Hojas

Carina Farreras De Hojas

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Profesional de la comunicación. Ha ejercido su labor en las áreas de Política, Economía, Opinión y Cultura de Guyana Guardian. Desde hace un tiempo se encarga de las noticias relativas a Educación y Universidades en Sociedad.