La adicción a las pantallas en la adolescencia temprana, asociada a problemas de salud mental
Redes sociales
Un estudio con 8.000 menores de 11 y 12 años detecta conductas suicidas, depresión, TDAH, inicio en el consumo de drogas y deterioro de la calidad del sueño

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Un estudio de un año con algo más de 8.000 adolescentes en edad temprana (de 11 a 12 años) en Estados Unidos sobre el uso adictivo de pantallas concluye varios efectos negativos en la salud mental, con mayor riesgo de conductas suicidas, depresión, TDAH, inicio en el consumo de sustancias como alcohol, tabaco y marihuana además de un deterioro crítico de la calidad del sueño. El informe, elaborado por la revista American Journal of Preventive Medicine (AJPM) examinó las asociaciones prospectivas entre el uso problemático de las pantallas en tres ámbitos, los teléfonos móviles, las redes sociales y los videojuegos.
A diferencia de otros trabajos, más centrados en los adolescentes en etapas posteriores y en el volumen de tiempo que le dedican a las pantallas, este se ha enfocado en esa etapa temprana, en la que surge un tercio de los problemas de salud mental. Los médicos firmantes del estudio han trabajado a partir de lo que consideran un uso problemático de pantallas (PSU por sus siglas en inglés), que se caracteriza por preocupación (pensar constantemente en el dispositivo cuando no se está ), la compulsión (el impulso incontrolable del uso de la pantalla), la pérdida de control (incapacidad de detenerse aunque se intente limitar el uso) y la interferencia (cuando utilizar la pantalla afecta a la vida diaria, como la escuela, las relaciones o el sueño).
El 2,9% de la muestra reportó conductas suicidas, que incrementó el riesgo por 1,86% respecto a la media. Un 25,7% evidenció problemas de calidad de sueño y, en el tercer año de la muestra se habían iniciado en el consumo de alcohol el 11,6%, en el tabaco el 2,5% y en la marihuana el 1%. El trabajo apunta que el miedo a perderse algo —fenómeno conocido como FOMO por sus siglas en inglés— “puede mediar en la relación entre el uso problemático del teléfono móvil y las redes sociales y la depresión”. Por otra parte, indica que “los videojuegos pueden utilizarse como una forma de evasión, lo que conduce al aislamiento social y a un mayor riesgo de depresión”.
El estudio apunta que “las notificaciones constantes y la multitarea en los teléfonos móviles y las redes sociales pueden contribuir a su asociación con el TDAH”. Entre las conclusiones también se remarca que “el uso problemático del teléfono móvil y de las redes sociales se asocia con problemas somáticos, como dolores de cabeza, dolores corporales y mareos”. Estos síntomas físicos pueden deberse a la tensión en el cuello durante la utilización para estos fines.
Los autores indican que los médicos “pueden evaluar no solo el tiempo de uso de pantallas, sino también el uso problemático de las mismas”. Es decir, pasar de averiguar cuántas horas acceden a pantallas a investigar si existe una dependencia y pérdida de control. Otra de las propuestas orientativas para adolescentes y padres incluyen el desarrollo de un plan familiar de uso de las pantallas en el que se establezcan reglas claras sobre zonas libres de ellas, en especial los dormitorios, que esas normas se fijen a una edad temprana, y que haya una alfabetización tecnológica.

