Sociedad

Zuckerberg declara ante el jurado que su objetivo no era aumentar el tiempo de uso de sus redes

Adicción tecnológica

El jefe de Meta, en la que se incluye Instagram, niega que persiguieran crear adicción en los niños durante un juicio histórico a las redes sociales que se compara al que fue sometido la industria del tabaco 

Mark Zuckerberg, escoltado por personas que van con las gafas de IA, en el momento de llegar al tribunal federal de Los Angeles este miércoles 

Mark Zuckerberg, escoltado por personas que van con las gafas de IA, en el momento de llegar al tribunal federal de Los Angeles este miércoles 

JILL CONNELLY / AFP

Mark Zuckerberg, uno de los hombres más ricos del mundo, que ya tenía experiencia en declarar antes jueces o en el Congreso de Estado Unidos, nunca había comparecido para testificar bajo juramento ante un jurado, tal como sucedió este miércoles en el tribunal federal de Los Angeles.

El juicio, que comenzó a finales de enero, se centra en una joven, identificada como KGM, ahora de 20 años, que alegó que a partir de los nueve años se volvió adicta a las redes sociales y a aplicaciones de transmisión de vídeo como Instagram y YouTube. Esto le provocó depresión y pensamientos suicidas. El caso carece de precedentes y su resolución puede traer cola. Hay más de 1.600 demandas de este tipo a la espera.

La comparecencia de Zuckerberg, en la que lo negó todo, incluido su preparación para no parecer un robot, y donde incluso culpó a las propias víctimas de los efectos nocivos de las redes sociales por mentir en su edad, marca un momento histórico con importantes derivadas. Aunque se trata de una acusación por fomentar la adicción en los niños y adolescentes, comparable a algo tan viejo como el tabaco, el alcohol o los estupefacientes, esta es una vista oral de alta tecnología.

Quedó claro cuando la magistrada Carolyn B. Kuhl advirtió al séquito que acompañaba al jefe ejecutivo de Meta que no grabaran con las gafas de IA diseñadas por esa empresa y que lucían en el interior de la sala.

“Si estáis grabando con vuestras gafas, os las debéis quitar de inmediato”, ordenó. Y la razón no estuvo solo justificada porque está prohibido grabar en los tribunales federales de EE.UU. “La orden de este tribunal es que no se puede hacer un reconocimiento facial de los miembros del jurado. Si lo habéis hecho, debéis borrarlo o seréis acusados de desacato judicial. Esto es muy serio”, remarcó.

Su palabras fueron acogidas con silencio. Así fue la introducción del testimonio de Zuckerberg, en el que se opuso a la idea de que su empresa tuviera como objetivo aumentar el tiempo que las personas pasan en Instagram, es decir, engancharlas como adictos.

De esta manera se refirió a una cadena de correos electrónicos del 2015 en la que parecía destacar la mejora de las métricas de interacción como un asunto urgente para la empresa. Pese a que ese hilo de correos pudo haber contenido las palabras “objetivos de la empresa”, el que fue fundador de Facebook, origen de Meta, replicó que los comentarios podrían haber sido una aspiración y afirmó que “Meta ya no tiene esos objetivos”.

Luego, los abogados presentaron pruebas vinculadas al jefe de Instagram, Adam Mosseri, quien declaró la semana pasada que “las redes no son adictivas”, en las que se incluían objetivos para aumentar activamente el tiempo diario de interacción de los usuarios en la plataforma, de 40 minutos en 2023 a 46 minutos en 2026.

Zuckerberg dijo que la empresa utiliza incentivos internamente para compararse con la competencia y “ofrecer los resultados que queremos ver”. Afirmó, sin embargo, que la empresa está construyendo servicios para ayudar a las personas a conectarse.

Estas respuestas se produjeron en un testimonio sobre las redes sociales y la seguridad que se está equiparando con el momento del Big Tobacco, el juicio que se siguió contra la industria de los cigarrillos por utilizar sustancias para aumentar la dependencia y cuyo fallo en contra supuso un cambio radical respecto a ese consumo.

Las plataformas de Meta y YouTube de Google son los dos acusados que quedan en el sumario. TikTok y Snapchat se descolgaron después de alcanzar un acuerdo prejudicial justo la jornada que empezaba la vista.

Padres que viajaron desde distintos lugares del país para asistir al juicio replicaron que sus hijos habían resultado heridos o habían muerto debido a las redes sociales. Afuera del tribunal pintaron un panorama diferente al de Zuckerberg al describir a una empresa que, según ellos, se aprovechaba y explotaba a sus hijos en nombre de las ganancias.

En el estrado, Zuckerberg se quitó responsabilidades porque algunos usuarios mienten sobre su edad al registrarse en Instagram, que exige que los usuarios tengan 13 años o más.

El letrado Mark Lanier, que representa a la víctima, compartió un documento que indicaba que cuatro millones de niños menores de 13 años usaban la plataforma en EE.UU. El fundador de Facebook contestó que la compañía elimina todas las cuentas de usuarios menores de edad que identifica e incluye condiciones sobre la edad durante el proceso de registro.

“¿Espera que un niño de nueve años lea toda la letra pequeña?”, cuestionó el abogado. “¿Esa es su base para afirmar bajo juramento que los menores de 13 años no están permitidos?”, insistió. La empresa no comenzó a pedir las fechas de nacimiento durante el registro hasta finales de 2019.

Lanier expuso tres opciones sobre lo que la gente puede hacer cuando observa a personas vulnerables: “ayudarlas, ignorarlas o aprovecharse de ellas y usarlas para sus propios fines”. Zuckberberg estuvo de acuerdo en que la tercera opción no es la que razonablemente una empresa debe de aplicar.

“Una empresa razonable debe de tratar de ayudar a la gente en el uso de sus servicios”, consideró el testigo.

En otro aspecto muy crítico, sostuvo que la empresa consultó con varios interesados, a los que no identificó, sobre el uso de filtros de belleza en Instagram. El letrado interrogó a Zuckerberg sobre mensajes que mostraban que levantó la prohibición porque era “paternalista”.

“Suena como algo que diría y sentiría”, respondió Zuckerberg. “Se siente un poco agobiante, autoritario”, reiteró. Y el abogado le presionó sobre la decisión de permitir la función cuando la empresa contaba con la orientación de expertos que indicaban que los filtros de belleza tenían efectos negativos, particularmente en las niñas.

En concreto le preguntó sobre un estudio de la Universidad de Chicago en el que 18 expertos afirmaron que los filtros de belleza, tal como funcionan, causan daño a las adolescentes. Zuckerberg señaló que vio esos comentarios, los discutió con el equipo y que al final se trataba de libertad de expresión.

Además de sus compensaciones económicas, que según Zuckerberg donará casi en su totalidad a la caridad, Lanier le cuestionó respecto a un documento interno sobre su entrenamiento para afrontar a los medios, apartado en el que figura también cómo testificar ante el tribunal.

En ese documento interno se le aconsejaba “parecer auténtico, directo, humano, perspicaz y real” y le instruía para que “no sonara forzado, falso, robótico, corporativo ni cursi al comunicarse”. Él rechazó la idea de que había sido entrenado para responder las preguntas o como presentarse ante el jurado. Zuckerberg ha recibido durante años numerosas burlas en internet por su poca empatía.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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