Sociedad

Novedosa técnica quirúrgica permite eliminar un tumor hepático tras abordar con precisión el caso.

Salut

La institución médica emplea con éxito el trasplante de hígado para tratar este caso.

Quince profesionales participaron en la intervención, que duró diez horas

Quince profesionales participaron en la intervención, que duró diez horas

VH

Cristina Llorens, una habitante de Barcelona de 58 años, únicamente sentía una pequeña molestia en la espalda que la llevó a visitar al doctor. Los estudios de laboratorio y las radiografías indicaron que no presentaba problemas. Pasados tres meses, nuevas revisiones localizaron un tumor en el hígado que se había expandido velozmente. Una patología oncológica catalogada como no operable. Tras múltiples opiniones, la mujer arribó al hospital Vall d’Hebron, donde Gonzalo Sapisochin, el reciente responsable del departamento de cirugía general y aparato digestivo, le sugirió utilizar un novedoso abordaje médico para lesiones como este colangiocarcinoma, que previamente solo se trataban con medidas paliativas.

“Me explicó de qué iba –explica la paciente–, que sería una operación bastante larga, todos los pros y los contras, los riesgos. Te asusta mucho, pero yo tenía clarísimo que iba a firmar el consentimiento. Para mí, la posibilidad de sacar el tumor era la mejor de las escasas alternativas que tenía”. En esa etapa, Cristina no percibió por completo que atravesaría una operación sin igual en Catalunya, con raros ejemplos anteriores en el ámbito internacional.

A la paciente le extirparon parte del hígado, manteniendo el resto funcional.

Tenía un colangiocarcinoma –un tumor en las vías biliares– del tamaño de una pelota de balonmano. Afectaba a las venas suprahepáticas, los tres grandes vasos que recogen la sangre del hígado, y la vena cava inferior. El cáncer abrazaba estas estructuras vitales, lo que, según el hospital, “hacía inviable cualquier abordaje quirúrgico convencional, porque para garantizar la supervivencia de la paciente debía preservarse obligatoriamente una de las tres venas”.

“Si no hubiéramos extirpado, el tratamiento hubiera sido la paliación, nunca se hubiera curado”, asegura Sapisochin, experto en injertos de hígado y en intervenciones hepatobiliopancreáticas, capacitado por largo tiempo en el centro médico Toronto General (Canadá), una de las instituciones más destacadas a nivel global. En situaciones parecidas de colangiocarcinomas –neoplasias que surgen en 2 de cada 100.000 individuos– la expectativa de supervivencia se sitúa cerca de los 18 meses.

El especialista resolvió implementar un método de trasplante de hígado que facilita la supervivencia del órgano al tiempo que se retira la neoplasia. Para lograrlo empleó la tecnología Hope, el equipo que mantiene el órgano para el injerto durante el periodo entre su obtención y su inserción. En este supuesto, el hígado objeto de preservación no se encontraba fuera, sino en el interior de la paciente. “Durante 60 minutos, el órgano se quedaba sin oxígeno, y para preservarlo lo conectamos a la máquina Hope, que lo prefusiona con un líquido oxigenado. De esta manera podíamos operar el tumor con seguridad y, una vez finalizada la resección, volver a conectar el hígado a la circulación”, puntualiza.

La intervención duró varias horas y requirió un equipo complejo, con el trasplante realizado bajo estrictas condiciones. La paciente recibió un injerto cuyos tejidos fueron cuidadosamente preparados, mientras el equipo médico mantuvo un estricto control del proceso.

Después de seis meses de quimio e inmunoterapia para reducir el tumor, la paciente fue operada el 25 de noviembre y, aunque al día siguiente requirió una nueva intervención mucho menos complicada para controlar un sangrado del hígado, al cabo de ocho días estaba en casa. En enero volvió a su trabajo de ceramista. Ella habla de “magia”. “Que en una semana estés caminando, con medio hígado y con un trasplante de la vena cava, si te lo explican no te lo crees”, dice.

Sapisochin comenta acerca de “recuperación asombrosa”. “El hígado casi ni se enteró”, asegura. Se abre una nueva ruta médica para pacientes con neoplasias que hasta la fecha solo recibían cuidados paliativos. “La próxima ocasión que tratemos un caso así, y es obvio que habrá más, usaremos este procedimiento. Por el momento no hay ningún enfermo en lista, pero ahora lo vemos con una mirada diferente.

Antonio López Tovar

Antonio López Tovar

Ver más artículos