Reino Unido vetará vuelos a quienes les
Desde hoy
Los ciudadanos españoles ya pueden tramitar por internet su Autor

Una aeronave de British Airways situada en el aeropuerto internacional de London Heathrow (terminal 5).
El Gobierno británico comenzará a implementar rigurosamente este miércoles el requisito de poseer una Autorización Electrónica de Viaje (ETA, en inglés) destinada a viajeros procedentes de 85 naciones que están exentas de visado para visitas breves, incluyendo a España, Francia, Estados Unidos o Canadá.
De acuerdo con una nota del Ministerio de Exteriores, a partir del 25 de febrero las compañías aéreas y otros operadores de transporte tendrán el deber de prohibir el embarque a aquellas personas que carezcan del permiso electrónico anticipado, una exigencia establecida desde 2025 para los nacionales de la Unión Europea y de diversas naciones que no requieren visa, aunque ahora comenzará a ejecutarse sin ninguna excepción.
La ETA, implementada gradualmente a partir de 2023 dentro del marco del esquema migratorio posterior a la salida británica de la UE, resulta indispensable para estancias de máximo seis meses por motivos turísticos, comerciales, familiares o escalas que requieran cruzar la frontera. El trámite se gestiona de manera telemática, se asocia de forma digital al pasaporte y cuenta con una vigencia de dos años, con un precio fijado en 16 libras (aproximadamente 18,40 euros).
Londres sugiere pedir la acreditación al menos
Pese a que la mayor parte de los fallos se otorgan en pocos minutos, se sugiere solicitarla con al menos tres días hábiles de margen, según precisó el ministerio en el escrito.
El Gobierno recordó asimismo que los ciudadanos con doble nacionalidad británica y de otro lugar deben presentar “un pasaporte británico válido o un Certificado de Derechos” para viajar al Reino Unido. A partir del jueves, este certificado —alternativo al pasaporte británico— solo se admitirá en formato digital, aunque mantendrá su validez indefinida.
El titular de Migración y Ciudadanía, Mike Tapp, manifestó que “la ETA es una parte vital del trabajo para reforzar la seguridad fronteriza y ver quién entra en el país” y enfatizó que cualquier individuo que pretenda viajar al Reino Unido tiene que “asegurarse de tener el permiso correcto”.
La medida ha generado críticas del Partido Nacional Escocés (SNP), gobernante en Escocia, que ha pedido al Gobierno laborista que retire lo que califica de “impuesto fronterizo del Brexit” —dado que eliminó la libertad de movimiento de ciudadanos británicos y comunitarios— y de plan “discriminatorio” contra las personas con doble nacionalidad.
Según esta formación, algunos afectados se arriesgan a no poder embarcar si no presentan un pasaporte británico vigente o el certificado de derechos digital, cuyo costo asciende a 589 libras (678 euros).

