Sociedad

Del marketing a la tecnología: los increíbles robots kung fu de China

Los desafíos de la IA

Una detallada coreografía con máquinas y niños sirve para exhibir tecnología punta

Un momento de la gala del Festival de Primavera de la televisión china, con niños y robots haciendo kung fu sobre el escenario 

Un momento de la gala del Festival de Primavera de la televisión china, con niños y robots haciendo kung fu sobre el escenario 

CGTN

Si quieres impactar al público, mejor que sea ante la máxima audiencia posible. El Festival de Primavera o Año Nuevo Chino es el programa de televisión más visto del planeta. Más de 1.000 millones de personas lo siguen cada año en directo. Este año la gala contó, como en el 2025, con una exhibición de robots de la compañía Unitree. El año pasado lo que hacían los robots era poco más que girar y lanzar pañuelos al aire. Esta vez, loshumanoides ejecutaron una impresionante actuación acrobática de kung fu y parkour con niños sobre el escenario. ¿Marketing o logros reales? ¿Están los robots humanoides ya maduros para empezar a entrar en el mundo real?

Más allá del prodigioso logro tecnológico que supone tener decenas robots que saltan y giran en el aire para caer en perfecto equilibrio en una coreografía perfecta en la que participan niños (no se pierdan el vídeo en www.lavanguardia.com), la gala de la televisión china también es un instrumento de posicionamiento industrial frente al mundo y en especial frente a la competencia con Estados Unidos. China ha dejado claro al mundo que está a la vanguardia de este tipo de robótica, con máquinas capaces de moverse con más agilidad y equilibrio que un humano.

El mensaje al mundo no sólo es que la industria china está a la vanguardia de la tecnología, donde antes sólo estaba la estadounidense Boston Dynamics, sino que puede producir este tipo de humanoides a una escala industrial. El vídeo de la gala es de impacto, con una ejecución perfecta por parte de los niños y los robots, aunque eso no implica que estas máquinas estén preparadas para desenvolverse con soltura en el entorno cambiante y muchas veces caótico de la vida real.

Se trata de un ejercicio muy bien coordinado, perfectamente ensayado en una superficie plana sin irregularidades ni obstáculos inesperados. La interacción con los humanos está ajustada a una serie de situaciones previamente programadas. En la demostración en este espacio cerrado del escenario los robots no tuvieron que tomar decisiones para adaptarse a nuevas circunstancias.

Pero pese a todo los ingenieros de Unitree demostrado que han superado algunas barreras hasta hace poco inimaginables, como las increíbles piruetas aéreas de los robots. El estado actual de la tecnología ha permitido alcanzar los veloces, suaves y precisos movimientos de los robots, algo que hasta no hace mucho era difícil de conseguir.

En primer lugar, lo que ha mejorado mucho son los “músculos” de los robots, los actuadores eléctricos. En aplicaciones robóticas de este tipo se utilizan motores eléctricos de los llamados de alto par y baja inercia, que son capaces de cambios de velocidad y sentido extremadamente rápidos. Hay que tener en cuenta la fuerza necesaria, por ejemplo, para que el robot salte en el aire y que sea capaz de corregir sus movimientos en fracciones de segundo cuando aterriza en el suelo.

Uno de los elementos esenciales para que los humanoides ejecuten esas acrobacias es disponer de un control dinámico en tiempo real, basado en un modelo matemático que optimiza en todo momento las acciones que debe ejecutar el robot para conseguir lo que se busca, como dar un salto hacia atrás en el aire y caer de pie.

El cerebro de un acróbata humano hace los cálculos necesarios a partir de la experiencia de un aprendizaje, sin tiempo para hacer cálculos matemáticos, pero funciona. En el caso del robot, su ordenador interno tiene que calcular la inercia que lleva en cada momento, dónde tiene el centro de masas, cuál será el punto de apoyo y las fuerzas de reacción cuando contacte con el suelo. Todo en milisegundos.

Para tener controlada la situación física en la que se encuentra el robot humanoide en cada momento en el que hace una de las piruetas y la posición objetiva a la que debe llegar dispone de varios tipos de sensores, como los inerciales. En este caso, la frecuencia de lectura de los datos y la latencia, la diferencia entre la decisión de un determinado movimiento y su ejecución real debe ocurrir prácticamente al instante.

Para que decenas de máquinas como los robots de la gala de la televisión china actúen de una forma tan uniformes, han sido sometidos a aprendizaje por refuerzo en simulación. A partir de movimientos virtuales, la máquina adquiere el conocimiento necesario para aplicarlas en el mundo real. En realidad, para el autómata, no hay diferencias entre lo que ensaya en la virtualidad y lo que hace en el espacio físico.

Merz, el testigo europeo

Después de la exhibición de los robots de Unitree en el Festival de Primavera de la televisión china, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha visitado esta semana el país asiático. En la ciudad de Hangzhou, el dirigente europeo ha visitado la sede de Unitree Robotics, donde ha podido comprobar que el espectáculo de los robots que hacían piruetas no era algo sólo preparado para la retransmisión.
Los dirigentes de la compañía desplegaron para el canciller un espectáculo de robots humanoides con el tipo de piruetas de kung fu que ya mostraron en la gala televisiva. Con gesto entretenido y sonriente, Merz observó con atención y posteriormente aplaudió la puesta en escena plagada de saltos acrobáticos de los robots de Unitree y después asistió a un combate de boxeo entre dos robots humanoides en un ring.
La rica ciudad Hangzhou es la capital de la provincia oriental china de Zhejiang y uno de los principales polos tecnológicos del país asiático. El canciller Merz también mantuvo algunos intercambios con compañías chinas vinculadas a sectores como la inteligencia artificial y los coches eléctricos. Energía.

Además de los robots de Unitree con el kung fu y el parkour, en la gala participaron también otras empresas de robótica chinas: Galbot, Noetix (robots en un sketch cómico con humanos) y MagicLab (baile de autómatas y personas para la canción We are made in China.

La demostración, con todo lo que tiene de publicitaria, pone a China en la cabeza de una industria, la de los robots humanoides de propósito general, que todavía no ha arrancado, pero para el que algunos esperan un mercado inmenso. El 90% de los robots humanoides que se vendieron el año pasado en todo el mundo, alrededor de 13.000 unidades, procedían de empresas chinas.

Morgan Stanley prevé que las ventas de humanoides en China serán de 28 000 unidades este año. “La gente fuera de China subestima a China, pero China es un rival de otro nivel”, ha manifestado recientemente Elon Musk, que tiene entre sus principales objetivos vender el robot Optimus de Tesla para uso industrial y doméstico.

Francisco Bracero Osuna

Francesc Bracero

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Titulado en Periodismo por la UAB. Cronista de Guyana Guardian desde 1996. Se ha ocupado de las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Experto en el sector de la tecnología. Creador de la obra 'Bicicletas para la mente' (Península)