Formación

Así forja American School of Barcelona comunicadores seguros y creativos

AULA. La escuela que viene

El American School of Barcelona (ASB) ha integrado el desarrollo de la voz y la confianza de sus estudiantes como un pilar fundamental de su proyecto educativo

Alumna presentando en el Barcelona Model United Nations Conference que tuvo lugar en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona 

Alumna presentando en el Barcelona Model United Nations Conference que tuvo lugar en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona 

LORENZO CERRINA

En un mundo hiperconectado, donde la capacidad de expresar ideas con claridad y convicción es un activo de valor invaluable, la educación va más allá del aprendizaje de contenidos. Se trata de formar individuos seguros, capaces de argumentar, persuadir y conectar. En este escenario, el American School of Barcelona (ASB) ha integrado el desarrollo de la voz y la confianza de sus estudiantes como un pilar fundamental de su proyecto educativo, preparándolos no solo para el éxito académico, sino para la vida.

La filosofía del colegio es clara: la oratoria no es una habilidad extracurricular, sino una competencia esencial que se cultiva desde los primeros años. Como señala el director del centro, Mark Pingitore, “nuestro objetivo es que cada alumno, independientemente de su timidez o punto de partida, descubra el poder de su propia voz. La confianza no surge de la noche a la mañana; se construye en un entorno que fomenta la expresión y valora cada intervención”.

Nuestro objetivo es que cada alumno, independientemente de su timidez o punto de partida, descubra el poder de su propia voz”

Mark Pingitore

Director del American School of Barcelona (ASB)

Uno de los escenarios más vibrantes para esta transformación es el programa de teatro musical. Con dos producciones anuales de gran envergadura para Primaria y Secundaria, el teatro se convierte en una poderosa herramienta pedagógica. Sobre las tablas, los estudiantes no solo desarrollan habilidades artísticas, sino que aprenden trabajo en equipo, gestionan los nervios y experimentan la satisfacción de la expresión creativa ante un público. Es un entrenamiento integral en autoestima y resiliencia.

Pero la voz de los estudiantes de ASB también se ejerce en foros de pensamiento crítico. A través de su programa de Oracy y del Modelo de las Naciones Unidas (MUN), los alumnos perfeccionan el arte de la argumentación, la escucha activa y el debate respetuoso. Su participación en conferencias locales e internacionales les enfrenta a problemas globales complejos, obligándoles a investigar, construir discursos coherentes y defender posturas, siempre en inglés. Estas experiencias no solo pulen su elocuencia, sino que agudizan su pensamiento analítico.

La confianza no surge de la noche a la mañana; se construye en un entorno que fomenta la expresión y valora cada intervención

Estas iniciativas no viven en compartimentos estancos, sino que se entrelazan de forma transversal con un currículo académico riguroso. Las habilidades adquiridas en el escenario o en un debate —saber estructurar un discurso, mantener el contacto visual o rebatir con elegancia— repercuten directamente en el aula, en la calidad de sus presentaciones orales y en su capacidad para colaborar en proyectos. Son competencias que, en última instancia, los preparan para destacar en la universidad y asumir roles de liderazgo en el futuro.

Para ASB, la clave reside en comprender que la comunicación efectiva es la llave que abre puertas. Más allá de los títulos y las notas, el colegio entrega a sus estudiantes una herramienta eterna: la confianza en sí mismos para alzar la voz y contribuir al mundo con ideas propias. En un entorno cada vez más competitivo, haber aprendido a comunicarse con seguridad es, sin duda, su mayor ventaja.

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